Vamos a ver Barioná, el hijo del trueno

Los actores Johan Escalante, Erick Herrera, Boris Mena y Bernardo Scerpella nos cuentan sobre su experiencia de trabajar en Barioná, el hijo del trueno, potente obra escrita por Jean-Paul Sartre y adaptada por Alonso Alegría cuya temporada va hasta este 17 de diciembre en Espacio Cultural Karol Wojtyla de San Borja. ¡No se la pierdan!

La aldea de Judea sufre la opresión económica y militar de Roma. Barioná, el jefe guerrero, firme y duro en sus decisiones advierte al pueblo una última estrategia: jurar el no traer más hijos al mundo y así extinguir su sufrimiento. Pero esa misma noche recibe la noticia de su esposa que está embarazada por primera vez y unos pastores llegan anunciando el nacimiento del mesías en Belén. Sin saberlo, emprenderá un camino que cambiará sus planes y su vida para siempre. Al respecto, Lima en Escena, charló con el protagonista y parte del elenco, quienes nos cuentas sus experiencias sobre la obra.

Johan Escalante (Barioná)

-Darle vida a un personaje como Barioná es permitirse atravesar un mar de situaciones que, indefectiblemente, se vinculan con nuestro día a día. Este personaje guarda un profundo sufrimiento causado por varios acontecimientos que le han hecho saborear la amargura y la desesperanza lo cual le hace tomar decisiones extremistas al comprender lo terrible que es vivir de esa manera. Es tan claro para él ese panorama desolador para el espíritu que decide acabarlo sin importarle las consecuencias que pueda acarrear en su tribu. Así, como sucede con Barioná, muchas veces nos toca tomar decisiones difíciles, dejándonos llevar por la amargura que tenemos dentro sin detenernos a pensar realmente qué tan acertada es o no esa decisión. Cerrarse a una sola idea, a un solo camino, a una sola verdad, es taponearse los oídos y vendarse los ojos. Es, en cierto modo, ser egoísta, y ya hay suficientes egoístas en el mundo como para permitirnos ser uno más.

Erick Herrera

Erick Herrera a la izquierda en plena actuación

-Siento que la obra llega en una época en donde todos están buscando justicia y en donde la polarización domina muchos lugares. Estamos separados en el mundo. Barioná, por su parte, también está buscando justicia, pero lleva al extremo sus acciones y se olvida que frente a la injusticia también hay que tener esperanza. Poner en escena esta obra en la actualidad es eso, es recordarle a cada persona, que tiene su propia lucha que aún hay esperanza.

Boris Mena

-No es fácil entender la profundidad de este texto. El contexto en el que se escribió era realmente devastador, pero lo más hermoso es que en medio de esa prisión, en una de las peores etapas de la historia de Francia… un filósofo ateo escribe una obra de Navidad con el objetivo de devolverle la esperanza a su pueblo y en especial a sus compañeros prisioneros. Veo el contexto en el cual estamos y lo primero que me exigió hacer fue ver el sufrimiento del día a día, cuáles son las guerras que lleva cada uno en su corazón. Para que, de esta manera, junto con Sartre, pueda darle al público esas palabras de aliento y entendimiento para que nunca dejen de ver la vida con esperanza. Esta es una de esas obras donde tienes que detenerte a pensar en tus sentimientos más profundos para poder darle verdad a cada palabra que dices. Hoy en día hay muchas maneras de acercarte a un personaje, pero en mi caso, mirarme a mí mismo y encontrar qué es la esperanza para mí, es lo que más me ha ayudado a poder darle vida a mis personajes en la obra.

Bernardo Scerpella

– Siempre fue fascinante para mí cómo el texto que escribió Sartre lograba comprender tanto la experiencia de cualquier persona. El ser humano nunca va a dejar de tener momentos de conflictos, problemas, momentos en donde no ve salida posible, momentos donde lo único que parece ganar es la desesperanza. Lo que más me gusta de la obra y por qué me parece necesaria hacerla hoy es porque nos permite ver cómo la gente se acostumbra al rápido ritmo del mundo y como se deja llevar sin ponerse a pensar en todo lo que está a su alrededor. La obra busca llevarnos capa por capa a la experiencia humana y llegar así a una conclusión. Los problemas no se irán o dejarán de existir, sin embargo, el ser humano puede vivir su vida con esperanza y ser feliz con plenitud. Este montaje es necesario porque llega a las personas que están viviendo un momento difícil y no creen en la esperanza. ¡Barioná les cambiará la forma de ver la vida!

Barioná, el hijo del trueno
Espacio Cultural Karol Wojtyla
Jirón 2, # 553, San Borja
Temporada: hasta el 17 de diciembre
Funciones:
Viernes 15 a las 8:00 pm.
Sábado 16 a las 5:00 pm. y 8:00 pm.
Domingo 17 a las 4:00 pm y 8:00 pm.