Jorge Iriondo: “Mi novela habla de la amistad y la glorifica”

Autor de la reciente publicada novela «El profeta de Las Cuevas» (Mesa Redonda, 2026), nos introduce por una historia intensa, irreverente y deliberadamente provocadora que combina ficción, memoria generacional, contracultura, filosofía, música, espiritualidad y crítica social

La novela «El profeta de Las Cuevas» propone un recorrido narrativo que rompe con la linealidad temporal y se desplaza entre diferentes épocas y escenarios, desde las playas de Camaná y el universo de Las Cuevas hasta Arequipa y Buenos Aires. En ese tránsito aparecen personajes que viven al margen de las convenciones, discuten sobre literatura, música, religión, política y filosofía y convierten la conversación en una permanente exploración del mundo y de sí mismos. En el centro de este universo se encuentran Orión y Fausto de Paula, este último convertido en el enigmático “Profeta de Las Cuevas”. Su relación funciona como uno de los grandes ejes de la novela: amistad, admiración, aprendizaje, confrontación y búsqueda intelectual se entrecruzan mientras ambos intentan comprender qué significa realmente vivir en libertad.

Al respecto, Lima en Escena charló con el antropólogo y escritor arequipeño Jorge Iriondo

-Querido Jorge, antes de empezar la entrevista, permítame explicarle que este es el primer libro suyo que llega a mis manos para leerlo. De otro lado, me gustaría empezar esta interviú con una curiosidad. Tanto en el epígrafe como en la Advertencia legal, y en algunos momentos de la novela hay una alusión a Dios desde lo filosófico, desde lo anecdótico… ¿Por qué?

-La cita bíblica es una provocación. Para entender esto, hay que entender que hay 2 Arequipas. La Arequipa tradicional, que es la Arequipa de los apellidos, la Arequipa criolla, la Arequipa católica. Y la otra Arequipa es la Arequipa mestiza, pujante y emprendedora de los inmigrantes. Esta novela es una critica a la Arequipa tradicional, donde las señoras de la clase alta, están el domingo chancándose el pecho y apenas salen de la misa están hablando pestes de sus vecinos.

-Luego, la búsqueda de Fausto, el cual era considerado el Anticristo Arequipeño por esta sociedad, termina en una búsqueda mucho más profunda y espiritual, comprendiendo la esencia de las cosas, mucho mejor que aquellos que se creen santos.

-Es una inversión de valores: los que están fuera de la iglesia están más cerca de lo sagrado que los que están dentro. Esto conecta directamente con el epígrafe de Corintios: «Destruiré la sabiduría de los sabios».

-Durante la trama de la novela puedo observar el vínculo de personajes siendo los de Orión y Fausto quienes nos conducen por todo el corpus de la novela. ¿Es también una oda a la amistad?

-Sí, la novela explora filosóficamente lo que significa la amistad y la glorifica. «El kintsugi nos enseña que la verdadera perfección puede surgir de la imperfección y de las heridas». Esa frase, que dice Baco Dante, es la tesis de la novela. La amistad es como la cerámica rota: puedes repararla con oro y se vuelve más hermosa que antes. La amistad es en esta novela un objeto de reflexión.

-La cartografía que nos ofrece la historia permite adentrarnos a ciudades como Arequipa, Camaná, Buenos Aires, cada una con su particular personalidad y cultura popular. ¿Por qué la experiencia de vida de los personajes en desplazamiento es importante para este proceso creativo?

-Podríamos decir que los lugares, son seres vivos en sí mismos, por ejemplo, Camaná no es solo una playa. Es el espacio donde la amistad nace. Buenos Aires no es solo una ciudad. Es el autoexilio, la furia, el arte, la posibilidad de reinventarse. Arequipa es la cuna, la raíz, donde se heredan todos los conflictos. Oruro no es solo un pueblo minero. Es el inframundo, el Hades Andino, la cueva del Tío Supay, el cual es un nuevo Tiresias. Muchos escritores han recurrido a sus propias cartografías para construir sus universos narrativos. Mario Vargas Llosa, por ejemplo, escenifica su propia vida en Miraflores. Ahí ocurre Conversación en la Catedral, ahí ocurre La ciudad y los perros. Miraflores no es solo el distrito donde creció; es el escenario de su propia memoria.

-Otro de los puntos recurrentes son los elementos de reflexión a partir de lo filosófico. ¿Por qué ese énfasis en recurrir a la filosofía?

-Los personajes de esta novela viven en un mundo sin certezas. La religión convertida en un club privado de señoras cucufatas, no les da respuestas. La política llena de delincuentes los decepciona. La familia los niega e incluso los traiciona. Entonces, ¿qué les queda? Les quedan las preguntas “¿Quién soy? ¿A dónde pertenezco? ¿Por qué estoy aquí?”. La filosofía es la única que les permite hacer preguntas sin miedo a las respuestas. La novela no da respuestas, sino que abre preguntas.

-Dado que los personajes son jóvenes y sus experiencias vivenciales acaparan esta etapa de sus vidas, podríamos afirmar que El profeta de Las Cuevas, puede situarse también en la categoría de la literatura juvenil…

-No, no lo creo, va más allá. La literatura juvenil, tiene obras maravillosas. Pero, por ejemplo, la literatura juvenil suele tratar sobre el descubrimiento del mundo, el primer amor, la construcción de la identidad, que el El profeta de Las Cuevas también los tiene, pero, además, dice algo más: Trata de cómo sobrevivir a las ruinas de la identidad. A las ruinas de tu propia cultura y de tu propia sociedad. Hay críticas feroces a la cultura arequipeña, como por ejemplo, el capítulo de Caperos, el carnaval de Mejía, donde vemos claramente el arribismo, la exclusión, la hipocresía de los que se creen superiores. Los personajes no están descubriendo quiénes son; ya lo saben, y están lidiando con las consecuencias de lo que descubrieron.

Sobre el autor Jorge Iriondo

 

Antropólogo y magíster en Filosofía Política por la Universidad Nacional de San Agustín (UNSA). Es autor de diversos ensayos y de la novela, Peace & love y los chamanes del rock (Mesa Redonda, 2025). Su trayectoria artística abarca la fotografía y el diseño. En 2008, su muestra Arte digital psicodélica renacentista fue galardonada como la mejor exposición del año por la Casona Cultural Chávez de la Rosa. Asimismo, desde 2023 se desempeña como director de arte del Mestizo Festival en Arequipa. Destaca también como activista ambiental en proyectos de conservación y en la defensa del Valle de Chilina, además de su faceta deportiva como campeón nacional de karate y de tiro con arco.

Periodista y fotógrafa. Siguió la carrera de Comunicación Social y Periodismo Económico. Laboró en los diarios La Voz, Síntesis, Gestión y en la revistas Oiga. El 2000 fundó el portal digital MIAMI EN ESCENA (Florida, Estados Unidos) en donde radicó 10 años. A su retorno al Perú crea el magazine online LIMA EN ESCENA.