Directora, dramaturga, actriz y parte del elenco de la puesta en escena Nicó, un poeta natural, obra que se alista para pisar otros escenarios, nos cuenta los orígenes de este bello montaje que celebra el centenario del gran Nicomedes Santa Cruz. Justamente, este 4 de junio el elenco de la obra celebrará a Nicomedes con teatro. Habrá una función con ingreso libre, a las 6pm en el Teatro del LUM, Lugar de la Memoria y la reconciliación. Bajada San Martín 151, Miraflores. La entrada es por orden de llegada. Tomar precauciones. Fotos: archivo de la obra
“Nicó, un poeta natural”, revela la historia de la familia Santa Cruz. Pasajes sobre los primeros años de Nicomedes como cerrajero, como creador de sus populares décimas, los recuerdos sobre su madre, su pasión por el club deportivo Alianza Lima. La ambientación sonora a cargo de Alfonso Gamboa, demuestra la riqueza cultural de la música afroperuana y la influencia del grupo Cumanana. Bajo la dirección de Silvia Bando Landa y las actuaciones de Alfonso Gamboa, Flavia Avilés y Ángiel Castre, la obra “Nicó, un poeta natural”, se presentó exitosamente en el Teatro de Lucía en donde culminó su temporada y alista nuevas presentaciones a lo largo de este 2025.
El espectáculo, es una documentación ficcional que reúne cronológicamente los momentos más importantes de Nicomedes Santa Cruz. Una pieza de teatro y música con décimas que representan la memoria de un “poeta natural” donde la noticia es recreada por los canillitas, personajes que descubren su biografía. Los protagonistas recrean los cien años de vida de Nicomedes Santa Cruz, su paso por Cumanana y la lucha por la igualdad junto a su hermana Victoria. Desde la música, el canto y el baile el elenco que acompaña la trama recorre los diferentes episodios de vida de uno de los intelectuales afrodescendientes más destacados del Perú. Al respecto, Lima en Escena charló con Silvia Bando Landa, dramaturga, directora y actriz de la obra.

-Silvia, cuéntame sobre esta necesidad de hacer “Nicó, un poeta natural”.
– Este proyecto escénico se remonta a mi infancia. Soy una apasionada del sonido, de la música. Todos los días mi padre me enseñó a escuchar al mediodía música criolla la cual para nosotros coloquialmente significa lo afro hasta lo andino. Hablo de un repertorio grande en el cual se incluía una décima, un festejo o un panalivio de los Santa Cruz. Escuchar desde niña todos estos géneros musicales no tiene precio. Desde que abrí los ojos, desde que tengo uso de razón escucho música popular peruana.
– ¿Esto también involucra a nuestra cultura afrodescendiente?
– ¡Por supuesto! Precisamente, toda esta música va conectado con lo religioso, con lo espiritual, con la comida, con el humor. Soy fervorosa de San Martín de Porres y el Señor de los Milagros por mi abuela cañetana afrodescendiente como mi padre. Mi madre es andina. En los cumpleaños de mi mamá había violín, huaynos y en el de papá había jarana con guitarra, cajón, mucha comida y alegría. Mis padres, dos obreros en su juventud, se juntaron siendo mi madre ama de casa y mi padre un trabajador dedicado, aliancista de corazón (en casa todos somos aliancistas). Es un ‘grone’, un ‘íntimo’. Jugó por Alianza Lima de Chaclacayo. En casa siempre se vivió estas conexiones a diario. Si jugaba Alianza Lima debíamos saber del partido y alentar a los íntimos porque más allá del fútbol era un grupo de gente con quienes estábamos hermanados por una conexión muy profunda. Muchas personas y familiares que me han visto de niña me reconocen, ahora los veo más grandes y ellos también a mí, el cariño y el respeto sigue intacto.
-¿Qué pasó después?
-El tiempo pasa, tomé mi propio camino construyendo mis propias experiencias, sin embargo, me quedó la conexión con la música, la descendencia afroperuana y andina. Durante la adolescencia estuve coqueteando con el rock, la música urbana, la poesía, el metal, sin embargo, siempre regresaba a mis orígenes. Curiosamente, en casa la música criolla se seguía escuchando al mediodía y la procesión del Señor de los Milagros estaba latente, igualmente la devoción por San Martín de Porres. Hace 15 años, le recordé a mi padre el disco ‘Canto Negro’ y ‘Socabón’. Nos abrazamos y derramamos lágrimas porque encontramos en este repertorio un puente entre nuestra identidad y el amor de padre e hija. Todo esto se afianzó cada vez más hasta que en mi rol de docente trataba de integrar toda esta admiración con el objetivo de transmitir a los otros todo lo relacionado a nuestros orígenes. Desde mi rol como maestra y en el marco de mis propuestas pedagógicas siempre escuchamos a Nicomedes y Victoria Santa Cruz. Llegué a un punto que tenía un curso donde obligatoriamente se estudiaba a los Santa Cruz. Precisamente, en el centenario de Victoria, realicé un proyecto con un público más objetivo, una propuesta de aprendizaje para mediadores de lectura. Durante el centenario de Victoria dije: “muy bien. Ahora toca el hermano menor”. Empecé con la investigación sobre Nicomedes. Adentrarme a la vida y obra de Nicomedes fue una experiencia hermosa, bella, poética. Estoy conociendo a dos miembros de una familia que me han enamorado, me han cautivado desde niña.

– Háblame un poquito sobre tu formación como actriz y esta necesidad de subir al escenario más allá de escribir, dirigir…
-Producir, actuar, componer … Ese es el compromiso con el escenario y con el teatro independiente. Subirme a las tablas fue la última locura que decidí porque lo primero que hice fue investigar e ir a rebuscar, profundizar sobre la vida de Nicomedes Santa Cruz… Todo este proceso me tomó cuatro años. Entre la música, la investigación y las múltiples facetas de Nicomedes, su propia vida me motivó a seleccionar del archivo la historia y escribir la dramaturgia de la obra, a dirigir y actuar. Hice la carrera de actuación. En el camino me nutrí de otras disciplinas artísticas más y acepté diferentes proyectos de trabajo para finalmente llegar a Nicomedes, una personalidad de la cultura peruana con quien me identifico.
-Me pareció importante partir del trabajo del canillita, de lo estrictamente periodístico, un oficio que desarrolló Nicomedes.
-Así es. Cuando las personas recuerdan a Nicomedes -quienes lo han conocido- inmediatamente lo identifican con la décima. Me parece bien. Pero siento que “Nicó, un poeta natural”, es una oportunidad para decir que fue periodista, político, profesor e hincha de Alianza. Escribió una décima dedicada a Alianza y otra a José María Lavalle, ¡Qué grandes! Hablar en una obra de teatro de todo esto es crear puentes que nos conectan con él, su obra y nuestros orígenes afrodescendiente. En el marco de su labor como periodista hacemos un homenaje a los canillitas también, una comunidad fuerte en el país. Para trabajar la obra nos contactamos con ellos convirtiéndolos en los narradores juglares del tiempo sin tiempo que están de la mano de Nicomedes y la historia. Otro elemento importante es el papel que jugó la radio en esa época. Nosotros somos cinco en escena. Él como hombre de su tiempo responde a esas situaciones también. Mediante el papel de la radio durante esa época se registraron los diferentes golpes de Estado, la crisis e inestabilidad por la cual pasó el Perú…
-Me sorprende cómo los jóvenes se comprometen con el legado de los Santa Cruz. ¿Cómo observas tú la respuesta de la juventud con relación a Nicomedes?
– ¡Es interesante! Hicimos un trabajo de campo preguntándole a personas de diferentes edades si conocen a Nicomedes Santa Cruz. Algunas no lo conocen, otras preguntan si es peruano. Los jóvenes, por ejemplo, se quedan admirados al descubrir y conocer todo el legado de Nicomedes. Con ‘La Pelona’ o ‘Meme Neguito’, por ejemplo, hicimos un trabajo interesante porque, así como Nicomedes fue un hombre de su tiempo, nosotros también somos personas de este tiempo. ‘La Pelona’ retrata a un hombre que critica a una mujer y por una cuestión de principios tomamos estos textos -con el permiso de don Nicomedes- y le dimos la vuelta y lo adaptamos a nuestro contexto: ubicamos a dos chicas que están en su sala de maquillaje y al ‘Meme Neguito’, ubicamos al mismo Nicomedes (bebé) arrullado por su madre. Nos pareció importante reinterpretar todo esto en nuestro contexto político, social y cultural. Darles a los jóvenes una versión de un personaje emblemático de nuestra historia indicando, dando cuenta, de dónde viene la fuente y conectarlo con la historia. Esta es una propuesta escénica ambiciosa porque los narradores son canillitas, vendedores de periódicos, revistas y loterías que están interpretando a varios personajes de la vida de Nicomedes.
– ¿Qué nos puedes decir sobre el proceso de la banda sonora de la puesta en escena?
-Nos pareció interesante conectarlo con su música. Con Alfonso Gamboa hicimos una selección minuciosa de cada composición. La investigación musical fue un reto que tratamos con cuidado. Para la banda sonora en vivo de la obra contamos con dos artistas de primera: Juan Francisco Fuentes en la guitarra y Leandro Mendieta en la percusión ligera y la percusión corporal. Son compañeros artistas que al descubrir de qué se trataba el proyecto, no tuvieron ninguna duda y dijeron: “vamos con todo”, frase que se repite todos los días en los chats. Estamos felices de contar con ellos en la escenificación de Nicó.
Sobre Silvia Andrea Bando Landa

Magíster en Teatro y Artes Escénicas por la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR). Bachiller en Artes por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, con formación en Actuación Escénica en la Escuela Nacional Superior de Arte Dramático y en la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle “La Cantuta”. Ha complementado su formación con estudios en temáticas sociales y educativas, como la diplomatura “Raza, género e injusticia” (Cátedra Rita Segato – UNSAM) y el posgrado “Entre cuerpos y miradas: artes, poéticas y políticas de la mirada en educación” (FLACSO Argentina). Desde 2008 forma parte de la Compañía Gaia Teatro, especializada en títeres corporales y teatro de figura, bajo la dirección de Inés Pasic. En 2014 cofundó el proyecto de música corporal Haza Muna. Ha participado con estas propuestas en diversos festivales y encuentros nacionales e internacionales. Actualmente se dedica a la investigación y exploración de las artes escénicas con una mirada creativa, social y educativa, desarrollando proyectos que cruzan el arte con la transformación comunitaria.










