Presidenta de la Comisión de Editoriales Independientes de la Cámara Peruana del Libro y directora editorial de Mesa Redonda nos ofrece su particular mirada sobre el nicho de las editoriales independientes en el Perú
Durante más de 20 años de trabajo en el segmento de las editoriales independientes peruanas, Mesa Redonda, la editorial que dirige, ha publicado cerca de 1000 títulos de diversos géneros y temáticas. “Si bien nos hemos fortalecido más en la novela y la crónica, creemos que todo libro tiene un valor genuino que ofrecer”, señala Sandra López, presidenta, además, de la Comisión de Editoriales Independientes de la Cámara Peruana, quien este último miércoles inauguró la primera edición de IRRUMPE: Feria del libro y la edición independientes, en la Plaza Túpac Amaru de Magdalena. Con ella una conversación al respecto.


-Sandra, cada año se realizan una serie de ferias tanto en Lima como en regiones cuyos protagonistas son las editoriales independientes. En este momento se lleva a cabo “Irrumpe 2026: Feria del libro y la edición independientes”. ¿De qué manera estas ferias afianzan y sostiene el crecimiento del sector?
-La realización de ferias responde a una necesidad de las editoriales independientes por estrechar el vínculo con su público lector. Irrumpe, en particular, busca poner en valor las voces de autores de diferentes territorios, géneros y enfoques. La idea central es mantener una cercanía entre ellos y los lectores, generar una comunidad, lo cual es algo que se da en el tiempo, pero hay que sembrar para cosechar.
– ¿Qué novedades nos ofrece “Irrumpe 2026: Feria del libro y la edición independientes”?
-La posibilidad de tener al alcance catálogos diversos fuera de los espacios convencionales. En un solo lugar, de forma articulada, se puede encontrar a las editoriales que forman parte de la Comisión de Editoriales Independientes de la Cámara Peruana del Libro, donde, además, se genera un espacio entre autor, editor y lector de forma más cercana que en otras plataformas.

– ¿Cómo observas el crecimiento de las editoriales independientes peruanas?
-He notado un crecimiento sostenido que va desde el aumento de la producción editorial que se completa en el ecosistema con una mejor distribución y difusión que han logrado las editoriales independientes. Lo cual, paradójicamente, no significa ni garantiza un posicionamiento económico en ascendencia. Sin embargo, la calidad en los títulos y la curaduría en los catálogos nos revela un escenario más que estimulante.
-Dentro de este desarrollo, ¿qué papel juegan las editoriales de las diversas regiones del país?
-Los editores regionales generan un efecto motivador para el gremio, que evidencia un trabajo basado en resistencia y creatividad para sortear dificultades que, en Lima muchas veces, tenemos ya superadas. Pero es en ese ejercicio en el cual podemos constatar su enorme potencial.


-Pasemos a los catálogos. Las editoriales independientes tanto de Lima como de regiones enriquecieron sus catálogos en cuanto a géneros y temáticas abordadas. ¿Qué nos puede decir al respecto?
-Efectivamente, la industria editorial ha aumentado su producción y se ha segmentado estratégicamente. Hoy existen editoriales del género de horror y lo insólito, editoriales de ciencia ficción, literatura infantil y juvenil, y de lenguas originarias, y varias de ellas ya han consolidado un público lector.
-Un género en franco crecimiento y consolidación es el referido a la LIJ (literatura infantil y juvenil)…
-Efectivamente, en los últimos años, muchas editoriales se han preocupado por crear un catálogo que pueda formar lo solo a lectores de ferias o librerías, sino que sean parte de un catálogo de plan lector; es decir, ahora los libros son elaborados para que el niño y el adolescente desarrollen un sentido crítico y reflexivo a partir de la propuesta de lectura en consonancia con su formación su formación educativa.
Sobre Mesa Redonda

-Mesa Redonda, la editorial que dirige ha publicado más de 500 títulos. Siendo este nicho competitivo, ¿cómo se logró?
-Estamos cerca de los 1000 títulos. Claro, esto en 20 años de trabajo. Nuestra máxima ha sido trabajar con todo tipo de género, si bien nos hemos fortalecido más en la novela y la crónica, creemos que todo libro tiene un valor genuino que ofrecer.
– ¿Cuáles han sido o son las estrategias que puso en marcha Mesa Redonda para sostenerse más de 20 años en el mercado editorial independiente?
-Sabemos muy bien que, en este sector, aún en formación, lo más importante es cuidar la calidad del producto final. Lo que publicamos es nuestra mejor carta de presentación, eso habla por nosotros más que cualquier estrategia de marketing, claro que nos valemos de estas también: alimentar con frecuencia nuestras redes sociales, trabajo de prensa y campañas focalizadas en el perfil del libro, para visibilizar el talento de cada autor que confía en nosotros.

– Desde el ángulo personal. ¿Qué implica estar al frente de una editorial independiente, posicionarla en un nicho competitivo y ser reconocida por esta ardua labor?
-Me satisface ser una de las pioneras en el sector independiente de este siglo. Hace 20 años, cuando empecé en el sector, éramos 2 o 3 editoras en un universo de decenas de hombres, pero, aunque muchos lo ven como un camino cuesta arriba, particularmente diría que esto más bien me ha fortalecido.










