Diego La Hoz: “A las artes escénicas les tocó dar el salto a lo digital”

El director del grupo Espacio Libre Teatro vive entre Arequipa y Lima. En la Ciudad Blanca labora como profesor invitado del Conservatorio de Artes Escénicas de la Universidad La Salle. “Un proyecto único en el país que merece toda mi atención y cariño. Eso me nutre. Me renueva”, cuenta en la presente entrevista

En estos días Espacio Libre Teatro celebra el Quinto Encuentro Del Barranco – Teatro para audífonos, evento que se realizará del 17 al 21 de febrero. Participan más de una decena de colectivos que han producido materiales de audio-ficción durante la pandemia en diversos lugares del país. Asimismo, se llevarán cabo paneles de discusión, convites pedagógicos y, por supuesto, un interesante catálogo con las propuestas de los participantes. Sobre este y otros puntos charlamos con Diego La Hoz.

-Diego, Espacio Libre Teatro -pese a la pandemia global- se levantó y ahora sigue su labor en línea. ¿Cómo fue el proceso de adaptación?

-EspacioLibre siempre ha estado preparado para los cambios. Ese es, quizá, uno de los aprendizajes grupales que más me hace feliz. A los quince días de la cuarentena 2020 empezamos a crear un proyecto de radio-ficción llamado “Paroxista”. Tuvimos claro que no queríamos debatir, ni hacer “teatro virtual”. Mi colega Karlos López Rentería tomó al toro por las astas y se puso a crear. Él asumió con envidiable valentía ese reto. Convocó a los compañeros con los que teníamos proyectos pendientes. No podíamos descuidar nuestras alianzas con La Asociación de Artistas Aficionados y con el Club de Teatro de Lima. Por otro lado, repensamos nuestros talleres para que funcionen de manera remota y nuestros estudiantes tengan lo mejor de nosotros en este tiempo de tanta incertidumbre. Karlos y yo hablábamos casi todos los días para darnos ánimo. Eso fue clave para fortalecer nuestros vínculos grupales.

– En estos días empieza el Quinto Encuentro Del Barranco – Teatro. Cuéntanos que nos ofrecerán este 2021.

-A propósito de nuestra experiencia con la audio-ficción decidimos organizar el Quinto Encuentro Del Barranco – Teatro para audífonos que se realizará del 17 al 21 de febrero. Hemos convocado a más de una decena de colectivos que han producido materiales de audio-ficción durante la pandemia en diversos lugares del país. Tendremos paneles de discusión, convites pedagógicos y, por supuesto, un interesante catálogo con las propuestas de los participantes. Ellos son Teatra – Globos al viento, La Maldita Compañía, Parada Alterna (Piura), Grupo Llaqta, Susurros en la Web, Proyecto LUME, Laberinto de monstruos, Pánico Escénico, Proyecto Maternidades, Radio Teatro UPC y EspacioLibre. Además, contamos con invitados especiales como Mucha Mierda, Isabel Menéndez, Oficio Crítico, Relatos Aislados, Proyecto Mientras Tanto, El Grito (Trujillo), Crítica Teatral Sanmarquina, El Escenario Imaginado, entre otros.

-Diego, ¿cómo cambiaron las artes escénicas locales a partir del período de encierro producido por la pandemia global?

-Más que cambio, pienso en adaptabilidad. O sea, hemos tenido que ser flexibles ante una situación muy compleja y de enorme incertidumbre. A las artes escénicas les tocó dar un salto a nuevas plataformas: las virtuales. Era lógico. Sin embargo, como en todo devenir inesperado, las indagaciones técnicas fueron bastante descuidadas. Sospecho que algunos colegas se quedarán explorando lo virtual por un largo rato. Creo que lo más interesante de esta experiencia es que se ha producido mucha dramaturgia y se ha vuelto a leer teatro. Por otro lado, y esto lo que más me gusta, es que se ha democratizado la experiencia “teatral” del tecno-convivio. De algún modo, hemos estado más juntos. El síndrome de abstinencia y el miedo colectivo a la muerte nos ha acercado un poquito más con el otro. Ahora nos toca recuperar la capacidad de imaginar y volver al rito de nuestro amado teatro.

– Desde hace algún tiempo compartes tus labores teatrales, tus convivios, tu pedagogía entre Arequipa y Lima. Háblanos sobre tu experiencia.

-Arequipa es un territorio muy particular. Hay una fuerte mirada hacia teatro limeño, pero a la vez buscan una identidad propia. Esta paradoja, a mi juicio, es muy potente para los creadores arequipeños. Produce una colisión de estéticas y narrativas que las nuevas generaciones están comenzando a observar con deliciosa curiosidad. Es ahí donde enfoco mi energía y trato de acercarme con mucho respeto para alentar ese fuego creativo. Sigo de cerca, pero con prudente distancia, a proyectos grupales como Teatro de Octubre, Teatro del Tercer Piso, Gallito de papel y Disidencias Teatro. Todos colectivos muy nuevos y con un enorme espíritu de búsqueda. Por otro lado, continúo mi labor como profesor invitado del Conservatorio de Artes Escénicas de la Universidad La Salle. Un proyecto único en el país que merece toda mi atención y cariño. Eso me nutre. Me renueva.

-Sobre los colectivos teatrales de las diversas regiones del país. ¿Cómo observas su adaptación a esta nueva normalidad?

-Percibo un desgaste emocional muy profundo en los colectivos teatrales del país. No solo en lo creativo, sino –y principalmente- en lo económico. El Decreto de Urgencia 58, que otorgó 50 millones de soles al sector cultura, quedo corto y muchos proyectos llegaron fuera de tiempo al despacho del MINCUL. Este año deben presentarse las propuestas de los beneficiados y con ellas tendremos un panorama de su quehacer durante el encierro. Lo que me queda clarísimo es la dificultad de producir cuando la prioridad está puesta en llevar un pan a la mesa y las políticas públicas nos siguen poniendo en el último peldaño de su gestión. Por esa razón, hemos visto el nacimiento de muchos proyectos nuevos que son producidos por jóvenes que no tienen carga familiar y que pueden autogestionarse. Es muy importante, por no decir urgente, que se brinde un nuevo presupuesto para las artes este 2021.

Periodista y fotógrafa. Siguió la carrera de Comunicación Social y Periodismo Económico. Laboró en los diarios La Voz, Síntesis, Gestión y en la revistas Oiga. Desde el 2010 labora en Lima en Escena.