Zoila Mendoza: “La música y danza es la esencia de la peregrinación a Qoyllur Rit’i”

La antropóloga y autora de Qoyllur Rit’i. Crónica de una peregrinación cusqueña, (La siniestra ensayos 2021) nos ofrece algunos alcances de una de las festividades religiosas más importantes de nuestra cultura

Las peregrinaciones al santuario del Señor de Qoyllur Rit’i, que cada año realizan los pobladores del distrito de Pomacanchi (Cusco), crean un mundo propio lleno de historias, sentimientos y experiencias personales. En esta reveladora crónica etnográfica, Zoila Mendoza retrata el profundo homenaje que los pomacanchinos ofrecen al Taytacha Qoyllur Rit’i. En su larga caminata de subida al santuario, se produce una riqueza de danzas y múltiples rituales que mantienen viva una forma ancestral de aprender y de recordar. Movimiento, vista y audición son coordenadas claves en este arte que trasciende el tiempo.

Qoyllur Rit’i. Crónica de una peregrinación cusqueña desvela para nosotros el cuadro de esta tradición cultural. Es una pieza creativa y sensible que narra cómo las poblaciones campesinas aprenden y recuerdan las fiestas y sus rituales. Un libro que profundiza en las acciones dentro de las fiestas campesinas, y cómo siguen nutriendo la peripecia vital de las poblaciones andinas. En suma, un mensaje que es nuestra propia herencia, una cosmovisión que nos invita a alimentarnos de ella.

Foto: Andina

-Zoila, siento que su libro Qoyllur Rit’i. Crónica de una peregrinación cusqueña es un tributo a los pomacanchinos, a los jóvenes pomacanchinos… ¿Es así?

-Más que un tributo es un esfuerzo de devolver a los miembros de esa comunidad algo de lo mucho que aprendí con ellos sobre sus peregrinaciones, su tradición oral, y otros aspectos de sus vidas. Durante los años -2006-2012- que pasé compartiendo con ellos -la gran mayoría de los adultos quechua hablantes como es el caso en el resto del Perú- no escribían ni leían el quechua, aunque era su primer idioma e idioma dominante. Tampoco tenían como práctica común la lectura en castellano.

Me afané a compartir con ellos desde un primer momento y siguiendo un acuerdo. Los pomacanchinos guardan copias de casi todo el material de video y fotográfico que recogí a lo largo de los años y del documental de casi una hora que elaboré para una mayor difusión. El libro me pareció importante para compartir con los jóvenes de Pomacanchi que ahora acceden a una educación escolarizada. Mucho del rico material que me confiaron los mayores con quienes interactué -el detalle de un camino que ya no se hace más en el pueblo porque esta práctica de caminar los 85 kilometros hasta las faldas del santuario- ya no existe para los Pomacanchinos. Mi esperanza es que los jóvenes puedan acceder a este conocimiento tanto en quechua como en castellano.

– ¿Por qué es relevante la fiesta de Qoyllur Rit’i?

– Esta celebración es relevante porque es una práctica popular arraigada en las comunidades andinas que siguen cultivando un tipo de relación recíproca con los poderes que les rodean. Me refiero a los nevados, las montañas, las grandes rocas ubicadas en lugares especiales como la roca en donde está la imagen del Sr. De Qoyllur Rit’i, con otras imágenes católicas, con los antepasados, las fuentes de agua como puquiales, entre otros. La popularidad de esta fiesta regional tiene una larga historia que data de los años 1930-1940 que nos muestra claramente que en las sociedades andinas la música y la danza son esenciales para relacionarse con las fuerzas superiores que rodean a los humanos. Esto está claro en las historias de origen de la imagén en el santuario y se ve en la esencia de la peregrinación que es la música y la danza.

-El título es producto de su investigación sobre el Qoyllur Rit’i que lo trabajó con quechuahablantes y justamente el libro está escrito en quechua y español. ¿Fue una forma de revalorar el quechua?

-Fue una forma de devolver a la población pomacanchina y cusqueña en general, los conocimientos en su lengua original. Intenté con mis tutoras una traducción que le hiciera justicia, pero quería que quede plasmado ese conocimiento en su lengua original. Pero sí, este esfuerzo es también una forma de revalorar todo el conocimiento que perdemos cuando se pierde el quechua.

Foto: Andina

– Las figuras del niño Jesús y el niño Marianito Mayta son predominantes en la festividad de Qoyllur Rit’i. ¿Qué rol cumplen ambos personajes en nuestra cultural andina, en esta fiesta tradicional?

-La historia del colonialismo y la evangelización del Perú ha sido larga y violenta, sin embargo, el resultado es una manera única de enlazar prácticas y creencias que los andinos han considerado que son relevantes en su sociedad. La historia del encuentro del niño Jesús y el niño pastor quechua hablante Marianito Mayta, jugando, bailando y realizando el chicoteo ritual del Yawar Unu o Yawar Mayu, nos muestra esta complejidad de creencias en las relaciones que se establecen entre los humanos y los poderes que les rodean. Es una historia que habla de injusticias y de abusos, pero también de alianzas y esperanza

– Finalmente. ¿Cuál es la importancia de la música, los músicos, la danza, los danzantes en el corpus de las peregrinaciones al santuario Señor de Quyllur Rit’i?

-Existe una melodía tocada en múltiples variaciones y con múltiples tipos de conjuntos musicales que está en el corazón de esta peregrinación. Es la melodía, como lo digo en el libro, que penetra la experiencia de los participantes, día y noche desde antes, durante y hasta después de la peregrinación por unos días. Se le llama en Pomacanchi el “Chakiri Wayri” o “La Chakira”. Es la melodía que permitió el encuentro amigable entre el Niño Jesús y el niño pastor Marianito Mayta y la multiplicación de los rebaños de este último. Ellos bailaron juntos por lo que la danza se convierte también en esencia de este “encuentro.” Alrededor del mundo y de nuestra historia peruana encontramos que la música y la danza han sido esenciales para establecer relaciones entre los humanos y no humanos. En este último punto se incluyen elementos como ríos, animales, quebradas, montañas, entre otros con toda la experiencia sensorial que la música, la danza y en general el movimiento como las largas caminatas generan. Al final la vida depende de una buena relación entre estas comunidades de seres humanos y no humanos.

Esta peregrinación y todos los actos ceremoniales en el santuario estan empapados de música y danza y representan la esencia de esta peregrinación. Hay también dentro de los actos ceremoniales y la caminata una segunda melodía que genera introspección, reflección y respeto. Esta melodía tiene el nombre de Alawaru en castellano quechuizado. Esta melodía no es exclusiva de la peregrinación, pero se toca en todo tipo de ceremonias religiosas en el Cusco. Pero además de que todos los grupos deben unirse al total de participantes con estas melodías, cada uno trae desde sus pueblos lo que consideran tradicional y la mejor forma de rendir honor al Apu Qollquepunku y al Taytacha Qoyllur Rit’i. Pero en un principio los grupos que más predominaban eran aquellos que tocaban y bailaban al son del tema central del Chakiri wayri que es la representación Andina de los habitantes de la Amazonía. Este santuario se encuentra justo en la zona en donde termina lo andino y comienza lo amazónico así que el tema de lo amazónico no es casualidad.

Sobre la autora

Zoila Mendoza (Piura, Perú).

Bachiller y Licenciada en Antropología por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Recibió su Magíster y Doctorado, también en Antropología, de la Universidad de Chicago y es actualmente Profesora Principal en el Departamento de Estudios Indígenas de las Américas en la Universidad de California en Davis. Es autora de Al son de la danza: Identidad y Comparsas en el Cuzco (2001), Crear y sentir lo nuestro: Folclor, identidad regional y nacional en el Cuzco, Siglo XX (2006) y del documental La Peregrinación al santuario del Señor de Qoyllur Riti: La experiencia del camino (2015).