Rosa María Vargas: “Este año ha sido positivo para la escultura”

Historiadora, docente, investigadora, crítica de arte y curadora independiente nos ofrece su particular mirada sobre lo que experimentó las artes visuales este 2019 a punto de culminar. Foto de portada: Patricio Greve Moller

A lo largo de este 2019, a diferencias de otros años, disciplinas como la escultura experimentaron un sólido fortalecimiento con las exposiciones de artistas destacados como Rosamar Corcuera, Carlos Runcie Tanaka, Silvia Westphalen, entre otros, quienes realizaron muestras individuales las cuales nos permitieron observar su vigencia. Sobre este tema y lo qué pasó en el segmento del video arte, arte urbano (los grafitis), entre otros temas afines a las artes visuales, Lima en Escena charló con crítica de arte y curadora independiente Rosa María Vargas.

 

-Rosa María, el segmento de las artes visuales en este 2019 estuvo más activo. Observamos más exposiciones de disciplinas como la escultura. Rosamar Corcuera, Carlos Runcie Tanaka, Silvia Westphalen realizaron sus muestras, por ejemplo. ¿Qué te pareció el desarrollo del sector artístico este año?

-Efectivamente, este año ha sido positivo para la escultura. Se evidencia una mayor acogida a exposiciones de escultura en diversos espacios del circuito artístico de Lima. Desde hace años atrás veía con preocupación la poca receptividad de las salas a exhibir escultura sea porque podría haber riesgo de quebrar una pieza durante el traslado, el excesivo peso que poseen algunas piezas, lo que dificulta el movilizarlo y el respectivo montaje. También supone que la complejidad de la técnica exige materiales costosos y una técnica paciente y laboriosa que implica el elevado costo (en numerosos casos), lo que en ocasiones dificulta su venta y, por ende, los galeristas y promotores de arte, no deseaban arriesgar organizando exposiciones de escultura en el medio; y esto lo sé gracias a los testimonios de artistas escultores quienes me manifestaron, en su momento, su frustración al no tener acceso a espacios expositivos donde tuvieran oportunidad de exponer su trabajo.

Afortunadamente, este 2019 se ha podido apreciar el trabajo del experimentado y destacado artista escultor/ceramista Carlos Runcie Tanaka. En la muestra “El fuego no hace concesiones” en el mes de abril, expuso un trabajo muy personal; en el cual, el “azar” y algunas fallas del fuego durante el proceso de cocción, jugaron un papel importante en el resultado de las obras presentadas: esculturas en cerámica con algunos defectos producto de la alta temperatura y que, pese a las alteraciones, o deformidades, han adquirido caprichosas formas estéticas que otorgan un singular atractivo y, que nos invita a reflexionar acerca de la obsesión actual por la belleza, donde prima la necesidad de conseguir un canon ideal de belleza perfecta, sin embargo, la misma también puede hallarse en lo imperfecto y ello queda perfectamente demostrado en este eximio escultor peruano.

Coincidentemente, en el mes de abril, también se inauguró la exposición individual “Geografías Geométricas”, del escultor Jaime Botteri, en la Galería de Artes Visuales de la Universidad Ricardo Palma en el distrito de Miraflores. En dicha muestra presentó de 15 esculturas en MDF y una instalación en base a pilares o “pies derechos” empleados en construcción y que son parte del trabajo en la construcción y relacionado a la arquitectura, su profesión. Una cualidad del trabajo de Botteri, es la de no temer arriesgar respecto al material, ni en el color. El experimenta con la línea, el color, el material y las posibilidades del espacio, creando una nueva serie de líneas extendidas y mucho más abiertas, ubicadas en superposición (serie Relieves) y otras unidas bajo la relación de penetración y entrelazadas cuyos extremos se liberan y dispersan (serie Nudos), siendo mucho más libre, dinámica en las formas que en su primera exposición, acercándose más a una tendencia neo-expresionista; y siempre apelando al empleo de distintos materiales y formas, ambos aspectos, conforman el sello distintivo del artista.

La artista ceramista Rosamar Corcuera exhibió en la Sala de Exposiciones de la Universidad del Pacífico durante los meses de mayo y junio, una serie de esculturas bajo el título: “Canto y gemido de la tierra”, muestra dedicada a la madre tierra, como dadora de vida, conjugando elementos surrealistas asociados a la mitología andina, con algunos referentes estéticos del arte de la cerámica escultórica regional y prehispánica pero bajo formas estilizadas; además de un trabajo bastante complejo respecto a que dota de ciertos atributos sonoros a algunas piezas. Asimismo, en el tratamiento del color combinando tonos naturales con colores metálicos. Técnicamente, es un trabajo notable, de buen nivel.

En octubre, la reconocida artista Silvia Westphalen expuso en la Galería Fórum de Miraflores, su más reciente serie denominada: “Suculentas”, la cual tiene un significado muy especial para la artista: Las piedras que forman parte de la materia prima de su obra, eran de propiedad de la recordada y ya fallecida escultora Lika Mutal para un proyecto que no pudo concretar debido a su pronta partida, y, cuyo esposo, obsequió a Westphalen. La artista a través de la dureza de la piedra moldeada y armada con una amoladora, plasma la textura fitomórfica de la cactácea llamada “suculenta”, en particular, la de la familia “Crassulaceae”, que es la más jugosa, de consistencia blanda; cuya textura emerge a través de las hendiduras del mármol que talla a voluntad. Es una serie muy bien lograda, donde la textura tanto visual como táctil se puede apreciar en su real dimensión a través de la tridimensionalidad del formato y soporte empleados por la artista.

-En la disciplina de video arte contamos con los trabajos de Angie Bonino, entre otros. Este año apreciamos también el último trabajo de Maya Watanabe. Cuéntanos cómo se desenvolvió esta disciplina a lo largo de todo el año.

-Angie Bonino, es una precursora del Video arte en el Perú desde la década del 90 y es, por ende, un referente importante de este género artístico; que, además, ha logrado consolidar su trayectoria a través de este dándole una proyección mayor. La prolífica producción audiovisual de Bonino ha traspasado fronteras y ha sido apreciado en Francia, México y España. En este último, ha presentado en el mes de marzo del presente año, su propuesta denominada “El imperio de las Imágenes”, que es el resultado de una investigación la cual aborda con un agudo sentido crítico; estableciendo una estrecha relación entre el arte y la comunicación: de cómo las imágenes sean fotográficas o en video, pueden ser manipuladas a conveniencia por los medios de comunicación masiva y alterar el contexto real de las mismas. La artista desarrolla un trabajo de artes integradas: pintura, video, edición de la imagen fotográfica y escultura para sustentar visualmente su trabajo.

El caso de Maya Watanabe es más complejo. En su reciente propuesta “Liminal”, emplea el formato de video, con primerísimos planos muy bien cuidados, bajo un acertado encuadre fotográfico del video, al apelar a elementos visuales y a la memoria histórica para documentar el proceso de identificación forense de una exhumación de las víctimas de la violencia en el Perú de las últimas dos décadas del siglo XX: es una reflexión sobre la muerte y sus causas. En mi modesta opinión, percibo dicho trabajo más como registro documental del pasado reciente de nuestra historia, que, como pieza artística, debido a la relevancia del tema en cuestión que predomina sobre el aspecto técnico, aunque ello no desmerece la calidad de éste, pues como formato audiovisual, el resultado es de buena calidad.

-Las muestras retrospectivas, antológicas también marcaron el buen desarrollo de las artes visuales este 2019. ¿Cuáles te parecieron las más significativas?

-Considero que la más importante retrospectiva es la de Julia Codesido (Lima, 1883-1979), inaugurada este presente año en la sala de exposiciones de la Casa O´Higgins, en el centro histórico de Lima. Es una buena oportunidad para las nuevas generaciones de conocer la influencia (de corriente indigenista, pero sujeta a estilizaciones propias que forman parte del estilo la artista) y trayectoria. Fue alumna de Daniel Hernández y de José Sabogal durante sus años de estudios de Pintura en la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú, asimismo, su trabajo pictórico más conocido es sin duda -y quizás pocos lo sepan- fue la portada de los “7 ensayos de interpretación la realidad peruana” de José Carlos Mariátegui, donde crea una composición combinando patrones de diseño y colores que nos remiten a los tejidos y la cerámica prehispánica. Del mismo modo, y siendo una artista mujer, es grato saber que existe una preocupación por difundir la obra de artistas cuyo aporte al arte peruano ha sido invisibilizado por una crítica e investigación dominantemente masculina que ha mostrado un escaso interés en investigar y difundir la obra de reconocidas artistas del pasado y de larga trayectoria, aún en actividad. El trabajo curatorial realizado es de un alto estándar y espero que otras salas continúen exponiendo obras de destacadas artistas del género femenino en nuestro país. Lo considero justo y necesario.

-Hablemos del arte contemporáneo. Lima no se escapa de tendencias como la que encierra la pieza “Comedian”, del artista italiano Maurizio Cattelan. ¿No?

-Desafortunadamente existen algunos “artistas” que creen que la transgresión lo es todo. Es probable que sea solo márketing o en el peor de los casos: te vendan un registro visual; es decir: se paga por la idea, y eso te da derecho a reproducir los mismos elementos y la composición en cualquier pared y renovarla cuando sea necesario, por el continuo deterioro del material, de ahí, lo efímero de aquella instalación: una banana adherida con cinta de embalaje a la pared. Lo más triste del asunto es que muchos caen en la vieja trampa del discurso pseudo intelectual y se hacen adeptos a la misma para que no los traten de ignorantes, pero lo que veo – y creo que muchos compartimos la misma opinión- es que eso no es arte, es el más puro facilismo e improvisación. Cuando Duchamp opta por establecer el término “Ready Made”, el concepto principal de su propuesta fue una reacción contra el denominado “arte retiniano”: aquellas manifestaciones visuales del arte que estimula nuestros sentidos y por ende dan origen al “goce estético”, en contraposición a un arte conceptual derivado de “la mente”. Pero esto es una gran falacia: el arte es sensibilidad, dedicación y técnica; no un discurso humanístico carente de técnica; y quizá sea ésta, una de las razones por la que – hasta el día de hoy- abundan muchos “émulos” de Duchamp (y son muy pocos los que superan al mismo porque, en la mayoría de los casos, todo se reduce a una burda imitación). Realmente preocupante, en particular, para quienes se ven desplazados por la mediocridad de lo mediático, pese a su talento y dominio de las técnicas.

-La memoria es otro tema de reflexión en espacios como el LUM, El CC de la UNMSM.

-Así es, y considero que son espacios idóneos para abordar la memoria histórica además de la artística dado que, el Centro Cultural de San Marcos pertenece a una institución académica y en el caso del Lugar de la Memoria, cuya creación tuvo la finalidad de exhibir registros de la memoria histórica de la violencia de la década de los 80 y 90 del Perú del siglo XX y en los últimos años, han comprendido que la memoria es un término muy amplio para estancarse en un único periodo histórico -aunque inicialmente, fuera esa la intención dedicar ese museo a perennizar esta dolorosa etapa que vivimos y de la cual somos conscientes quienes tenemos más de 40 años- sin embargo insisto y reitero: La memoria no sirve únicamente para abordar los años de la violencia en el Perú de fines del siglo XX…Hay muchos contextos de nuestro pasado por investigar y que sería de mayor interés el abordarlos, que estancarse en lo mismo. Si fusionamos el arte con la historia, ambos elementos deben ser coherentes entre sí: debe haber investigación y técnica plástica; de lo contrario, no podría elevarse a la categoría de arte; tan solo de registro histórico o visual.

-El arte urbano específicamente los grafitis, este 2019 a diferencia de otros, estuvo más presente a lo largo y ancho de la ciudad de Lima. ¿Cómo observas la presencia y trabajo de los artistas de esta disciplina?

-El arte urbano en general ha logrado consolidarse, más allá del Graffiti o el postering. Este año 2019 ha sido muy significativo para los artistas de este género gracias a la iniciativa de FUGAZ, El Arte de Convivir, quienes han inaugurado MUFAU (Museo Fugaz de Arte Urbano) ubicado en el Callao Monumental, en Lima, Perú; donde se aprecian obras de destacados artistas del género de diversos países del mundo: Los peruanos Elliot Tupac, Entes, Salsa y Alberto Borea, el destacado artista grafitero británico Banksy, el italiano Mr. Wany; Erre (Colombia), Fog (Perú), Min8 (Uruguay), Semor (Alemania), Mart Aire (Argentina), Angurria (República Dominicana), entre otros. Es loable el esfuerzo curatorial de Joan Jimenéz “Entes” y de todo el equipo de FUGAZ, por hacer realidad este ambicioso proyecto, siendo el primero de su género en Latinoamérica. Cabe destacar, la muestra M+Barrio como un espacio para aprender a valorar el grafitti, una sala de introducción a Mufau, curada por José Díaz y Sonia Cunliffe. Un trabajo importante en todo este circuito.

-Finalmente. Algo que desees acotar.

-Otra de mis preocupaciones, es un hecho que, en los últimos años, críticos y curadores -en considerable medida- han dado demasiada relevancia al arte de temática política, social y en general de lo que se denomina “conceptual” como el “arte oficial” en el Perú. Sin embargo, esta actitud ha conseguido progresivamente invisibilizar el trabajo y talento de artistas verdaderamente comprometidos con su profesión y que hacen de la misma su modo de vida; y no, como erróneamente algunos creen y afirman desde hace años, que el arte tradicional, académico y/o vanguardista es un arte “sin compromiso, ni historia”. En primer lugar, es necesario conocer primero que se entiende por “comprometido”, puesto que el empleo del término no es exclusivo del contexto político – social; pues, posee una definición mucho más amplia. Compromiso es sinónimo de responsabilidad ineludible, y eso es lo que hacen los artistas que se dedican a tiempo completo a la labor artística. Pretender afirmar que el “arte comprometido” haga referencia únicamente a aquellas dos temáticas antes mencionadas, es una ofensa para quienes si saben hacer arte y aman su oficio más allá de intereses arribistas de índole político. Hay que llamar a las cosas por su nombre: una denominación para estas tendencias podría ser la de “Arte con compromiso político o social”, sin emplear solamente la palabra “comprometido”, porque encasillan el término a un único significado para denominar un tema referido en el arte; ahora, la otra pregunta es: ¿será realmente “arte”?

En mi opinión, lo veo más como una labor de activismo político a través del arte, que un arte sincero y que se sensibiliza ante un determinado hecho; como si sucede con las tablas de Sarhua; quizás sea una de las escasas manifestaciones artísticas del Perú donde a través del arte se ha plasmado el dolor, el temor y registrados hechos violentos sufridos por un pueblo; esta es, sin duda, una de las pocas excepciones. Asimismo, quizás algunos artistas no tengan una intención política, sin embargo, se sienten obligados a adoptarlo por temor a ser marginados y quedar fuera del “establishment” local y global del arte, al ver que su obra ya no tiene demanda debido a estas nuevas tendencias impuestas por la élite del arte, que poco favor le hace a los artistas “de oficio” y que menoscaban su labor además de afectar sus ingresos. Es una reflexión que debe hacernos tomar conciencia de los efectos colaterales negativos como consecuencia de la visión e imposición de la ideología de un grupo de poder dominante en el mundo del Arte.

Sobre Rosa María Vargas Romero

Es historiadora, docente, investigadora, crítica de arte y curadora independiente. Actualmente cursa estudios en el Programa de Doctorado en Historia de la Universidad de Tarapacá (Arica, Chile). Magister en Historia del Arte Peruano y Latinoamericano de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Licenciada en Historia (Facultad de Humanidades) por la Universidad Nacional Federico Villarreal. Ha ejercido como docente en la Universidad Privada del Norte (2015-2016), en Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes (2016), en el Instituto SISE (2013-2019). Asimismo, es docente de Historia del Arte y el Diseño Contemporáneo en el Instituto CIBERTEC (2019-Actualidad).

Ha colaborado con algunas publicaciones, entre ellas: La revista Cátedra, Villarreal (2018), en la Revista de Historia y Cultura TIEMPOS (en las ediciones del 2012 y 2017), en la revista especializada de arte Puertos (2014) y en su propio blog: Rosa María Vargas, Historia y Arte. En el mes de mayo del 2019, ha publicado el libro Charo Noriega en la Abstracción Pictórica (1995-2016). Ha realizado textos curatoriales en catálogos de artistas y ha curado y dirigido el montaje de numerosas exposiciones individuales y colectivas para diversos artistas del medio y de carácter histórico y ha participado en numerosos e importantes congresos, coloquios y conferencias sobre Historia e Historia del Arte a nivel nacional.

Periodista y fotógrafa. Siguió la carrera de Comunicación Social y Periodismo Económico. Laboró en los diarios La Voz, Síntesis, Gestión y en la revistas Oiga. Desde el 2010 labora en Lima en Escena.