Svetlana Rojas Zimin: “Es importante incentivar la identidad en los niños”

Dos directoras son el motor del sello Editorial Bermudas. Siete años dedicados a publicar títulos para niños cuyas temáticas parten de todo lo que representa el Perú y su vasta cultura

Desde el año 2012, la Editorial Bermudas, sello independiente dirigido por la escritora Svetlana Rojas Zimin, y la emprendedora cultural Claudia Paola Ángeles Flores, ha publicado una serie de colecciones: animales y plantas, lugares históricos, entro otros títulos, dirigidos al público infantil y cuyo mayor objetivo es destacar nuestra identidad. Al respecto charlamos con la directora.

– Svetlana, ¿de qué manera nace tu vínculo con la escritura?

-De niña no me gustaba leer. Sin embargo, era creativa para inventar historias. Era también teatral. Recuerdo que mi mamá y mi abuela solían intercambiar libros que conseguían con emoción, pero con gran dificultad. Veía como ellas podían pasar horas sumergidas en estos conjuntos de hojas con un empastado elegante. Las expresiones en sus rostros cambiaban al darle vuelta a cada página. Luego estos libros se guardaban en un librero alto con puertas de vidrio. Este librero me intimidaba por su tamaño. También tenía miedo de malograr los libros sabiendo la importancia que le daban estas dos mujeres de mi vida.

Un buen día -finales de los ochenta- cayó en mis manos un libro delgado con muchos colores e ilustraciones amigables. Se llamaba Tsvetik-semitsvetik escrito en 1940 por Valentin Kataev. Estamos en el año 2019 y aún disfruto leer este cuento. Es uno de mis favoritos. Ahí empezó mi relación amigable con los libros. Sentía curiosidad que otras historias se podían descubrir en otros libros. Imaginaba que era parte de estas historias, que estaba dentro.

Libros como Los músicos de Bremen, La princesa del guisante, Muja tsekotuja, Morozko o autores como Chukovskiy, Marshak, Tolstoy, Mayakovskiy eran mis favoritos. Tengo un libro de recopilación de cuentos, fábulas y relatos, que ya se está despedazando, pero lo leo con la misma emoción de antes. No obstante, en mi colegio aplicaban el método de enseñanza a través de la memorización. Particularmente tengo una mala memoria así que te puedes imaginar cuanto sufrí. Teníamos entre 10 y 11 años y nos obligaban a memorizar todo: historia, geografía, algebra, geometría, química. De tarea teníamos que memorizar un poema de Pushkin. Sí, Pushkin, aquel que embelleció, enriqueció y reconstruyó la lengua rusa. Era sufrimiento puro. Los cuentos eran parte de mi vida, algunos leían otros me inventaba. Tuve la oportunidad de viajar desde chica y descubrir que muchas personas hablaban diferente, se comportaban diferente, se reían diferente. Era todo parte de una nueva historia, un nuevo cuento que me imaginaba.

Editorial Bermudas tiene un catálogo dirigido al segmento infantil diverso. Los títulos se focalizan en destacar la riqueza natural y cultural de nuestro país…

-A los 19 años mi madre decidió que iría a estudiar a Rusia. La comunicación era limitada. No tuve celular hasta cursar el tercer año de carrera. Literalmente estaba sola y rodeada de personas de todo el mundo. Además de compartir clases convivíamos también. Éramos tres mujeres de diferentes países, culturas, costumbres, idiomas y tradiciones. Vivíamos en una habitación no mayor a dieciséis metros cuadrados. Era abrumador, pero también enriquecedor. El primer y principal tema de conversación entre nosotros era sobre nuestros países. Recuerdo con mucho cariño las largas charlas sobre la diferencia de nuestros países, sobre las costumbres, tradiciones, historia, áreas naturales. Y mientras más les contaba sobre Perú, más me enamoraba de mi país. Nuestro país y su vasta cultura es el motor de nuestra editorial.

– ¿Cómo surgió la idea de escribir para el segmento infantil?

-Cuando escribía mi tesis conseguí un empleo como nana y profesora de español de un niño de seis años. Mientras su mamá terminaba el doctorado en derecho me solicitaba que cuide a su pequeño. Este trabajo marcó mi vida. Laborar con niños siempre fue mi pasión. Su inocencia, su creatividad, su curiosidad, su honestidad desbordante es inspiradora y deslumbrante.

-Háblanos sobre tu incursión en el mundo editorial.

-Al regresar a Perú empecé a trabajar en una editorial española. Más me sumergía en el sector más notaba que no existían textos, libros sobre Perú amigables con los niños. ¿Qué tanto conocen los niños su propio país? Me preguntaba. Para crear identidad en la nueva generación es importante que los niños conozcan al país que representan. Son el futuro de nuestro Perú.

Mientras cursaba la maestría en dirección comercial y marketing con Claudia, ella me propuso crear una empresa. Claudia conoce el mundo editorial más de veinte años. A mí me encantan los niños y contar historias. Entonces el camino estaba marcado. Creamos Editorial Bermudas y decidimos especializarnos y enfocarnos en temas relacionados con nuestro país dirigido al público infantil. Así decidimos poner la majestuosidad de nuestro país al alcance y comprensión de los niños.

Estamos orgullosas de todo lo logrado. Somos dos mujeres las que hacemos todo: logística, administración, distribución, investigación, edición, impresión. Desde que nace la historia hasta llevar los libros listos en nuestras mochilas a las diferentes librerías. Confieso que tenemos días de agotamiento y de frustración. Sin embargo, cuando haces lo que te apasiona no te limitas y sigues adelante.

Asimismo, investigo sobre temas relacionados a la pedagogía. Me dedico más a las formas y métodos de enseñanza nacionales e internacionales. Recuerdo que sentí que había un gran abismo entre ambas partes. Los niños cambian constantemente. Ellos son curiosos e inquietos, habidos por aprender. Quieren descubrir, conocer, ilustrarse y crear. Todo esto no se puede acoplar en un único modelo o método. Es importante desarrollar en ellos el análisis crítico. Evitar la memorización o el aprendizaje estandarizado. Es importante permitir que los niños sean mejores que nosotros al convertirse en adultos.

-Uno de los principales objetivos del sello es crear un vínculo con los niños. ¿Es sencillo el camino?

-Trabajar con niños es un reto. Uno debe estar preparado para todo. Son curiosos y hacen todo tipo de preguntas sin filtro alguno. Esta es la parte que más adoro, pero la que más me reta. Aprendo con ellos y de ellos. Para establecer un vínculo de comunicación es fundamental hablar su mismo lenguaje para lograr comprensión. Es bello y enriquecedor el diálogo que se puede lograr.

-Sus colecciones de libros referidas al Perú son didácticas además de enriquecedoras…

-Con la primera colección “Incawawitas”, nos dirigimos a niños a partir de los dos años hasta nueve. Dentro de esta colección tenemos un libro de actividades creado en forma de juego. Todos y cada uno cubren los temas sobre animales, alimentos e instrumentos del Perú. Es entretenido. Cuando vamos a ferias intento pasar un tiempo con los niños resolviendo el libro juntos. Me encanta ver como se emocionan cuando lo logran y como se retan ellos mismos para cuando no les sale. Dialogan, preguntan, se cuestionan. Aprenden y se divierten.

La segunda colección “Mi Perú” está dirigida a niños más grandes. Con una selección cuidadosa de fotografías notamos cómo los niños se emocionan al descubrir todas las maravillas que tiene nuestro país. Solemos terminar la presentación con la frase: “y así es nuestro Perú”. La expresión de sus rostros refleja el asombro e interés por descubrir más.

-Uno de tus últimos libros infantiles es la historia de la niña Makarena. Ella vive con su familia en la selva. ¿Cómo surgió esta historia? 

– “Vuela vuela Makarena”, es el primer libro de la tercera colección de nuestra editorial. Es un título importante para nosotras porque trata de tres temas delicados. El primero es sobre la equidad entre niña y niño. ¿Por qué dividimos como sociedad a nuestros niños? ¿Por qué una niña no puede soñar con ser científica, astronauta, bombera o presidente del Perú? El segundo, es el poder de soñar. En tiempos de tecnología es difícil que los niños puedan atreverse a soñar o luchar por sus sueños. Es casi un acto heroico. En el tercer tema Makarena representa a la selva peruana. Es importante describir las bondades de la selva para generar interés e identidad en el subconsciente de los niños y en los adultos también. Debemos reconocer y cuidar nuestros recursos naturales, sí.

– ¿Así surgió Makarena?

-Así nació la bella y luchadora Makarena. Ella no solo se enfrenta a la incertidumbre de no saber cómo lograr su sueño, sino también se enfrenta a las burlas de sus hermanos y a la desigualdad de los derechos entre niño y niña. Incluso en algo tan sencillo como soñar. Makarena nos enseña la importancia de soñar sin tomar en cuenta el qué dirán. Que los sueños nacen para cumplirse con ilusión, perseverancia, humildad y tolerancia.

– ¿Por qué consideras que una de las claves para trabajar con los niños es el tema
de los Derechos Humanos?

-Los DD.HH. son inherentes a todos los seres humanos sin distinción de raza, sexo, nacionalidad, origen étnico, lengua y religión. ¿Y qué tienen que ver los niños se preguntarán? La Asamblea General de la ONU adoptó la Declaración de los Derechos del Niño en la que se establecen sus derechos a la protección, la educación, la atención sanitaria, la vivienda y a una nutrición adecuada. ¿Cumplimos como país con estos derechos? Pienso que tenemos aún un largo camino que recorrer y como dijo el poeta César Vallejo, “hay, hermanos y hermanas, muchísimo que hacer”.

-El tema de la desigualdad afecta a la niñez peruana.

-Es imposible no ver a un niño trabajando, un niño con la responsabilidad de un adulto. Esto influye directamente en su desempeño en el colegio y afecta su aprendizaje. He trabajado con estos niños por muchos años y es increíble su visión del mundo a pesar de las dificultades a las que se enfrentan. Tienen sueños de convertirse en ingenieros, médicos, científicos. ¿Pero tienen las mismas oportunidades que otros niños de lograr estos sueños? Intento enseñarles que sí, de pronto les tocó un camino más difícil, pero aun así pueden lograrlo.

En mis doce años de experiencia en el mundo editorial y catorce en el trabajo con los niños he conocido especialistas peruanos y extranjeros en el campo pedagógico increíbles. Lamentablemente muchos -con gran frustración- se han ido retirando porque sienten que este gran cambio que todos anhelamos en el sector educación se encuentra estancado o sigue en un círculo vicioso. Entiendo que es todo un reto, pero es muy importante cambiar. Ir acorde a las necesidades y evolución de los niños cada año.

No basta con copiar la idea o la forma de enseñanza de países como Finlandia o Suiza y “chantarla” en nuestro sistema educativo. Debemos de acoplarla a nuestra realidad, a nuestras posibilidades y fortalezas. Nuestra historia, tradiciones, desarrollo social y cultural son puntos clave para crear un formato de aprendizaje. Siento que nos enfrentamos a un reto enorme y el Perú tiene profesionales de alto nivel y capacitado para afrontarlo, pero mientras exista la corrupción y las instituciones débiles seguiremos en este círculo vicioso del que tanto se habla.

-Mi Perú, es una colección dirigida a los niños, pero también a los adultos. Reflexionas sobre la familia, el respecto y conservación de la naturaleza… ¿Hasta qué punto historias como las que nos presentas ayudan a aminorar la discriminación, el acoso escolar…?

-Me gusta pensar que no importa de dónde vengas, ni tu raza, color o religión. Todos somos parte de un solo país, una sola nación. Es ahí donde parte la identidad. Es importante incentivar la identidad en los niños a través del descubrimiento de su propio país y de sus riquezas, la importancia del cuidado y la protección de estas. Los niños son inocentes por naturaleza, no tienen maldad. Empiezan a desarrollar o copiar los comportamientos buenos y malos al inicio de sus padres, de todas las personas que los rodean y las situaciones que observan en las calles o lugares que frecuentan.

Es increíble la presión que se puede generar como sociedad sobre una persona incluso adulta. Siento que la discriminación hoy es mucho más fuerte y el acoso escolar es mucho más malvado entre los niños. Los niños de ahora están más preocupados en las marcas de las zapatillas, últimos modelos de teléfonos o la cantidad de dinero en propinas, por mencionar algunas de sus prioridades.

Mi infancia la pasé en un colegio estatal. En la escuela todos éramos iguales. Teníamos los mismos textos escolares, los mismos cuadernos y el mismo uniforme. Nunca habían pedido una lista sinfín de útiles a nuestros padres y teníamos una biblioteca enorme y laboratorios de química y física. Se nos inculcó equidad desde chicos, tanto en nuestros hogares como en las aulas.

Ahora los niños están demasiado expuestos al mundo real. Nos estamos volviendo cada vez más consumidores y vamos perdiendo los valores en el camino. El materialismo impulsa a comprar, pagar y tener. Oscar Wilde tenía una frase muy interesante: “Las personas conocen el precio de todo, pero no saben el valor de nada”. Es estremecedor pensar en lo cierta que puede ser esta frase.

-Consideras que colecciones como Mi Perú: alimentos y plantas que nos hablan de nuestros animales, plantas y frutos, ayuda a contrarrestar la destrucción de la biodiversidad y/o lugares históricos.

-Espero que sí, la principal idea de crear esta colección es justamente esta. Debemos conocer a nuestro país, debemos admirarlo. Por su historia, cultura, tradiciones y riquezas naturales. Y cuando se logra esta admiración se genera el respeto, que se convierte en el cuidado y protección de aquello que admiras.

-Nuestro país es muy rico en cultura, historia y en su biodiversidad. ¿Qué te llevó a involucrarte con estos tres elementos, que de alguna manera son la materia prima de tus historias?

-Su majestuosidad, grandeza, importancia, significado. Los peruanos podemos ser hinchas del Perú, con camiseta puesta por ocasión, pero ¿cuántos admiramos y respetamos al Perú en realidad? Pienso que aun necesitamos encontrar este pequeño equilibrio entre ponernos la camiseta y dejar de tirar basura en las calles o garabatear muros históricos.

-Antes de concluir nuestra entrevista podrías hablarnos de tus proyectos. ¿Cuáles serán los nuevos títulos que estrenarás próximamente?

-Un segundo libro que se llama “Moneda monedita”. Pertenece a nuestra tercera colección. El protagonista es un niño afroperuano, se llama Amador y representa a nuestra costa. Este título trata de la importancia y el significado del dinero. Hay una pregunta que me gusta mucho hacer a los niños: ¿Qué es más importante, tener un millón de soles o saber qué hacer con ese dinero y cómo distribuirlo? Armamos un diálogo bellísimo y muy enriquecedor.

Otro libro que planeamos presentar este año es un cuento inspirado en Túpac Yupanqui. Una historia llena de curiosidades, detalles, datos históricos, ilustraciones inspiradoras y más. Se trata de un proyecto ganador del concurso de estímulos económicos otorgado por el Ministerio de Cultura al nuevo autor de nuestra editorial Eduardo Recoba Martínez. Estamos muy ilusionadas con estos dos proyectos por el momento. También tenemos dos proyectos más -un poco más ambiciosos pero importantes- que aun mantenemos bajo llave. Pero siempre con el mismo fin, el Perú para nuestros niños.

Periodista y fotógrafa. Siguió la carrera de Comunicación Social y Periodismo Económico. Laboró en los diarios La Voz, Síntesis, Gestión y en la revistas Oiga. Desde el 2010 labora en Lima en Escena.