Mar Amado: “Déjame que te cuente homenajeará a voces de mujeres que impulsaron el arte de contar historias”

Uno de los eventos de narración oral más importantes del Perú y reconocido en América Latina “Déjame que te cuente” cumple 26 años de vida y se celebrará del 22 al 29 de agosto en la Alianza Francesa de Lima con un homenaje a voces de mujeres y al rol que han cumplido en el resurgimiento de este arte tan antiguo como la humanidad y contará con la participación de artistas de Brasil, Chile, Colombia y Perú

La selección de las artistas participantes de esta edición tiene que ver no solo con su excelente calidad artística sino, además, con el rol que han jugado en sus países y sus comunidades por su labor en torno a esa preocupación. En el Festival de Narración Oral “Déjame que te cuente” 2026 participan las artistas Rosana Reátegui de la compañía Os tapetes contadores de historias (Brasil), Carolina Rueda (Colombia), Nicolle Castillo y Andrés Montero del grupo La Matrioska (Chile) y Paty Mix (Chile). Asimismo, por el Perú, estarán presentes Ana Correa, Briscila Degregori y Tania Castro.

Justamente, para charlar sobre este tema buscamos a la actriz, narradora oral y facilitadora de teatro social, Mar Amado, curadora y cofundadora del “Déjame que te cuente” con Cucha del Águila.

-Mar, permíteme empezar por la celebración de los 26 años de trayectoria del Festival de Narración Oral, edición 2026. ¿Qué implica que un festival internacional que privilegie el arte de narrar historias sobreviva en el tiempo?

-Mucho trabajo, muchas ganas y mucho amor. Amor por la palabra, las historias y las personas que conforman las comunidades, empezando por el propio equipo que se compromete cada vez. Implica constancia y convicción. Convicción de que esa palabra y esas historias nos dicen y nos cuentan y son por eso profundamente necesarias, ellas y el tiempo del encuentro. Ahora más que nunca. También implica la fuerza de ser un acontecimiento que ha venido integrando países, regiones, diferentes grupos socioculturales y sus respectivos lenguajes, la tradición y la modernidad como esencia misma de este arte. En él tienen cabida diferentes actores (narradores y narradoras, actores y actrices, artesanos y artesanas, intelectuales) y diferentes públicos: infantil, jóvenes y público adulto. Por eso, implica poner siempre atención y cuidado al contexto social y cultural en el que sucede, cada vez de manera diferente y única.

– ¿Cuál es la importancia de impulsar la narración oral, un arte considerado ancestral, en proyectos como “Déjame que te cuente”?

-El arte de la narración oral es el eje de este proyecto, es lo que nos mueve cada vez y es el vínculo que nos ha unido. Es un arte que propicia el diálogo con el aquí y ahora, el contexto social en el que lo hacemos, y desde lo ancestral, no solo por las historias de tradición oral o no, sino porque nuestra humanidad (la de cada una, cada uno, y la de la comunidad), reconoce esa hambre de contarnos y encontrarnos para ello físicamente en un mismo espacio, y también reconoce ese placer, es gran placer que nos da ser parte del momento maravilloso de la comunicación a través del cuento contado. Creo que, afortunadamente, esa hambre y ese placer, no se acaban. Por otro lado, creemos que es necesario encontrar espacios para seguir impulsando un arte que privilegia la palabra y el encuentro, sobre otras formas de comunicar. La palabra dicha y sus ecos: la responsabilidad y amor que ella implica y el compromiso profundo con el arte y la realidad social en la que se inscribe.

– “Déjame que te cuente” en su versión 2026 hará un homenaje a las voces de mujeres, voces que aún en pleno siglo XXI las quieren amordazar. ¿Por qué es relevante este reconocimiento?

-Porque desde el arte de la narración oral necesitamos y queremos contribuir a romper ese silencio de siglos la invisibilidad que en muchos casos ha pesado y pesa sobre las mujeres en muchos ámbitos y, en especial, en la palabra dicha. Durante años sus voces han sido desoídas o han estado silenciadas por mandatos de género y por estereotipos. Es fundamental que la sociedad escuche a las mujeres siempre, y ahora más que nunca. Somos un equipo de mujeres y conocemos y ponemos en valor la sabiduría y experiencia de las vidas y los trabajos de otras mujeres que, a pesar de haber sostenido familias, barrios y generaciones, pocas veces han tenido espacios para expresarse. Hablamos de voces que siempre han existido y resistido, difundiendo, guardando y transmitiendo la memoria de los pueblos y las comunidades y que siguen haciéndolo. Hoy día honramos esas voces, desde las voces de nuestras invitadas, mujeres narradoras que, además han cumplido y cumplen un papel fundamental como artistas, gestoras y difusoras de este arte milenario en cada una de sus comunidades.

-El Perú a través de su Festival de Narración Oral “Déjame que te cuente” tiene vínculos muy significativos con los y las narradoras de cuentos de América Latina. ¿Qué les permite afianzar estos lazos año a año?

-El cuidado, el cariño y la calidad, no solo artística sino también humana. Hemos creado comunidad entre todas y todos, gente del oficio y públicos. El arte de la narración es un arte de encuentro, convivial. Los encuentros generan vínculos, rede y más encuentros. De hecho, el proyecto nace de un encuentro entre una narradora afincada en España y una narradora que vivía en el Perú que, al empezar el siglo, en el año 2000, se pusieron a soñar el mismo sueño. Y las sinergias de cada edición han hecho lo suyo: fuimos incorporando narradoras y narradores amigos en cada edición y en el oficio pudimos ver a otros narradores y narradoras. Afortunadamente escogimos bien porque cada vez ha sido hermoso y ha tenido una estupenda acogida. Todo eso refuerza redes y vínculos que mantenemos con el cuidado y el cariño de un equipo cómplice y de gente invitada que viene con lo mejor que tiene, con ganas de compartir y aprender. Nuestros países tienen muchas cosas en común y eso también nos impulsa al encuentro y reflexión desde esas similitudes y sus diferencias.

-Finalmente, “Déjame que te cuente” es por naturaleza un arte popular, ¿qué enseñanzas les deja llegar a nuestra comunidad, a nuestros estudiantes, a nuestros niños, adultos mayores a través de la narración oral?

-La evidencia de que hay muchas maneras de decir. Tantas como personas, que en diferentes lugares del mundo y del país, hay gente que quiere contar historias y que las historias contadas son importantes. Casi todas las personas tenemos un recuerdo, una vivencia con respecto al acto amoroso de los cuentos, el recuerdo afectivo y fundacional en cada vida y lo que nos hizo sentir cariño, sensación de pertenencia a una comunidad, valoración de esas palabras que parecían salir tan fácil de la maestra, del ser querido, del momento en comunidad. Ese acontecimiento también es único, en la vivencia de cada persona y cada vez que escucha o cuenta una historia. Y esa vivencia se dimensiona al asistir a los espectáculos de cuentos tanto comunales como escénicos. Resaltamos pues el valor de lo comunitario de un acontecimiento en el que todas las personas que participan son importantes e imprescindibles: las que cuentan y las que escuchan porque las historias cobran valor cuando encuentran oídos para escucharlas.

Periodista y fotógrafa. Siguió la carrera de Comunicación Social y Periodismo Económico. Laboró en los diarios La Voz, Síntesis, Gestión y en la revistas Oiga. El 2000 fundó el portal digital MIAMI EN ESCENA (Florida, Estados Unidos) en donde radicó 10 años. A su retorno al Perú crea el magazine online LIMA EN ESCENA.