Camerino Virtual finaliza primera temporada y empieza la segunda

Sus gestores Manu Rodríguez, Gina Guerrero y Paola Neyra estrenaron seis obras cortas de temática diversa de manera remota. Esta segunda y corta temporada se estrena este jueves 11 de junio. Cada día puedes disfrutar tres propuestas diferentes

En medio de la pandemia global producida por la COVID‑19, los artistas peruanos Manu Rodríguez, Gina Guerrero y Paola Neyra crearon Camerino Virtual, un colectivo virtual que nace de las ganas de no dejar de contar historias que nos toquen, nos hagan sonreír y reflexionar. Motivados por este entusiasmo empezaron a trabajar la primera temporada de teatro en línea. Directores, actores y dramaturgos se sumaron al proyecto y a las nuevas formas de construir mundos en el confinamiento y replantear una nueva libertad.

Así, Eduardo Adrianzén, Paris Pesantes, Sebastián Eddowes, Diana Gómez Muñoz, Víctor Augusto Mendívil y Gina Guerrero, aportaron con las obras. En la dirección apoyaron Norma Berrade, Sebastián Eddowes, Silvia La Torre, Gabriel Gil y Ximena Aguilar. Y en las actuaciones destacaron Sylvia Majo, Cheli Gonzales, Manu Rodríguez, Trilce Cavero, Julio Navarro, Gonzalo Whitehead, Lía Camilo, Carlos Victoria y Víctor Prada. Justamente Paola Neyra, una de las gestoras, nos habla de los orígenes de Camerino Virtual.

Surgimiento de Camerino Virtual

Nuestro compañero Manu Rodríguez tuvo la estupenda iniciativa de crear un grupo en el que amigos actores se reúnan diariamente para hacer lecturas dramatizadas como una manera de no dejar de hacer arte y de crear un espacio que nos permita seguir ejerciendo nuestro trabajo. En ese momento Gina Guerrero le dijo: “Manu, desarrollemos algo juntos”. Así, me integre a ellos y sumamos fuerzas. Hicimos una plataforma que ofrezca obras por streaming. En marzo pasado ya algunos colegas empezaron a tener las mismas iniciativas. Tercera Llamada en México, y otros artistas, igualmente anunciaban peformances o conversatorios en vivo a través de Instagram Live.

Crear en confinamiento

La mente añora más en el encierro ya que todo lo que tuvimos se fue y nos quedamos encerrados con miedo y en incertidumbre con respecto al futuro. El término artista ya no nos pertenece. Todos nos hemos convertido en artistas de nuestra propia cuarentena y creamos lo que podemos para sobrevivir. Somos productivos. Desde nuestro lado hacemos lo que hemos aprendido: a crear, navegar en historias de diversa profundidad que transitan diversas emociones y situaciones, algunas muy cercanas y otras más fantásticas, aunque siempre superadas por la realidad, sobre todo hoy.

Trabajar una temporada teatral en línea en tiempos de Covid19

Laborar en esta coyuntura de pandemia global y de confinamiento implica organización. Trabajar con herramientas como el Zoom, WhatsApp e Instagram. Asimismo, corremos el riesgo de perder la conexión de Internet en plena función lo cual nos sitúa ante nuevas ansiedades que las plataformas virtuales nos ofrecen. Sin embargo, queda la pregunta si esto es teatro. Creo, estamos ante obras que se trabajan por streaming. El formato nos enfrenta a un encuentro entre lo audiovisual, lo teatral y lo performático.

Lo audiovisual desde la composición espacial que la plataforma nos ofrece. Es un espacio delimitado, un plano, un recorte de espacio y tiempo que nos lleva a la idea del cine. Una idea ficticia. Es teatral porque lleva en si una característica de teatralidad, hay un guion y una historia, hay una representación en donde los cuerpos de los actores están sacados del espacio del escenario y están combinados con su propia esencia en sus propios espacios. Están trabajando en sus habitaciones, en sus casas con sus propios elementos. Los actores en ese mismo espacio agradecen al terminar la obra, están yuxtapuestos por si mismos en un espacio sin delimitación y fronteras cambiantes, entre el tiempo teatral dentro del tiempo real en plataforma virtual.

Cómo integrar actores, dramaturgia y directores

Empezamos a trabajar con personas de nuestro entorno cercano y también nos atrevimos a invitar a los artistas más experimentados y reconocidos del medio. La respuesta fue gratamente positiva y nos llegaron los guiones y la disposición para seguir actuando, dirigiendo y escribiendo. Esto reveló que los artistas querían trabajar y mostrar su trabajo. La disposición a escucharnos entre nosotros ha sido una de las características más resaltantes. Todos somos nuevos en esto y estamos aprendiendo juntos. Las jerarquías se han desdibujado. Vamos recorriendo el mismo camino.

Los desafíos de trabajar en cuarentena y en línea

El reto más grande ha sido encontrar lo cinematográfico en lo teatral y dejar lo teatral en el plano audiovisual. Pensar la mirada del actor. Si la cámara registra o si se hace para la cámara o encontrar algún espacio intermedio que no lo deje quedarse en ningún lado, ni aquí ni allá. Esto respecto a las decisiones estéticas a las que nos hemos enfrentado. Atentos a los detalles técnicos para que le sirvan a la dramaturgia y cruzando los dedos para que el Internet no nos juegue una mala pasada. Esto último le ha añadido adrenalina a cada una de nuestras funciones, así como el manejo de la plataforma.

Qué les dejó esta experiencia

Nuestra primera temporada nos deja satisfacciones y enseñanzas sobre cómo crear, administrar y manejar una plataforma de obras por streaming. Además, y creo es lo más importante, encontrar nuevamente ese espacio en donde los colegas nos juntamos para ejercer nuestra profesión. Ahora queremos seguir así que nuestra presencia en las redes busca establecerse y seguir transitando más historias y darles voz a aquellas que no siempre han sido comerciales pero esenciales y características del teatro/ cine/ arte / performance independiente convertido ahora en este híbrido de obras por streaming Camerino Virtual.