La crisis sociopolítica por la que atraviesa el Perú en estos momentos afecta significativamente a Casa de la Literatura Peruana, una de las instituciones y motores de la cultura más importantes del país y de América Latina cuyo fomento de actividades como seminarios, talleres, congresos, exposiciones, clubes de lectura, publicaciones, ferias, espacios de lectura, bebetecas, podrían estar en riesgo por disposiciones recientes lo cual va en desmedro del desarrollo de nuestra cultura en sus diversas disciplinas.
Frente a este penoso evento, nos preguntamos qué implica este hecho para el desarrollo cultural del país, interrogante que a más de uno nos asalta, sin embargo, permítanos amables lectores acceder a las observaciones y respuestas de tres invitados y especialistas en el tema: Cucha del Águila, especialista del Área de Educación de la Caslit, y los invitados internacionales Felipe Munita (Chile), Doctor en Didáctica de la Lengua y la Literatura y Didier Álvarez-Zapata (Colombia), Bibliotecólogo. Especialista en Animación Sociocultural y Pedagogía Social, ambos amigos cercanos de la Caslit.



Cucha del Águila
Especialista del Área de Educación de la Caslit
Tomando en cuenta las transformaciones y cambios en nuestra sociedad, particularmente en estos últimos años, la labor educativa se ha vuelto más compleja. Casa de la Literatura responde a estos retos con las diferentes propuestas para escolares, docentes, comunidad e investigadores en el campo de la literatura en Lima y las diversas Regiones del Perú obteniendo incluso reconocimiento internacional. Para lograr estos objetivos, diferentes equipos de trabajo articulan y consolidan un sin número de proyectos para desarrollar una propuesta educativa innovadora que atienda a las exigencias de estos tiempos.
En Casa, la investigación literaria es la base para realizar diversos tipos de proyectos, acaso el más visible es el de las exposiciones, donde se busca que la gran cantidad de público, esencialmente escolar, pueda formar su sensibilidad como lector y como ciudadano. En este camino, los procesos de investigación literaria en Casa han permitido el hallazgo, estudio y revaloración de distintos archivos, autores, obras y temas literarios fundamentales en nuestro país. Además, han significado el dinamizar la historia literaria peruana, visibilizando más autores y textos, pero también ampliando la forma en que comprendemos la literatura y la lectura: en diálogo con nuestro día a día, con la música, el periodismo, el cine, la ilustración, los oficios del libro, el diseño gráfico, entre otros.
En el área de investigación se desarrollan proyectos de distinto tipo como publicaciones, exposiciones, itinerancias, ciclos de actividades de formación y de divulgación. Para su implementación, se lleva a cabo una serie de procesos articulados: la investigación, la curaduría, la museografía, la mediación de lectura literaria, los espacios de lectura entre otros. Todos ellos implican la selección y el análisis riguroso tanto de los contenidos como de los recursos museográficos pedagógicos pertinentes de acuerdo a las competencias y experiencias lectoras del público visitante.
Casa de la Literatura como centro educativo y cultural cuenta con ambientes y equipos de trabajo destinados al archivo y viene desarrollando la conservación de documentos personales y colecciones de escritores y escritoras peruanas, y de instituciones vinculadas a la literatura peruana. Este es un archivo de la memoria literaria del país que de manera organizada se pone a disposición del público y en particular, de la comunidad escolar, a través de medios físicos y digitales.

Como organismo del Ministerio de Educación (MINEDU), nuestro público privilegiado es la comunidad educativa. Siendo parte de este sector trabajamos en conjunto por la mejora de la calidad educativa y sostenemos políticas públicas de calidad. En ese sentido, se ha priorizado el desarrollo de programas, el trabajo con docentes, especialistas de USE y directivos, de recursos educativos innovadores dirigidos a la comunidad educativa y la ciudadanía en general. Reconocidos como especialistas en el sector gestamos y hacemos parte del comité académico como docentes de la Catedra de Lectura y Escritura y Bibliotecas del Perú. Asimismo, contamos con bibliotecas y espacios de lectura para distintos públicos, desarrollamos las Bebetecas y el Programa de abuelas y abuelos cuentacuentos, programa premiado por el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables. De otro lado, impulsamos Seminarios para docentes solicitados por diferentes regiones del país, entre otras propuestas. La Caslit, además, organiza el Congreso de Literatura Infantil y Juvenil, el Encuentro de Narrativa Gráfica, entre otros.
En Casa de la Literatura, los procesos de las distintas áreas se desarrollan dentro de flujos de trabajo y metodologías basadas en la especialidad y en la experiencia. Se trata entonces de un cuerpo vivo que se ha fortalecido a partir de experiencias analizadas y mejoradas progresivamente durante la última década. Por lo que intervenir, modificar o incluso paralizarlo debería estar basado en evaluaciones especializadas y no en decisiones arbitrarias basándose en enfoques reducidos u obsoletos de la literatura, la lectura, el libro, la museografía y de manera especial de la educación.
A partir de la anulación del Premio Casa de la Literatura (un premio que venía siendo entregado durante 14 años, reconocido por todas las gestiones ministeriales anteriores) y las recientes resoluciones emitidas que no anulan expresamente las diferentes áreas o equipos, pero sin embargo no las mencionan, han surgido dudas sobre el futuro de Casa de la Literatura. Ello podría significar o justificar la desaparición de dichas áreas y la supresión de puestos de trabajo bajo criterios o pretextos administrativos. Quisiéramos creer en las explicaciones que se nos dan sobre la voluntad de dialogar para mejorar el funcionamiento de la Institución. Pero lo que ha venido sucediendo con las instituciones públicas del sector de educación y cultura nos invita a ser vigilantes sobre lo que vaya a suceder en Casa de la Literatura.


Felipe Munita (Chile)
Doctor en Didáctica de la Lengua y la Literatura
Desde hace algunos años, Casa de la Literatura Peruana, es para mí un referente en América Latina en relación con los cruces en temas como educación, literatura, investigación literaria, fomento de la lectura, entre otras especialidades afines de vital importancia. En el continente poquísimos espacios impulsan la cultura en sus diversos ámbitos que propicien la exploración de los cruces entre el campo educativo, la formación de lectores literarios, la investigación literaria, la museografía vinculada con la investigación literaria como Casa de la Literatura Peruana. Digo cruces, porque a partir de mi experiencia laboral durante mi trabajo en Caslit, alrededor de una década, no podemos entender las propuestas de educación, formación de lectores sin los espacios de investigación literaria y reflexión sobre la literatura, en uno de mis libros, por ejemplo, en Yo mediador de formación y mediación de lectores, recojo una experiencia de los laboratorios de investigación realizados en Caslit, como una interesante muestra de este cruce de cómo la investigación en la literatura permite hacer propuesta educativas muy interesantes que se diferencias de propuestas educativas genéricas que se trabajan en otros países, que no abordan la especificidad de los textos literarios. Aquí en Caslit se profundiza más. Siento una profunda pena por todo lo que viene pasando la Casa de la Literatura, una de las instituciones más relevantes de América Latina.


Didier Álvarez-Zapata (Colombia)
Bibliotecólogo. Especialista en Animación Sociocultural y Pedagogía Social
Como bibliotecólogo colombiano abiertamente enamorado del Perú, advierto con tristeza una situación de extrema fragilidad constitucional en este país hermano. Todos estos acontecimientos tienen origen en la profunda fractura entre ideales de nación y lenguaje político, entre anhelos de vida buena (la utópica provocación del sumak kasay) y lo que realmente existe (lo concreto y cotidiano que advierte que no se puede cambiar, que hay un designio inalterable de devastación). En ese escenario de crisis de la voz y del proyecto de nación, hay una cuestión que debería considerarse perentoriamente, y con toda la profundidad que amerita su condición: la activación de todas las potencias de las instituciones culturales y educativas de tal manera que puedan ejercer como promotoras de una cultura política radicalmente democrática que afiance las bases de un acuerdo político incluyente y garante de una vida digna y significativa, que ayude a reafirmar el derecho al futuro.
Es claro que sin la presencia y la acción de instituciones culturales creativas, innovadoras y dialogantes con el mundo social propio y con la extensa comunidad internacional (como lo ha querido hacer la Casa de la Literatura Peruana) todo será apenas norma, apenas palabrería, apenas disputa politiquera. A todas luces, la Casa de la Literatura Peruana es un tesoro de la Nación; y los extranjeros que sabemos de su compromiso y labor, vemos con preocupación que se desconozca su compromiso histórico con la integralidad del lenguaje y con la cultura ampliamente diversa y potenciada del Perú, con la vida que bulle en sus lenguas, comunidades, ancestralidades y novedades. Si se reducen los ámbitos y competencias de La Casa de la Literatura a simples y repetidas prácticas de animación a la lectura, Perú perderá un potente motor de desarrollo humano, dará un alarmante salto hacia atrás en el contexto latinoamericano de la gestión cultural. No puede olvidarse que el futuro es siempre posibilidad, no determinación; que un futuro promisorio debe ser ideado y labrado con valentía y claridad política. No tengo duda alguna de que la Casa de la Literatura Peruana es definitivamente esencial en el propósito de lograr que el Perú retome un camino de sensatez política y acuerdo social por lo fundamental: sumak kasay, plenitud humana.












