Vicky Avalos: “Las artes visuales está de pie gracias a la tecnología”

“Ahora los artistas trabajan sus obras con las tecnologías digitales y las tradicionales”, señala la académica, crítica y curadora de arte Vicky Avalos en la presente intervú. Foto de portada: Álvaro Arias

Han pasado tres años desde que la crisis sanitaria global -producida por el Covid 19- paralizó los diversos sectores productivos entre los cuales destaca cultura, segmento que progresivamente salió de este período de estancamiento gracias al trabajo en línea. Particularmente, las artes visuales, segmento que involucra artistas, galeristas, curadores y coleccionistas, en estos momentos, trabajan en línea y de manera presencial de acuerdo con los aforos permitidos. Precisamente, para charlar sobre todo lo acontecido en este campo en esta etapa de pandemia, Lima en Escena entrevistó a la académica, crítica y curadora de arte Vicky Avalos, quien tiene 27 años de experiencia profesional en el campo del diseño, el arte y las comunicaciones tanto en el sector público como privado.

Obra de Jaime Higa

-Vicky, ¿qué cambios experimentó el segmento de las artes visuales en estos últimos tres años?

-Aunque para algunos las artes visuales están estancadas o han sufrido una especie de retroceso, considero que la tecnología ha permitido continuidad en la circulación y producción de obras de arte. Asimismo, propuestas que antes de la pandemia asomaban con timidez o no suscitaban confianza como las galerías virtuales y los NFT, han logrado mayor notoriedad captando la atención de artistas, galeristas, curadores y coleccionistas. Aunque se trata de experiencias estéticas nuevas y diferentes a las que estamos habituados, han abierto sendero logrando convertirse en una potente alternativa de difusión. En esta senda, el arte se torna cada vez más público y accesible gracias al uso de Internet y las redes sociales.

La globalización y el acceso a internet han permitido conocer lo que sucede en el mundo y al interior de nuestras regiones permitiendo identificar las convergencias y divergencias que acontecen en el mundo de las artes visuales. Así, la segunda década del siglo XXI parece ser un período convergencia en la valoración tanto de las técnicas digitales como de las tradicionales.

– ¿Cómo afectó la producción de nuestros artistas llámese pintores, escultores, fotógrafos, grafiteros, entre otros, la pandemia global producida por el Covid 19?

-La pandemia global del Covid 19 afectó duramente a la población mundial en varios aspectos: económico, emocional, social, y evidentemente, también golpeó la escena artística. Los artistas visuales de la noche a la mañana se encontraron con galerías y otros espacios de exposición cerrados y con exposiciones pospuestas de manera indefinida. La desazón e incertidumbre del primer momento paralizó la producción de algunos artistas, pero también permitió que otros, al permanecer mayor tiempo en casa desarrollarán una mayor producción y encontrarán nuevas formas de circulación artística. La confluencia entre lo analógico y lo digital creo yo, caracterizan la producción artística en tiempos de pandemia.

Artista Ana Balcázar

– ¿Cuáles fueron las disciplinas artísticas que tuvieron mejor desenvolvimiento durante esta crisis?

-Creo que en la actualidad estamos en un período de exploración constante por parte de los artistas que hace difícil ubicarlos dentro de una única disciplina pues trabajan pintura y también cerámica, hacen escultura y también grabado, hacen fotografía y también performance, y de pronto nos encontramos frente a artistas contemporáneos que pintan, esculpen, graban, escriben poesía, cantan, bailan, dictan talleres y diseñan, combinando las tecnologías digitales con las tradicionales. No solo exploran los artistas jóvenes, también lo hacen los de mediana edad y aquellos que tienen una larga trayectoria. Son creadores ávidos de conocimiento y de acción. La crisis ha permitido que, pasada la incertidumbre inicial, se aferren al trabajo artístico como forma de resistencia y, en algunos casos, hay un retorno al dibujo. Los artistas visuales han continuado su producción habitual, pero además se han reencontrado con el dibujo por iniciativa propia o en respuesta a las convocatorias que lo han promovido como el Concurso de Dibujo Dos Generaciones del Británico Cultural o la exposición Materia Oscura. El rastro poderoso del dibujo de Canal Museal que posteriormente fue registrado en un libro. También el collage y el tejido se han convertido en interesantes formas de expresión artística durante la crisis sanitaria del Covid 19.

-Sobre nuestros artistas. ¿Quiénes pese a estas olas del Covid19 se volcaron a producir, a trabajar?

– Después de la conmoción inicial, la naturaleza creativa de los artistas les permitió la oportunidad de reinventarse aprovechando todo lo que tuvieron a su alcance para seguir creando. Miguel Lescano, por ejemplo, le ha sacado el jugo a la pandemia porque ha podido producir y presentar libros, realizar exposiciones virtuales y presenciales, recitales poéticos, conversatorios y curadoría de muestras colectivas, ha sido realmente prolífica su vida pandémica.

Igual de productivos han estado Herbert Rodríguez, a quien hemos visto explorando el diseño digital y, Jaime Higa trabajando collages para su más reciente exposición individual. Ana Balcázar, Clara Best, Rosamar Corcuera, Tania Bedriñana, Katia Muñoz, Luis Angulo, Ricardo Terrones, Pancho Guerra García, Nuria Cano, Toto Fernández Ampuero, Persi Narváez, Iván Huerto, Daniel Rodríguez, Liliana Avalos, Mila Rispa, Rebeca Dorich, y Ariana Macedo también han estado activos y en sus redes sociales se ha podido apreciar el trabajo local o internacional que han estado desarrollando pese a la pandemia. Los colectivos y grupos artísticos también se han mantenido con actividad constante, tratando de llevar su trabajo tanto al interior del país como al escenario internacional, como lo hacen el grupo Color Box, ASPAP, e Innovart entre otras agrupaciones artísticas.

Angie Bonino, a quien admiro y respeto, ha desarrollado un trabajo impresionante desde su plataforma digital denominada Arte con Ciencia y Tecnología Perú (ARCITEC-PERÚ) que en alianza con el Museo de Arte de San Marcos ha presentado diversas miradas del arte contemporáneo a través de conversatorios y entrevistas con destacados profesionales internacionales. Angie es una artista prolífica y muy generosa al compartir con sus estudiantes y otros artistas toda información que llega a sus manos. El trabajo que realiza no solo como artista creadora, sino también desde su rol de curadora, maestra y promotora cultural, la han convertido en una mujer-puente, en un importante referente artístico que contribuye al desarrollo del arte y la cultura en el Perú.

Obra de Rosamar Corcuera

-Finalmente. Cuales consideras fueron lo pro y los contras en el segmento visual a partir de vivir en la virtualidad, modalidad impuesta a propósito de la crisis sanitaria.

-La virtualidad como espacio de acción cultural viene gestándose hace al menos tres décadas, pero no había encontrado las condiciones propicias para instalarse en el imaginario artístico. Las primeras galerías virtuales de arte surgen en la segunda mitad de la década del noventa, impulsadas por los jóvenes de entonces, quienes se abrían paso en el universo digital explorando lo que en aquel momento se denominó TICs. Eran espacios virtuales que apenas cumplían las características del Museo imaginario propuesto por André Malraux: un museo sin muros, sin limitaciones de espacio y tiempo. No ofrecían la interactividad ni la ilusión 3D ni la inmersión que es posible lograr en la actualidad. La crisis sanitaria obligó a repensar los procesos de circulación artística y a retomar la galería virtual como una alternativa frente al cierre indeterminado de centros culturales, galerías y otros espacios de exposición. Pero no sólo las galerías virtuales han sido usadas para exposiciones de arte, también se ha hecho uso de las redes sociales, páginas web, enlaces PDF y vídeos en Youtube para este fin. La virtualidad también ha permitido el desarrollo de proyectos colaborativos en red con participación de artistas regionales y de artistas internacionales, descentralizando e internacionalizando a nuestros artistas.

Considero que existen más elementos a favor que en contra. La virtualidad genera una experiencia estética diferente, donde ocurre el enfriamiento del aura que señala Brea y, donde la contemplación de la obra de arte adquiere una dimensión simbólica en su desmaterialización porque no hay una interacción directa con la obra real. Pero, se puede acceder a un espacio virtual en cualquier momento del día, desde cualquier lugar del mundo y en cualquier dispositivo digital (tablet, teléfono móvil, laptop, etc.). Algunas plataformas digitales usadas para exposición permiten acercarse y observar detalles de la obra; se puede observar los trabajos siguiendo la ruta propuesta o crear uno mismo su propio recorrido. Una plataforma digital permite compartir el enlace de la muestra en las redes sociales, etiquetar y usar hashtags incrementando el número de visitantes. Los costos para producir y montar una exposición virtual son menores al de una exposición presencial y dependiendo de cómo se gestione, puede alcanzar un interesante número de visitas. Por otro lado, la atención frente a una pantalla es más corta, por tanto, no es recomendable una exposición virtual con muchas obras o muchos artistas, quince obras como máximo me parece un número razonable para que la exposición sea visitada por completo.

Tal vez no he sido totalmente objetiva al responder esta pregunta porque siempre he tenido interés en la virtualidad y en aprovechar la tecnología digital para el segmento artístico. En el 2005 investigaba este tema para mi tesis de Maestría en Comunicaciones y proponía la creación de Artperu.com, una galería virtual de arte para promover artistas peruanos, después me interesé más en la configuración de comunidades y redes virtuales y mi tesis final fue sobre re-territorialización a través de las redes sociales. Por este particular interés, actualmente trabajo exposiciones 100% virtuales usando una galería virtual 3D que acompaño de catálogo on line y registro de vídeo en Youtube, para continuar promoviendo arte y artistas peruanos.

Galería John Harriman

Sobre Vicky Avalos

Candidata a Doctora en Humanidades con mención en Cultura por la Universidad de Piura, Magíster en Comunicaciones y Licenciada en Arte por la Pontificia Universidad Católica del Perú, cuenta además con estudios de Maestría en Sociología (PUCP) y estudios de Doctorado en Educación (UNFV). Docente de cátedras vinculadas a la investigación cualitativa en comunicación, arte y diseño en la PUCP, USIL, y UCAL. Ha gestionado y coordinado diversas actividades culturales como congresos académicos, seminarios, conversatorios, talleres y exposiciones de arte y diseño. Fue directora de Promoción Cultural de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú (2013-2015), Coordinadora de Gestión y Promoción Cultural de la Facultad de Arte y Diseño de la Pontificia Universidad Católica del Perú (2015-2017), Consultora externa de diseño y comunicación visual de la Agencia de Cooperación Alemana GIZ (2012-2017) y Analista de Diseño en la Oficina Nacional de Procesos Electorales (2001-2009). Cuenta con 27 años de experiencia profesional en el campo del diseño, el arte y las comunicaciones tanto en el sector público como privado.

Periodista y fotógrafa. Siguió la carrera de Comunicación Social y Periodismo Económico. Laboró en los diarios La Voz, Síntesis, Gestión y en la revistas Oiga. Desde el 2010 labora en Lima en Escena.