Recuerdos de hechos que aún no ocurren (Clorinda Editorial, 2026), ópera prima del autor Gabriel Valdizán, es una obra de intensa carga sensorial y emocional que combina lo onírico con lo distópico en una propuesta literaria singular
La novela parte de un encuentro amoroso en un club nocturno —un instante aparentemente trivial— para desplegar una trama que desafía la linealidad del tiempo y cuestiona la naturaleza de la memoria. En una ciudad costera, húmeda y decadente, el protagonista, Plassio, el llamado «Investigador Legendario», emprende un recorrido tanto exterior como íntimo, acompañado por su gata Destello y su amigo Cass. En ese tránsito, el amor —o su ilusión— se convierte en motor y herida, en búsqueda y pérdida simultánea. Desde sus primeras páginas la novela propone una experiencia narrativa envolvente: un lenguaje de alto voltaje poético, imágenes de gran potencia simbólica y una voz que oscila entre la lucidez y el delirio. Aludido título construye así un universo donde los límites entre lo real y lo imaginado se diluyen, y donde los recuerdos pueden anticipar lo que aún no ha ocurrido.

Al respecto una breve charla con el escritor.
-Gabriel tu ópera prima explora temas como la identidad, la percepción, el deseo, la autoconciencia y la fragilidad de los vínculos humanos. Temas no ajenos al público lector…
– ¡Así es! Con Recuerdos de hechos que aún no ocurren deseo iniciar un diálogo constante con los lectores y el público en general. Uno que se escape de sus páginas. La concepción de esta novela se da de la unión del anhelo y la nostalgia. Mi búsqueda es compartir con los lectores ese sentir.
– A lo largo de la historia observamos ciertos enigmas. ¿Estamos en lo correcto?
-Surgen preguntas y misterios, una búsqueda que trasciende los límites de la realidad. Los lectores formarán parte de una investigación introspectiva hacia los misterios de la existencia.
– Apelo estrictamente a tu labor de escritor. ¿Cuál es el elemento relevante en Recuerdos de hechos que aún no ocurren?
-El lenguaje…
– ¿Por qué?
-Porque invita al lector a participar de los eventos junto con los personajes y a adentrarse en el mundo interno de ellos. Y, por qué no, también al propio. La lectura de cada uno forma parte de la historia, el sentir del lector es un escenario más.
– ¿Qué nos puedes decir sobre el tema escritural?
-Todo el proceso ha sido extremadamente estimulante, desde el envío del manuscrito hasta sostener la novela en mis manos. Llega ahora la última etapa, que el público pueda leerla.
– ¿Qué quedó en el tintero?
– Una nueva novela. Espero poder compartirlo lo antes posible. Creo que si les gusta esta novela disfrutarán también la segunda. Sin contar muchos detalles les comparto que se continúa explorando conceptos establecidos en esta novela, en contextos y tiempos diferentes y, quién sabe, podría haber caras conocidas.
– Hablemos sobre las grandes influencias… Libros, por ejemplo…
-Leer La naranja mecánica de Burgess fue un regreso a mis orígenes y a un texto al que mi novela, y también yo como escritor, le debemos la existencia.
Sobre el autor

Gabriel Valdizán Montero (Lima, 1993). Es psicólogo clínico por la Universidad Antonio Ruiz de Montoya y cursa la Maestría en Lingüística en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Recuerdos de hechos que aún no ocurren es su primera novela.










