Cuco Morales: “Los seres humanos no podemos ser apolíticos”

La muestra Cuco Morales: El espejo infinito (1979–2026) curada por Issela Ccoyllo reúne ensamblajes de pequeños altares o retablos contemporáneos, pinturas de atmósferas luminosas, esculturas y dibujos que dialogan entre sí para revelar la coherencia de una obra que ha encontrado en la naturaleza, las huacas, los árboles, los cuerpos y el universo onírico un territorio fértil para explorar las relaciones entre lo sagrado y lo cotidiano, lo bello y lo irreverente. La retrospectiva se podrá ver en el Espacio Germán Krüger Espantoso del ICPNA de miraflores hasta este 4 de octubre, de martes a domingo, de 10:00 a. m. a 7:00 p. m. El ingreso es libre. ¡No se la pierdan!

A lo largo de más de cuatro décadas de producción artística, José Antonio «Cuco» Morales ha construido un universo visual propio donde conviven el humor, la ironía, la espiritualidad, el deseo y una permanente fascinación por el mundo natural. Desde sus primeras experiencias con el grupo Paréntesis hasta sus más recientes esculturas figurativas, su obra ha transitado con libertad por diversos lenguajes y soportes, manteniendo siempre una mirada crítica, lúdica y profundamente imaginativa sobre la realidad. Al respecto una breve charla con el artista.

– Podríamos afirmar que “El Espejo Infinito”, ¿es toda tu vida…?

-Efectivamente, toda mi vida. Nosotros somos el reflejo de todo lo que hacemos a lo largo de nuestra existencia. En la muestra está mi reflejo, nuestro reflejo, nos reflejamos en todas las personas. Cuando una persona ve tu obra, ve tu espejo y se ve también en él. En el espejo infinito el público puede ver el registro de mi trabajo artístico en sus diferentes etapas. Es mirar atrás y observar todo mi quehacer en el arte durante años y décadas diferentes.

– Lo paisajístico copa gran parte de tu producción artística…

– ¡Así es! Lo paisajístico está en todo lo que nos rodea. ¿Cómo se descubre un paisaje? Un paisaje lo descubres en la punta del cerro, en un bosque o en la playa. Todo esto te conmueve infinitamente e ingresa en tu ser y te transportas a un estado de contemplación. Cuando estamos tristes, cuando estamos contentos o simplemente cuando caminamos por las calles, por los parques o nos vamos a ver el mar, el bosque, los árboles, observamos esa vida entre lo urbano, lo natural: nos sentimos únicos. Un bosque, una montaña y toda la naturaleza te devuelve como ser humano y te reconoces como tal.

-Sarita Colonia en modo guerrillera capturada llamó mi atención…

-Las obras en donde figura Sarita Colonia representan una época en la que el Perú estaba roto, dividido, confrontado. Fue el período de la guerra interna, un período de violencia extrema, cruenta. Entonces, esta enorme raya, esta enorme frontera, esta enorme zanja, esta enorme diferencia social nos hace sentir que no pertenecemos al Perú. Todo es confrontativo. Sendero Luminoso (SL) fue una respuesta violenta a estas diferencias sociales, económicas y Sarita, simbólicamente, es un personaje que tristemente se entrega a SL cuando apenas tenía 17 años. Cuando tú eres adolescente te enamoras del mundo y de la vida. Sin embargo, cuando te das cuenta que el mundo es injusto puedes entrar en fases violentas. Ella equivocadamente se unió a las filas de SL. No me parece esta idea de considerar que Edith Lagos fue el doble de Sarita Colonia. Eran indiscutiblemente opuestas. Edith venia de una familia de clase media acomodada, fue una senderista combativa, aguerrida, feroz. Fue capturada y escapó de la presión. Murió en un enfrentamiento armado. Cuando la familia reclamó el cuerpo llega en un cajón y Ayacucho la recibe en medio de un mar de gente atiborrada en la Plaza de Armas. En Huamanga es una heroína. Bueno, malo, regular, eso pasó y es parte de nuestra historia. La violencia no es buena venga de donde venga. Esta obra nos remite también al otro lado de Sarita. Sarita tenía cierto romance con esta otra chica. Es en este punto cuando creo esta historia con el ejército rosa. Entonces, cuando Edith muere, Sarita la recibe en el cielo y se crea el ejército rosa que las protege. Y esa cajita es eso. Me gustaría que esta obra en particular estuviera en el LUM.

-Las obras en donde figura Cristo en polo y jean o el que esta con terno adornado con un plátano es una muestra exquisita de tu humor negro, de tu ironía… ¿Es una mofa a la espiritualidad?

– ¡Podría ser! Estas cajas nos remite a muchos artistas cuando te dicen: “no confundas, el arte no es político”. El arte recrea ciertas realidades en donde predomina más lo estético, la creación, sin embargo, estas obras en particular tienen una reflexión política.

– ¿Tienen que ver con una iglesia corrupta, abusiva, manipuladora plagada de sacerdotes pedófilos?

-La respuesta cae por su propio peso…

-Para finalizar. ¿El arte no es político?

-Nada está libre de lo político. Los seres humanos no podemos ser apolíticos o decir: no pienso en lo político. Pensar desde esa óptica es lo más evasivo, lo más peligroso en una sociedad que puede ser consciente de lo que nos está sucediendo.

Sobre el artista

José Antonio ‘Cuco’ Morales (Lima, 1952) realizó estudios en la Escuela de Comunicaciones y Artes de la Universidad de Sao Paulo y en la Escuela Nacional de Bellas Artes del Perú. Fue alumno del Taller de Dibujo de Cristina Gálvez. Los inicios de su trayectoria abarcan propuestas experimentales y proyectos colectivos como el grupo Paréntesis (1979). Más adelante su pintura desarrolló un lenguaje personal centrado en huacas, árboles y bosques, y, más recientemente, en la escultura. Su obra ha sido presentada en la Trienal de Chile 2009 y en el marco de la VII Bienal de Cuenca 2001 en Ecuador. Desde 1978 ha realizado más de una treintena de exposiciones individuales en diversas ciudades de Perú, Canadá, Cuba, Estados Unidos, Francia, España y Marruecos; entre ellas, Huacas y bosques en la Galería Mantay de Cusco y Urubamba (2025) y Resplandeciente: Pinturas 2004-2021 en la Sala Luis Miró Quesada Garland (2021). Ha participado en muestras colectivas como La Generación del 80 (2026), Paréntesis: Una vanguardia invisible, Retablo: Cajón de Maravillas (2025), entre otras realizadas en Europa, Latinoamérica y el Caribe. Su obra forma parte de la colección del Museo del Banco Central de Reserva del Perú, Alianza Francesa de Lima, Instituto Cultural Peruano Norteamericano, Micromuseo (“al fondo hay sitio”), entre otras colecciones particulares en Perú y el extranjero.

Periodista y fotógrafa. Siguió la carrera de Comunicación Social y Periodismo Económico. Laboró en los diarios La Voz, Síntesis, Gestión y en la revistas Oiga. El 2000 fundó el portal digital MIAMI EN ESCENA (Florida, Estados Unidos) en donde radicó 10 años. A su retorno al Perú crea el magazine online LIMA EN ESCENA.