Rossana Díaz Costa: «Julius le da visibilidad al cine hecho por mujeres en el Perú”

Durante el Festival de Málaga/España en el ciclo Focus Perú, que mostrará la diversidad y vitalidad de la cinematografía peruana, este viernes 17 de marzo a las 6:45pm., se presenta la popular película peruana Un mundo para Julius. A la misma hora se exhibirá al otro lado del mundo, en el San Diego Latino Film Festival, Estados Unidos. Sobre este y otros temas Lima en Escena charló con la cineasta peruana Rossana Díaz Costa

“Para mí es una inmensa alegría y satisfacción saber que la película ha sido vista por tantas personas en el mundo y que ahí donde va toca fibras de problemas del lugar en donde se está viendo como la desigualdad, el racismo, la violencia de género, asuntos que no son exclusivos del Perú. En cada presentación en distintos países Un mundo para Julius ha generado una reflexión acerca de estos temas y la necesidad de cambiar el mundo, de volverlo más justo y digno”, señala Rossana Díaz Costa.

Julius es un niño de clase alta en Lima, Perú, en los años 50. Vive en una casa-palacio con su aristocrática familia y una extensa servidumbre. Conforme pasan los años, Julius poco a poco irá perdiendo la inocencia, al descubrir y nunca comprender un mundo adulto lleno de desigualdades e injusticias. “Para el cine peruano este recorrido internacional de Un mundo para Julius es beneficioso porque abre un interés por la cinematografía de nuestro país. En el caso específico de este largometraje pone en foco la obra original de Alfredo Bryce Echenique, con lo cual el interés se extiende también a la literatura peruana. Y, por supuesto, el hecho que la película esté dirigida por una mujer también es algo bueno, recordemos que en el pasado las películas estaban principalmente dirigidas por hombres en nuestro país. Esta exhibición le da visibilidad al cine hecho por mujeres en el Perú”, acotó la directora de la popular cinta peruana.

-Rossana, a propósito de la importancia de visibilizar el trabajo de las directoras peruanas, háblanos sobre NUNA, Asociación de Directoras de Cine del Perú, el primer grupo formal de cineastas mujeres en la historia del cine peruano.

-El origen de NUNA se dio en el inicio de la pandemia. Nos reuníamos casualmente un grupo de directoras para conversar sobre algunas problemáticas observadas en el cine peruano. Todas estas charlas tenían que ver con las mujeres. El cine local cuenta con pocas directoras mujeres. Se piensa que somos un nutrido grupo por los estrenos de diversas directoras, sin embargo, somos pocas. Hasta el momento el número de cineastas de regiones es bajísimo. Si hablamos del sector cinematográfico contamos con un 15% de mujeres directoras e nivel Perú. Y en regiones, que no son Lima, solo tenemos un 1% de directoras. El otro 14% se concentra en Lima.

– Nos parece vital reflexionar sobre las problemáticas del cine local entre directoras.

– ¡Claro! En estas reuniones exponemos nuestros problemas y todas coincidimos en resolver nuestras necesidades como directoras. Decidimos formar una asociación para estar comunicadas entre nosotras y crear una red para agrupar a las directoras de todas las generaciones y ayudarse unas a las otras. Las de mayor experiencia ayudar a las más jóvenes. Creamos un espacio de formación. Empezamos con los talleres gratuitos para las personas interesadas. Estos son de diferentes áreas del cine. Uno de los primeros lo dictó Claudia Llosa, quien es socia de NUNA. Ella habló de toda su experiencia como directora y de todos sus procesos creativos. Ese día asistió un grueso número de jóvenes. Para ellas este taller fue valioso.

-Un gremio como NUNA debe ser reconocido por el sector público ¿no?

-Más allá de todo este proyecto está el tema político. A nivel de representación gremial en la Dirección del Audiovisual, la Fonografía y los Nuevos Medios (DAFO) no existía una asociación de mujeres que pudiera pelear por la cuota de género, por la posibilidad de fomentar concursos exclusivos para mujeres. Justamente, estamos en este trabajo. Con la actual directora de DAFO, Erika Chávez Huamán, se realizaron varias reuniones. Ella esta complacida de nuestras propuestas de trabajo. Le entregamos un proyecto para crear un concurso exclusivo para mujeres. Uno parecido al cine de regiones en donde un director o directora de cine regional pueda postular al Premio Nacional de Largometrajes o al de Regiones. Los postulantes tienen dos posibilidades. Gracias a estos premios, DAFO puede ayudar al cine de regiones. Ahora, el cine de regiones se consolida progresivamente y produce un buen cine. Es un cine de minorías y el de mujeres también. El cine de regiones no tiene mujeres directoras. Del año 2015 al 2022 solo se premiaron a cinco directoras de regiones de las cuales solo una a estrenado.

-¿Las chicas de regiones se sumaron a NUNA?

-Sí. Ellas figuran en NUNA. Las directoras peruanas éramos como una isla. No nos conocíamos. Este proyecto que se presentó a la DAFO es interesante. Esperamos que la mesa de trabajo lo evalúe y nos apoye. Particularmente, Erika Chávez Huamán, aceptó nuestra propuesta y está de acuerdo con la cuota de género. Sería un enorme avance si aceptan la propuesta. Por nuestra parte estamos trabajando. Hace poco hicimos un taller para nuevas realizadoras y en este se observó todas nuestras problemáticas. En mi grupo tenía a una chica que estudió cine en Estados Unidos. Se formó allá. Asimismo, contaba con un proyecto interesante. En contraparte, su compañera de un pueblo de Cusco, no pudo estudiar cine y tenía problemas a nivel de estructura. Nuestra ayuda se focaliza justamente en una estudiante como la alumna del Cusco. Sabemos de diversas chicas de regiones que postularon al taller y por una serie de percances, falta de papeles básicamente, no fueron admitidas. La postulación en si se les complica. Esto apunta a que cada vez más chicas de regiones puedan postular. Estamos trabajando en todo esto. Por un lado, la relación con el Ministerio de Cultura a través del área de cine, por otro, la relación entre nosotras mismas. Poner en marcha nuestros propios proyectos. Acabamos de hacer una exitosa muestra de cine en el Teatro Irracional. Exhibimos las películas de las mujeres de NUNA. Trabajamos nuevos ciclos de exhibición. Este mes se proyectan películas de directoras mujeres en algunos de los más importantes centros culturales como la Alianza Francesa de Lima y el Británico. A futuro deseamos entrar a colegios y ver la posibilidad de exhibir.

-Estas exhibiciones en centros culturales y colegios es una forma de generar un público que se identifique con el cine hecho por directoras peruanas.

– ¡Por supuesto! Tenemos que trabajar en la formación de públicos primero. Hay personas que no saben de la existencia de un cine hecho por mujeres.  Durante las presentaciones de Un mundo para Julius en diversos colegios, en una de estas escuelas, al final de la exhibición se me acerca una niña y me preguntó qué rol tenía en la película. Pensaba que estaba en el reparto de las actrices. Definitivamente, no pensó en ningún momento que estaba hablando con la directora. Le expliqué que era la directora. ¿Tu hiciste la película? me dijo sorprendida. Le dije que sí. Lo más sorprendente de esta anécdota es que antes de la función presentaron a la directora y a la película. El público tiene nula la imagen de una directora de cine.

-La participación de las mujeres en la historia del cine peruano es de larga data. Hablo del Siglo XX y aún no existe una presencia significativa de sus obras en los circuitos de exhibición comercial y alternativa…

-Las mujeres tienen participación en la historia del cine peruanos desde comienzo del Siglo XX. En diversas labores menos la dirección. Ahora todo cambió. Las mujeres destacan en casi todas las áreas de la industria cinematográfica. Cuando trabajé en Un mundo para Julius no experimenté un tema de machismo durante el rodaje. Jamás tuve problemas con mi equipo. Sin embargo, lo tuve en los procesos del antes y después del estreno oficial. Cuando iba a solicitar apoyo económico a una empresa estatal o privada me presentaba como la productora y me preguntaban por el productor. Les explicaba que además de la dirección trabajo en la producción ejecutiva y me volvían a preguntar por el productor. Es como si esperaran al matrimonio. Deseaban ver al productor hombre y a la directora mujer. Esto me pasó en mis dos películas y obviamente no podía conseguir financiamiento. Esto sucedió hasta que vino el productor argentino de Un Mundo para Julius. Él llegó y por arte de magia se abrieron las puertas. Consiguió el financiamiento básicamente porque es hombre. Esto no solo me pasó a mí. Esto lo vivieron una serie de compañeras directoras también. Esto pasa en pleno Siglo XXI aquí en el Perú y otros países. ¡Lamentable!

-Cómo cambió el cine peruano a partir del surgimiento de Nora de Izcue hasta las directoras de hoy.

-Nora empezó sola. Completamente sola. No tenía a nadie. Incluso su familia no tenía claro lo que hacía. Norita es una directora peruana valiente y admirable. Ella trabajó sus películas sola. Los homenajes recibidos son de ahora cuando ya es mayor. Sin embargo, revisamos las críticas de sus películas en la época de su estreno y todas la destrozaban. Esto nos puede dar una idea de cómo los críticos hombres escribían sobre la película de una mujer y de esa tradición canónica, patriarcal. Contradictoriamente, estos mismos críticos escribían sobre los directores contemporáneos y justamente a ellos no los destrozaban. No se ensañaban como sí ocurrió con algunas directoras. Estos críticos exigían un perfecto trabajo en la directora mujer sino la acribillaban. Leí esas críticas y me parecieron crueles. Ahora, la gente del sector no se acuerda. A las directoras de ahora este ensañamiento no nos importa porque todas seguimos adelante. Los años 70 y 80´s fueron solitarios para las directoras peruanas que hicieron sus películas. A partir del 2000 en adelante las cosas cambiaron. En el Siglo XXI aparece este boom de cineastas que reivindicaron a las de décadas anteriores. Directoras como Claudia Llosa, Joanna Lombardi, entre otras más, por ejemplo. A partir de este resurgimiento el cine local empieza a democratizarse un poco. Un poco, ojo. Igual, el canón te ignora y te da palo salvo que obtengas un reconocimiento en algún festival internacional importante. Claudia Llosa obtuvo reconocimiento en la Berlinale y otros festivales importantes y los críticos locales le dieron duro. Estos artículos están escritos con saña. No es normal. ¿Por qué tanto odio?

-Me parece importante que NUNA se constituya también como una escuela de formación.

– Además de constituirse como una escuela de formación nos sirve el diálogo de intercambio. En este punto observamos un hecho curioso. Las directoras de mi generación, por alguna razón, estamos cuidando a nuestros padres o madres y las directoras jóvenes están en plena crianza de sus niños o niñas. Estos percances se experimentaron en nuestras charlas por el zoom. En conclusión: dónde están los hombres. De otro lado, las cifras son claras. Las que más ganan las ayudas de DAFO son mujeres. ¿Por qué estas no pueden concretar las producciones de largometrajes?… Simple, gran parte de ellas no tienen tiempo porque están en sus labores domésticas.

– Finalmente. ¿Cuáles son los puntos más urgentes de la agenda NUNA?

-Conseguir la cuota de género en las ayudas que otorga el Ministerio de Cultura del Perú (Mincul). Sería ideal crear un concurso dirigido a las directoras mujeres. Debemos mantener los talleres exclusivos para mujeres, las muestras de películas de las directoras mujeres. La idea es generar más espacios en donde se puedan visibilizar las obras cinematográficas: documentales, cortos, medios y largo metrajes, de las directoras peruanas.

Periodista y fotógrafa. Siguió la carrera de Comunicación Social y Periodismo Económico. Laboró en los diarios La Voz, Síntesis, Gestión y en la revistas Oiga. Desde el 2010 labora en Lima en Escena.