Hablemos de nuestras científicas peruanas

¿Quiénes son nuestras científicas contemporáneas? ¿Tenemos conocimiento sobre ellas? ¿Sabemos sobre sus trabajos de investigación y aportes a la ciencia en el Perú?… Penosamente, poco o nada se sabe sobre ellas razón para que usted padre, madre de familia, chicas y chicos, lean aquí gratuitamente Científicas del Perú: 24 historias por descubrir con solo un clic

Concytec presentó “Científicas del Perú: 24 historias por descubrir”, libro digital dirigido a niños y jóvenes de lectura gratuita, que compila relatos de mujeres profesionales de la ciencia en el Perú, de Yvonne Vásquez y las ilustraciones de la artista Andrea Lértora. Este original título busca revalorar el trabajo de las científicas peruanas, así como transmitir sus experiencias y generar nuevas vocaciones entre los niños y jóvenes en la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.

“Debo confesarles que leí todo el libro con muchísimo interés, y me dio alegría ver a científicas procedentes del norte, del centro, del sur, de diferentes partes del país, trabajando y teniendo éxitos en el Perú y en el extranjero. Realmente es gratificante darnos cuenta de que tenemos en nuestro país talento científico y tecnológico, en este caso de mujeres muy bien representadas.”, dijo el presidente Francisco Sagasti durante la presentación. Al respecto, Lima en Escena charló con la autora Yvonne Vásquez.

 

-Yvonne, vamos a los orígenes de Científicas. ¿Ya tenías este proyecto entre manos?

Bueno, no tanto entre manos, pero sí en la mente desde hace unos años, cuando fui jefa de comunicaciones del Concytec. Esa experiencia me permitió conocer que en nuestro país se hace investigación científica sería y muchas veces con impacto en la sociedad. Obviamente, estamos detrás de otros países, pero se avanza. Y también pude constatar, eso sí como en casi todos los lugares del mundo, que pocas mujeres siguen carreras científicas; solo alrededor del 30%.
Sin embargo, dentro de ese 30% hay mujeres que han hecho y siguen haciendo investigación de mucho nivel, por lo que son bastante valoradas en su entorno profesional, pero también a nivel internacional, que es como se mide el conocimiento científico. El problema es que la sociedad peruana no las conoce, no conoce su trabajo. Entonces, fue naciendo la idea de hacer este libro que tiene dos objetivos principales: dar visibilidad a la labor de las científicas peruanas, y proporcionar referentes para que las niñas y los niños, pero sobre todo las niñas, se identifiquen con ellas y se aproximen a la ciencia y la tecnología.

-Cuéntanos cómo trabajaste la selección de las 24 científicas.

-Esta publicación es del Concytec. Si bien soy la autora, el libro forma parte de las diversas iniciativas que ahí se desarrollan para que más mujeres tengan la oportunidad de hacer ciencia. Por lo mismo, los nombres de las 24 fueron proporcionados por esta institución, con base a su registro nacional de investigadores, que es el Renacyt, donde se pondera la trayectoria profesional de los científicos; es decir, el número y la calidad de sus investigaciones. Y las 24 protagonistas del libro son las mujeres científicas más destacadas de este registro en su respectivo campo de estudio, ya sea Biología, Química, Física, Economía, Estadística, Arqueología, Psicología, entre otras disciplinas.

-Somos un país diverso. Dentro de este número de científicas figuran personalidades de diversas regiones…

-Sí, esa es una enorme satisfacción; saber que dentro de esta selección hay mujeres de diversas regiones tanto de la costa, sierra y selva. Para mí las 24 tienen grandes méritos porque se han esforzado mucho para lograr sus metas, pero siento que las que han nacido fuera de Lima tienen más mérito aún, ya que algunas no han tenido las universidades o la carrera que les interesaba en su región, y han tenido que venir muy jóvenes a Lima, después de haber vencido también estigmas en su entorno, ya que es generalmente fuera de la capital donde la idea de que ciertas carreras solo deben ser seguidas por los hombres es más arraigada. Aunque existe un denominador común en todas ellas: han tenido padres que las han alentado desde niñas, no solo a ser fuertes y seguras, sino también a descubrir desde pequeñas su vocación. El mérito también creo que es de los padres que supieron guiarlas y apoyarlas.

-En este período pandémico autoras, autores se volcaron a escribir y publicar. Tu libro rompió con todo lo propuesto. Hablar de las científicas es original. Un rubro poco explorado. ¿Por qué poner en foco a nuestras científicas?

-Algo positivo de la pandemia es el haber permitido que la gente le dé una mirada a la ciencia; que trate de entenderla y de valorar su aporte a la humanidad. Pese a que la ciencia está presente en casi todo lo que hacemos, ahora nos está salvando la vida de una manera más evidente. Y si bien este libro ya estaba en mente, creo que el momento para escribirlo y para publicarlo terminó siendo el más indicado, el más inspirador. Las científicas también estaban muy ilusionadas y motivadas con contar su historia.

-Como suele suceder en la mayoría de las especialidades profesionales, la ciencia solo visibilizaba a sus científicos y en menor medida a sus científicas. ¿A que le atribuyes este fenómeno?

-Mira, este es un problema global y de mucha data. Así como ha sucedido con escritoras, hay científicas a las que hasta les han saboteado el Premio Nobel; el caso más conocido es el de Rosalind Franklin. Ahora, concretamente, hay más hombres haciendo ciencia también ¿A qué se debe? Definitivamente, a que las mujeres hemos estado relegadas en el campo académico y las que han podido destacar han sido unas heroínas. Y fíjate que, de lo que se sabe históricamente, las ha habido desde hace muchísimo, si citamos a Tapputi —que empleaba la química para hacer perfumes hace como tres mil años en Mesopotamia— o a Hipatia de Alejandría —una erudita de las matemáticas y la astronomía— aunque la tildaban de pagana, claro. Mujeres curiosas, inteligentes, con habilidades para investigar y descubrir nuevos conocimientos ha habido siempre, el problema es que socialmente no la tenían fácil.

Lo bueno es que en las últimas décadas eso está cambiando, por lo menos en occidente, aunque aún no lo suficiente. Ahora las universidades están abiertas para todos, pero las sociedades todavía no reparten de igual manera las responsabilidades entre hombres y mujeres, por ejemplo, en el cuidado del hogar; y la investigación científica demanda mucho esfuerzo y dedicación casi exclusiva. Muchas científicas incluso han optado por no tener hijos para poder tener éxito en su carrera.

-Finalmente. ¿Por qué es vital hablarle a la comunidad infantil, juvenil y adulta de nuestras científicas?

Porque como se lee en el libro, ellas hacen un trabajo muy provechoso para nuestro país y, por qué no decirlo, para el mundo. Están quienes investigan, y con importantes hallazgos, sobre la manera de evitar o controlar las enfermedades infectocontagiosas, como las tropicales o la tuberculosis, tan presentes aún en las zonas más pobres. También las científicas que estudian las propiedades de los alimentos andinos, lo cual influye positivamente en la gastronomía y la industria alimenticia, o las científicas que están de avanzada trabajando para proteger nuestra biodiversidad, enfocadas en el mar, la amazonia, los ríos, y, por ende, el medioambiente que tanta atención necesita ahora. Por otro lado, están las que, desde las ciencias sociales, contribuyen a la mejora de la economía, a entender mejor nuestro comportamiento y, por supuesto, nuestra cultura. Eso para hacerte un resumen porque el libro contiene bastante más.

Además, ellas son asimismo un ejemplo de esfuerzo personal. Las 24 han avanzado académicamente gracias a becas que les han permitido estudiar maestrías y doctorados en las universidades más prestigiosas del mundo. Coincidentemente, ninguna proviene de hogares que hubiesen podido pagarles esos estudios; recuerda que antes teníamos una economía más precaria también. Ha sido puro empeño, y aunque han recibido ofertas laborales en otros países, han vuelto para aplicar lo aprendido acá; ellas sienten orgullo del Perú. Lo interesante es que generalmente trabajan en redes internacionales y sus avances son tomados en cuenta por científicos de otros países, así que también podemos decir que son nuestras embajadoras. Y bueno, la idea es que cada día haya más mujeres como ellas, yo confío en que este libro inspire a muchas.

Sobre Yvonne Vásquez

Máster en periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos de España. Inició su carrera en la revista Oiga, y posteriormente ha trabajado y colaborado en medios de comunicación locales e internacionales, incluyendo labores de marketing y ventas en el Miami Herald, así como de periodismo en la Agencia EFE de Madrid.

Tiene una amplia experiencia en la asesoría y dirección de comunicaciones de diversas instituciones. Entre ellas: EsSalud, la ONPE, los ministerios de la Producción y Agricultura, el Poder Judicial, la Contraloría General de la República, la embajada de la India en el Perú y el Concytec.

Periodista y fotógrafa. Siguió la carrera de Comunicación Social y Periodismo Económico. Laboró en los diarios La Voz, Síntesis, Gestión y en la revistas Oiga. Desde el 2010 labora en Lima en Escena.