La compañía Carachuecas presenta aludida puesta en escena de formato corto, unipersonal que aborda la maternidad como mandato social y herencia corporal desde un lenguaje performático, grotesco y simbólico. Única presentación: miércoles 22 de abril en Casa Bulbo. ¡No se la pierdan!
A veces creemos que podemos escapar de aquello que vimos en nuestras madres. Que no vamos a repetir sus gestos, sus formas de amar, sus violencias. Sin embargo, tarde o temprano, algo de eso aparece en el cuerpo. Como una herencia silenciosa que se transmite entre generaciones de mujeres.
“Una herencia que no pedí” presenta a una hija atrapada en la repetición de patrones maternos que intenta negar. En escena, interactúa con un muñeco-bebé al que percibe como sucio, proyectando en él la figura de la madre y la maternidad que teme heredar. A través de acciones domésticas compulsivas, como limpiar, manipular y bañar, el cuidado se vuelve mecánico y progresivamente violento. Lo que inicia como un gesto de atención se desborda hacia un estado límite, donde lo doméstico se distorsiona y revela su lado más inquietante.
Tras este quiebre, la performer dirige la limpieza hacia su propio cuerpo, no como purificación, sino como confrontación con la herencia afectiva que la habita. La pieza investiga la repetición de patrones maternos como una herencia afectiva y social, donde el cuerpo de la hija se convierte en un archivo de memoria, violencia simbólica y mandato de género. A través de acciones domésticas, se tensiona la idea del amor materno y la dificultad de desprenderse de aquello que se hereda.
“Una herencia que no pedí”
Única función: miércoles 22 de abril
Programa: Noche de creadoras
Lugar: Casa bulbo (Bolognesi 660, Barranco)
Hora: 8:00 PM
Entrada: general: 30 soles. Preventa: 25 soles. Preventa para estudiantes: 20 soles
Ventas: Instagram @carachuecas_teatro o al WhatsApp 961 627 037
