Leslie Tucno: “La actual Ley del Artista está de espaldas a esta realidad”

A través de sus cuentas en las redes sociales, un sin número de artistas: actrices, actores, bailarinas, bailarines, cantautoras, cantautores, escritoras, escritores, directoras y directores teatrales, de cine, de teatro, entre muchos más, han brindado su apoyo a Verónika Mendoza, candidata a la presidencia por la agrupación política Juntos por el Perú (JP), que en esta actual contienda electoral definirá un presidente o presidenta este domingo 11 de abril. ¿Qué estrategia en materia de políticas culturales diseñó JP ante un eventual triunfo? Al respecto Lima en Escena charló con Leslie Tucno, miembro del equipo de campaña de culturas de dicha agrupación.

Estudió Historia del Arte en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM). Ha laborado en Arte Educación en museos y espacios patrimoniales locales. Cuenta con un Diploma Profesional en Mediación Cultural, Comunidad, Artes y Tecnología otorgado por la Universidad Nacional de Argentina (UNA). Actualmente estudia en el Programa de Complementación Pedagógica de la UNMSM. Asimismo, forma parte de La Colectiva Feminista de Arte y Educación y Conecta Cultura Perú. En este momento forma parte del equipo de campaña de culturas de Juntos por el Perú, agrupación liderada por la candidata por la presidencia Verónika Mendoza, quien a diferencia de otros candidatos apoya el sector cultura.

-Leslie, nuestra Amazonía y todo lo que ella representa en materia cultural ha sido una de las regiones más golpeadas a través de la historia y por la pandemia global. Se han asesinado a sus líderes y lideresas y sus artistas enfrentan la peor de las crisis. En materia de políticas culturales. ¿Qué medidas tomarían al respecto?

-Hemos vivido a espaldas de nuestra Amazonía y el Estado en muchas oportunidades a criminalizado y asesinado a defensores ambientales. Solo con el inicio de la pandemia siete de ellos han sido asesinados por defender sus territorios. Desde Juntos por el Perú consideramos fundamental no solo reconocer los derechos de los pueblos indígenas y afrodescendientes; sino también construir juntos y juntas mecanismos institucionales y políticas públicas que garanticen su autonomía económica, jurídica, administrativa de manera respetuosa y en constante diálogo.

Estas políticas deben proteger de manera efectiva los derechos colectivos como la consulta previa, libre e informada y que garanticen su participación y consentimiento. Parte del proyecto es impulsar la ratificación del Acuerdo de Escazú, necesario para una convivencia respetuosa.

También se plantea destinar un presupuesto para la protección y difusión de las diversas manifestaciones culturales y étnicas con un enfoque reivindicativo y transformador; además de incrementar la producción cultural en lenguas indígenas en medios nacionales.

Finalmente, me parece necesario mencionar que se plantea priorizar a los pueblos indígenas en el acceso a la vacuna contra el COVID-19 pero esta, además debe estar acompañada con una campaña informativa, oportuna y con enfoque intercultural sobre las medidas de prevención del COVID-19.

Dejo aquí el enlace1 y enlace2 para que pueda conocer a detalle estas y otras propuestas que se han construido con la representatividad de compañeros y compañeras de las comunidades indígenas y afrodescendientes. Leer: Desarrollo de Plurinacionalidad y Facebook .

– ¿Qué beneficios traerá a los niños, jóvenes, adultos, la promulgación de la Ley Cultura Viva Comunitaria?

-En principio, resaltar que la cultura viva comunitaria son procesos que promueven una convivencia saludable y solidaria en nuestros barrios y comunidades a través de la vivencia de nuestros territorios y de construcción de iniciativas artísticas, culturales, pedagógicas y comunicacionales donde la comunidad es la protagonista.

En Perú existen valiosas experiencias de organizaciones culturales que durante décadas han democratizado el acceso a los derechos culturales de manera descentralizada, que con su esfuerzo han brindado oportunidades para prevenir la delincuencia y la violencia, que con su labor sostenida en el tiempo han complementado la educación básica regular, han fomentado canales de comunicación intergeneracional y han estimulado la imaginación colectiva, principalmente en el ámbito local y en el sector infanto-juvenil. Por eso es fundamental fortalecer esas experiencias y organizaciones, respetando su autonomía y brindándoles herramientas para fortalecer el trabajo que ya vienen realizando.

La ley de Cultura Viva Comunitaria es una invitación abierta a construir esta norma junto con las propias organizaciones culturales de base comunitaria. De nuestra parte, consideramos que esta ley debe potenciar las iniciativas de las organizaciones culturales de base comunitaria propiciando la articulación constante de los diversos programas estatales con enfoque comunitario y territorial (Puntos de Cultura, Barrio Seguro, Centros de Emergencia Mujer, Centros de Salud Mental Comunitarios, entre otros) y promover el involucramiento de los gobiernos locales en dichas de iniciativas territoriales de cultura viva comunitaria. De manera complementaria, también proponemos modificar la Ley Orgánica de Municipalidades y Gobiernos Regionales para precisar las responsabilidades de estas instancias de gobierno en el ámbito de la cultura y, en particular, de la cultura viva comunitaria.

– ¿De qué manera se aprovecharán los espacios públicos?

-Esta crisis económica, sanitaria causada por la pandemia nos ha mostrado el problema de no contar con infraestructura pública diseñada para el desarrollo de actividades culturales. En tanto las pautas sanitarias no permiten abrir normalmente los espacios culturales cerrados, los espacios públicos son una oportunidad para fortalecer el tejido social a pesar del distanciamiento físico.

Evidentemente, un actor clave de este punto son los gobiernos locales y en nuestro plan de culturas buscamos fortalecer el vínculo entre el Poder Ejecutivo y los gobiernos locales para promover el uso artístico y cultural de los espacios públicos, sean abiertos o cerrados.

Por ello creemos necesario elaborar el Plan de Cesión y Licencias para el Uso de predios públicos para el desarrollo de iniciativas artísticas y culturales que amplíen el acceso a bienes y servicios culturales a nivel local y que fomenten la participación de agentes económicos indirectos.

Asimismo, planteamos impulsar el Sistema de estímulos para gobiernos locales orientado a promover la inversión en iniciativas artísticas y culturales en espacios públicos y el fortalecimiento de circuitos y plataformas de intercambio de bienes y servicios a nivel macro-regional. Y en ese marco, planteamos crear un programa para implementar el Sistema de Infraestructura Cultural, generando un marco presupuestal anual específico. Por otro lado, los museos, centros culturales y espacios patrimoniales también deben ser una alternativa de encuentro para los ciudadanos y ciudadanas siempre respetando las pautas sanitarias.

– ¿Cómo potenciarán las ayudas, los estímulos para segmentos como el libro, el cine, el teatro, entre otros?

-Tanto los apoyos como los estímulos económicos a la cultura siguen siendo recursos que se entregan en un mayor porcentaje a Lima. Ante esto es necesario fortalecer e institucionalizar las cuotas regionales a fin de que se asegure la descentralización de la participación y de los beneficiarios. Del mismo modo, debe existir la representación de regiones en el jurado calificador. La crisis de la pandemia a develado que las desigualdades vinculadas al acceso a internet derivan en impedimentos al acceso a este tipo de oportunidades por parte de un amplio sector de la población peruana, entre ella las organizaciones culturales. Además, es necesario que las bases involucren y recojan las necesidades de las/los trabajadores culturales de todas las regiones.

Finalmente, es importante recoger la experiencia del camino recorrido para construir un marco normativo que fortalezca y ordene tanto los Estímulos Económicos a la Cultura como otras estrategias concursables de apoyo y promoción que impulse el Ministerio de Cultura. De esta manera, aseguramos que esta estrategia de estímulos se institucionalice y responda a flujos predecibles y eficaces, manteniendo los criterios de libertad de creación y descentralización.

– Nuestros artistas independientes de la especialidad más diversa no cuentan con un seguro médico y en el caso de los adultos mayores no tienen una pensión de jubilado. ¿Una Ley del Artista podría blindarles estos servicios?

-Actualmente desde el Ministerio de Cultura y con el apoyo técnico de la UNESCO se ha iniciado el proceso para la modificación de la actual Ley del Artista. Consideramos que es un paso importante y esperamos que pueda contar con los mecanismos necesarios para incorporar una amplia y diversa participación del sector cultura y otros sectores afines. Nuestro compromiso no solo es continuar dicho trabajo sino fortalecerlo, pero es necesario señalar algunos puntos al respecto.

Según Encuesta de MinCult sobre sector, artes, museos e industrias culturales y creativas en el marco de COVID-19 (abril 2020): El 91% de encuestados son trabajadores independientes y MYPES; el 89% señalan que sus actividades culturales son su principal fuente de ingreso económico; el 90% no tienen condiciones para pagar sus gastos fijos de operación sin los ingresos de las actividades culturales canceladas; el 82% de encuestados son personas naturales, entre trabajadores independientes y dependientes; el 56% no están afiliados a ningún tipo de sistema de salud; y el 59% se ha visto en la obligación de reprogramar sus actividades o presentaciones. La actual Ley del Artista está de espaldas a esta realidad.

Por ello, de manera resumida, planteamos tres modificaciones principales: 1) Ampliar el perfil con el objetivo de asegurar los derechos de todos los trabajadores de las artes y las culturas, ya sean dependientes e independientes, cuenten o no con un contrato, y para ello es necesario la creación de un Registro Nacional de Trabajadores del sector; 2) Acceder a seguro de salud y pensiones con la creación del Fondo Nacional para Trabajadores de las Artes; 3) Acceder a beneficios para la formalización y régimen tributario especial.

– Finalmente. Urge una Ley de Cine, de Libro. ¿Tienen pensado alguna medida al respecto?

-Según los “Indicadores de Unesco de Cultura para el Desarrollo”: en 2006 las actividades culturales contribuyeron en 1.58% al PBI, un 26% proveniente de las actividades culturales centrales (cine, teatro, ferias, etc.) y un 74% de actividades de apoyo y equipamiento (d ello el 66.9% procede de impresión, seguida de edición de libros, revistas, periódicos). Asimismo, un 3.3% de la población peruana se desempeña en ocupaciones culturales. Es necesario que el Estado promueva de manera más decidida el sector de las artes y las industrias culturales, siendo parte de ellos el cine y el libro.

Actualmente existe la Ley de la Cinematografía Peruana y la recientemente aprobada Ley del Libro, pero en ambos casos es necesario hacer modificaciones en conjunto con sus instancias gremiales, trabajadores e instituciones organizadas. Por ejemplo, en la Ley del Libro quedó pendiente la incorporación de una exoneración permanente de impuesto a la producción y venta de libros, así como una exoneración a regalías por derecho de autor. Asimismo, en lo referido al cine, además de la modificación de la normativa, es necesario concretar propuestas tan vitales como la Creación de la Cinemateca y Fonoteca Nacional del Perú, la cuota de pantalla para el cine nacional con proporcionalidad de la diversidad regional, la Escuela Pública de Cine y Audiovisuales, entre las más importantes.

Para mayor detalle les invitamos a revisar el Plan de Culturas de Juntos por el Perú
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