Gloria Portugal: «Los niños son niños, no tontos…»

Esta tarde en la Fil Lima 2017, autora
presenta su libro infantil “Cuatrojos”

Fotos: Rosana López Cubas

La poeta Gloria Portugal, presenta esta
tarde su nuevo título y primero en narrativa Cuatrojos, cuento que obtuvo el primer premio de la VI Bienal de
Cuento Infantil ICPNA. Cuatrojos es una niña miope. Su defecto visual es tan
grande como sus deseos de ver el mundo y saberlo todo. Tanto sus hermanos como
sus compañeros de  clase no la comprenden
y la hacen objeto de constantes burlas y humillaciones. Pero ella, aislada de
todos, seguirá su búsqueda. Se refugiará en los libros y los convertirá en sus
mejores amigos.
Cabe destacar que este nuevo libro de la
autora, es un éxito en cuanto a la preferencia del público lector en la 22ª Feria
Internacional del Libro de Lima, FIL-Lima 2017. Al respecto charlamos con
Gloria Portugal.


-Gloria, Cuatrojos toca el tema del bullying. ¿Es una manera de reflexionar sobre este fenómeno que azota principalmente en las escuelas de nuestro país?
-Sí. Creo que todos, en alguna medida, hemos sido víctimas de bullying alguna vez. Algunas historias son más tristes y dramáticas que otras. El caso de Cuatrojos es un tanto exagerado, una caricatura de lo que significa para un niño usar anteojos. A pesar de la tendencia de los seres humanos de repudiar o burlarse de los que son un poco diferentes, encuentro muy difícil que actualmente ser miope para un niño sea algo tan trágico como para Cuatrojos.
-Sin embargo y pese a la temática nos encontramos con una tierna historia de superación…
-Definitivamente. Pese a los obstáculos, la niña trata de adaptarse a su entorno. Es posible que no lo consiga a cabalidad porque todos la hacen sentir que es diferente y, desde cierto punto de vista, lo es. Sin embargo, ella se da cuenta de que “la gente no es admirada por ser normal, sino por ser especial, y ser diferente es serlo de algún modo”.
-La niña a quien le ponen de apodo Cuatrojos es objeto de burla en su hogar y en la escuela. Háblanos sobre cómo palea su tristeza para finalmente refugiarse en los libros.
-Siempre he pensado que los libros son los amigos ideales. Primero, porque un  libro contiene lo mejor de otra persona, que es su autor. Segundo, porque por más sencillo que sea un libro, siempre hay algo que aprender en él. Por último, un libro siempre estará allí para uno, como un buen amigo, incondicionalmente. A falta de personas reales, que nos pueden juzgar y fallar cuando más las necesitamos, los libros siempre nos van a acompañar. He tratado de plasmar todo eso en las vivencias intelectuales de Cuatrojos.
-Abraham Valdelomar es un autor con el que crea un vínculo. ¿Cómo se produce este acercamiento?
-Encuentra a Valdelomar por casualidad, cuando lee el poema Tristitia. Salvando las diferencias geográficas que se mencionan en el poema (la aldea cerca al mar) y la propia realidad del personaje, que vive en un pueblo “detrás de las montañas”, el tono melancólico del poema la hace sentirse comprendida. Especialmente por ese verso que dice “y la alegría nadie me la supo enseñar”. Cuatrojos es una niña solitaria, que ha aprendido a hablar muy poco para no meterse en problemas. Es por eso que también pasa desapercibida por sus propios padres, quienes viven ocupados en actividades más “importantes”.  Tristitia es el inicio de una relación entrañable de la niña con la poesía. Luego conoce a Gustavo Adolfo Bécquer. No es que ella busque, los poetas llegan a ella por casualidad.
-Se teje también un tema de amor platónico. Podrías ahondar en este punto.
-Todos los niños se enamoran. Cuatrojos no es la excepción. Lo que hace que su situación sea un poco llamativa es el tono trágico de los sentimientos de la niña, dada su naturaleza melodramática. Ella se considera absolutamente carente de atractivos, e incapaz de ser amada. Sufre en silencio y, finalmente, llega a la conclusión de que el amor no es asunto fácil y que más le vale olvidarse de chiquillos “atorrantes” para fijar su atención en asuntos importantes. Debe demostrar al resto de lo que ella es capaz.
-De otro lado, Cuatrojos es una historia de larga data. El asunto es que lo publicaron recién.
Consideras que es un libro estrictamente para niños y jóvenes o
para todo público.
-Cuando escribí el cuento, no pensé en el
tipo de público al que estaría dirigido. Yo he escrito más poesía que prosa. La
historia de Cuatrojos estaba siempre rondando en mi cabeza, hasta que un día,
hace más de cinco años, comencé a escribirla y no paré hasta terminar. Nunca la
consideré una historia dirigida solo a un público infantil, era simplemente la
historia de una niña y niños hemos sido todos. Ahora creo que un lector de
cualquier edad, tal vez no demasiado joven, puede encontrar en el libro algo
con qué identificarse.
-El
libro llega en un momento en que la literatura infantil y juvenil en nuestro
país se visibiliza con más fuerza que otras décadas. ¿Qué opinas al
respecto?
-Me parece excelente. Leer es un
pasatiempo extraordinario y si se inculca desde la infancia se puede llegar a
convertir en un hábito que sustenta nuestra vida. Lo que he notado es que a
veces se suele subestimar la inteligencia de los niños presentándoles historias
insulsas, edulcoradas, con la creencia de que por ser niños, los temas que se
tratan deben ser reducidos a un grupo muy restringido. Los niños son niños, no
tontos.
-Me
has comentado que en el cuento no hay autoficción. ¿Cómo explicas que Cuatrojos
se base en algunos pasajes de tu vida de niña?
-Creo que todas las historias, por más
fantásticas que puedan ser, tienen una base en la realidad personal de sus
autores. Yo he utilizado algunas anécdotas de mi infancia, pero he tenido
cuidado de distorsionarlas lo suficiente como para sentir que he creado algo
totalmente nuevo. Inventar cuentos es algo que me ha gustado hacer siempre,
porque al crear personajes y asignarles características, inclusive al ponerles
nombres, se juega un poco a ser Dios. Me parece fascinante la idea de que puedo
hacer lo que quiera con los personajes porque, por lo menos al principio, me
pertenecen. En Cuatrojos, ningún
personaje tiene nombre, todos tienen apodos. Ni los espacios geográficos donde
transcurren los hechos tienen nombres. Podrían ser cualquier lugar. Hasta el
final de la historia es abierto. El lector puede dejar volar su imaginación.
De la autora
Gloria Portugal. Licenciada en Educación
por la Universidad Nacional de Trujillo con especialidad en Lenguas
Extranjeras. Ha publicado los poemarios: Insanías (Carpe Diem Editora, 2010) y Estrellas en el
cielorraso (Paracaídas, 2016). En el año 2010 fue ganadora del II Concurso Nacional de
Poesía de Mujeres Scriptura, y en el 2014, obtuvo el primer premio de la VI
Bienal de Cuento Infantil ICPNA por el cuento Cuatrojos.
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Presentación
Cuatrojos
Día: viernes 4 de agosto
Hora: a las 4:00 p.m.
Lugar: Auditorio Clorinda Matto de Turner
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Periodista y fotógrafa. Siguió la carrera de Comunicación Social y Periodismo Económico. Laboró en los diarios La Voz, Síntesis, Gestión y en la revistas Oiga. Desde el 2010 labora en Lima en Escena.