Transdisciplinar Escénicas y el Museo Inkariy estrenan Míticas, puesta dirigida por Marisol Zumaeta, quien junto con Ninoska Carbajal, interpretarán a las mujeres míticas acompañadas por los cantos de Gladis Huamán con la dirección de arte de Edi Mérida y la dirección coreográfica de Carlos Cruz. Fotos: Jorge Castro
Míticas es un recorrido danzado y teatralizado interviniendo las ocho salas del museo que cubren miles de años de historia sintetizada en ocho culturas: Caral, Chavín, Paracas, Mochica, Nazca, Wari, Lambayeque e Inka. En cada sala la presencia de una mujer mítica nos conducirá entre danza y cantos al legado de cada cultura dando valor al poder femenino en nuestra tradición andina que integra amor y fuerza. Al respecto charlamos con la directora Marisol Zumaeta.

-Marisol, en breve estrenas el nuevo montaje “Míticas” una síntesis de ocho culturas. ¿Cómo surgió la idea de apelar nuevamente a nuestra historia pre inca, a nuestro Perú antiguo?
-Hace diez años -recuerdo- que mi maestra Ana Correa me enseñaba sobre la importancia de la reivindicación histórica de la mujer. Con ella trabajamos performances sobre las mujeres de la Panaca Túpac Amaru durante varios años. Para nosotras es importante mencionar los nombres de las mujeres no reconocidas en la historia, y – sobre la base de los museos que venía trabajando – me preguntaba, ¿qué pasa con las mujeres del Perú más antiguo? ¿qué pasa con las mujeres anónimas del mundo prehispánico?, diría que ahí nació la chispa de “Míticas”.
La obra la escribí a inicios del 2024, luego de acordar una coproducción con Edi Mérida, director del Museo Inkariy, amigo y compañero de trabajo en varios proyectos en los que me desempeño como museóloga. Su museo es muy interesante, pero siempre caía en la conciencia que los bellísimos dioramas son representaciones del mundo masculino que faltaba el énfasis en la presencia de la mujer. Es así que la idea tomó forma: hacer un yanantin escénico, equilibrar las fuerzas masculinas de los dioramas con las fuerzas femeninas a través de rituales en danza, teatro y cantos. “Míticas” es un encuentro entre la museología y las artes escénicas, una complementa a la otra.
– “Míticas” es la historia sintetizada en ocho culturas: Caral, Chavín, Paracas, Mochica, Nazca, Wari, Lambayeque e Inka. ¿Es un tributo, un reconocimiento a sus sabidurías ancestrales?
-Así mismo, en “Míticas” honramos las fuerzas que nuestros antiguos comprendieron como femeninas. Cuando escribí la obra, cuidé de centrarme en lo inmaterial, en no hacer referencias a entierros de mujeres hallados por los arqueólogos (que es otro tema fascinante). Busqué conceptos de las culturas ancestrales, personajes de los cuales no conocemos sus nombres propios y que pertenecen al mundo de lo sobre natural, al imaginario, a lo inmaterial, diosas, fuerzas de la naturaleza, personajes anónimos que han representado a la mujer, y permiten explicar la cosmovisión y la manera de comprender lo femenino en el mundo andino; que, en resumen, tiene relación con los opuestos complementarios y el equilibrio de las fuerzas. Es una interpretación libre, dónde gobiernan la magia, la intuición y la fantasía, para explicar conocimientos científicos arqueológicos y otros conocimientos de la cultura inmaterial.
Es así que tenemos a la mujer del fuego eterno de Caral, la vagina dentada de Chavín, la hilandera de la muerte en Paracas, la mujer luna radiante Mochica, la dama espejo de las estrellas en Nazca, la guerrera de la paz en Wari, la Mamacocha en Lambayqeue y la Pachamama en Inka.

-En “Míticas” convergen la danza y el teatro, ambas prácticas históricas también. ¿Cómo dialogan ambas disciplinas con la obra?
-Trabajamos danza, teatro y cantos en vivo a través del ritual escénico, dónde realizamos reales ofrendas e invocaciones; a través de los textos – también rituales – transmitimos conocimientos de las diferentes culturas en torno a las fuerzas femeninas. A través de nuestros cuerpos, hacemos la lectura de la información que llevamos en nuestros genes, que nos orientan – desde la creencia – hacia maneras de movernos activando memorias ancestrales.
El trabajo incluye la interacción y participación del público, con la creencia escénica que todos somos parte del ritual, todos estamos aptos a sentir y transformarnos. Los cantos y la música son esenciales para llevarnos a un estado diferente, no cotidiano, con el objetivo que todos sintamos desde nuestros propios cuerpos, el despertar de las memorias ancestrales a las que apelamos.
-Estamos nuevamente ante un elenco íntegramente de mujeres. ¿Por qué es vital trabajar, dialogar, actuar y danzar entre mujeres?
-Pienso que la mujer tiene mucho que decir en estos momentos, si hablamos de reivindicación histórica tenemos mucho que hacer para equilibrar las narrativas de lo que se nos ha enseñado. El elenco femenino que integra la escena está conformado por Ninoska Carbajal, Gladis Huamán y mi persona. La base de este trabajo es una vasta experiencia en la investigación e incorporación a las artes, del pensamiento y estéticas andinas, por lo que realizamos un trabajo que adquiere profundidad de manera natural.
Cabe decir que, en coherencia, el equipo está también en yanantin, teniendo una fuerza masculina que lo equilibra, ya que aunque yo mujer, soy la directora y dramaturga, tengo como director de arte a Edi Mérida y director coreográfico a Carlos Cuz. El trabajo es colectivo, con múltiples reuniones para dar vida de la mejor manera a la obra, con los aportes de los expertos que me acompañan, además de un trabajo en armonía, amistad y complementariedad.
-Finalmente, háblanos de la banda sonora de la obra, de los cantos de Gladis Huamán…
-Tenemos un doble aporte en lo que es la propuesta sonora, por un lado, está la música elaborada para las salas del museo, que fue producto de una investigación detallada y va en concordancia con cada escena y cultura que conforman el diorama. Esta música es editada de acuerdo a los acontecimientos escénicos e intervenida por Gladis Huamán y su tambor, que marcan el ritmo de la escena, y que incorporan voces en quechua y español, a través del canto lírico andino que ella práctica, que se entremezclan con voces en off que lanzan conjuros, memorias, ecos y designios, generando el ambiente propicio para el ritual colectivo.

Míticas
Museo Inkariy en Calca
Espectáculo para toda la familia
Viernes 5, sábado 6 y domingo 7 de diciembre
Hora: a las 5:30 p.m.
Entradas: 999185430
Contacto en redes:
https://www.instagram.com/transdisciplinarperu
https://web.facebook.com/marisol.zumaeta.transdisciplinar
https://transdisciplinarescenicas.wordpress.com/
https://www.youtube.com/@transdisciplinarperu5249










