Julie Guillerot: “El legado de Rafael Santa Cruz va más allá de la música”

Artistas de Latinoamérica, EE UU, África y España en el Festival Internacional de Cajón & Percusión “Rafael Santa Cruz” 2020. Dos meses de conciertos y documentales que se quedarán en línea 72 horas para que el público de todo el país y el mundo los pueda disfrutar al máximo. Foto de portada: Mario Colán 

Con el objetivo de divulgar material investigativo sobre la herencia africana; introducir nuevos géneros a la lista habitual del Festival y ofrecer propuestas musicales internacionales que, de otra forma, estarían fuera de nuestro alcance, se lleva a cabo el Festival Internacional de Cajón & Percusión “Rafael Santa Cruz”, en su XIII edición. Las actividades virtuales se llevan a cabo todos los jueves de agosto y septiembre a las 7.30 de la noche. El público podrá acceder y disfrutar de documentales musicales y conciertos que nos llevarán desde Perú, hasta Congo-Kinshasa, pasando por España, Cuba, EEUU, Trinidad & Tobago y Colombia. El cierre será el 29 de setiembre, en homenaje al cumpleaños de Rafael Santa Cruz su fundador, con un concierto en vivo en streaming de su agrupación emblemática AfroPerú. Lima en Escena charla con Julie Guillerot, esposa de nuestro recordado Rafael Santa Cruz, ambos gestores del el Festival Internacional de Cajón & Percusión con el apoyo del Centro Cultural de España en Lima.

-Julie, en un momento tan álgido como el que vivimos en esta coyuntura de pandemia arriesgaste y organizaste el Festival Internacional de Cajón & Percusión.

– ¡Sí! Justamente ya empezamos la XIII edición del Festival Internacional de Cajón & Percusión “Rafael Santa Cruz”, una edición totalmente diferente a las anteriores por el tema de la pandemia y la situación de cuarentena que atravesamos en estos momentos. Dimos muchas vueltas antes de concretar la idea de llevar a cabo el festival.

– ¿Por qué?

-No quisimos forzar los formatos de lo presencial a lo digital. El festival como tal y la cajoneada son experiencias que se experimentan y viven desde el alma a través de las actividades presenciales, físicas…

– ¿Qué nos ofrece el Festival Internacional de Cajón & Percusión “Rafael Santa Cruz” en un contexto de pandemia, de cuarentena, de trabajo desde lo remoto…?

-Dada la coyuntura trabajamos en un formato digital diferente. Básicamente buscamos divulgar material de alta calidad en términos de contenidos: audiovisuales y musicales. La idea es mantener el nivel del festival. Divulgar la herencia africana. Documentos que nos permita introducir nuevos géneros respetando el legado tradicional. Poder disfrutar de propuestas musicales fuera de nuestro alcance por la edad de los artistas, la cantidad de miembros de cada grupo artístico y por los costos. Ahora, podemos acceder a estas agrupaciones y ofrecer sus presentaciones a las diversas regiones del Perú.

– ¿La herencia africana es la base de los contenidos del festival?

-Nuestro enfoque se centra en nuestra herencia africana. Cabe recordar que a lo largo de todas las ediciones del Festival Internacional de Cajón & Percusión, nuestro principal objetivo es visibilizar nuestra herencia africana. Educar sobre este tema. Justamente, uno de últimos espectáculos que se hicieron en el Gran Teatro Nacional se llamó “Memorias de las resistencias”. A través de las diversas expresiones artísticas se hablaba de las resistencias políticas, sociales, culturales de distintivos pueblos africanos. Seguimos en esa línea de trabajo. Este año toman una dimensión particular por hechos como lo que sucedió en Estados Unidos con George Floyd. Igualmente, en nuestro país, con el racismo perennizado.

-Julie, son dos meses de actividades. Todas relevantes. Conciertos, documentales…

-Sobre la programación. Esta responde a un planteamiento coherente. Hay una historia detrás de la participación de cada artista. Los muñequitos de matanzas, es un viejo anhelo hecho realidad. Siempre quisimos invitarlos. Ahora concretamos ese sueño a través de la presentación de un documental sobre este grupo emblemático de la rumba cubana. Asimismo, el documental Atajo de negritos, es simbólico en términos de revalorización a la cultura afroandina. Además, es una tradición religiosa que acaba de ser reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Nos pareció acertado brindarle a nuestro público información sobre este ritual de zapateo en honor al niño Jesús.

El concierto de Tarbaby, free jazz, (EE.UU.) es vital. Es un proyecto en donde encontramos al destacado baterista Nasheet Waits. Ellos basan su trabajo en Los condenados de la tierra, de Frantz Fanon, una obra clásica de la descolonización. Un tema que dialoga con nuestra problemática actual sobre el racismo. Esta propuesta nos obliga a repensar nuestros discursos, nuestra forma de ver las relaciones entre los pueblos herederos de África y la colonización europea o los descendientes de estos colonizadores.

Contamos con la participación del Congo Kinshasa a través del documental Júpiter dance. Júpiter es un talentoso músico/cantante/guitarrista y compositor. Este documento vida nos aproxima a un barrio en situación de pobreza. Observamos cómo los músicos de esta urbe luchan por salir delante de la nada. Raperos, músicos de blues, entre otros.

-Esta importante programación cierra con el concierto de AfroPerú. Qué nos puedes decir al respecto…

-AfroPerú sigue vigente. El 2019 estuvimos trabajando en el estudio. Esto nos permitió producir nuestra primera producción discográfica. Justamente, la presentamos con cuatro video clips de los temas. El grupo y su reciente producción musical tiene acogida en el público y sus seguidores. Los integrantes del grupo son compositores. Cotito, Marco… Lo nuevo es que los integrantes más jóvenes componen también. El tema Temblor de este último disco, es un tema original de Carlos Perrigo, nuestro bajista. Tratamos de mantener una línea de trabajo bisagra entre la tradición afroperuana y lo contemporáneo. El grupo marca una tendencia dentro de este género.

-Festejarán el cumpleaños de Rafael Santa Cruz…

-Cerramos este 29 de setiembre celebrando el nacimiento de Rafael. Con Jair, su hijo mayor, siempre tenemos presente esta fecha. Para nosotros, para el grupo, es una celebración. Ese día tocamos todos los años. Así lo haremos en el cierre del evento. El legado de Rafael va más allá de la música. Tiene que ver con lo social, con lo político. Fue un artista multifacético de una fuerza admirable. Estuvo involucrado en la investigación. Hizo un trabajo integral. Su don de persona le permitió acercarse a todas las personas sin distinguir edad ni clase social. Se relacionó con artistas de diversos países del mundo. Él se propuso divulgar e inculcar una tradición.

Esta filosofía tratamos de mantenerla vigente desde Repercute, asociación que acabamos de conformar. A través de esta plataforma integramos todas nuestras actividades, nuestros trabajos de investigación con los instrumentos de percusión de la cultura afroperuana, entre otros. Siempre desde la filosofía de la preservación y resistencia.