Figura inagotable. La trayectoria literaria de María Wiesse, es la reciente inaugurada exposición bibliográfica de la escritora peruana más prolífica de la primera mitad del siglo XX. Curada por la comunicadora social, académica, crítica de cine e investigadora Mónica Delgado, la muestra pone de manifiesto la faceta literaria que María Wiesse ostentó a lo largo de cincuenta años mostrando el perfil de una mujer vehemente en su posición creativa y comprometida con un ideal formativo.
Poseedora de una gran sensibilidad para las artes y de un sentido crítico sobre el lugar de las mujeres y las infancias en la sociedad, María Jesús Wiesse Romero (1894-1964) se ha situado como una figura relevante en un periodo de transformaciones políticas, económicas y culturales. De formación autodidacta y con una obra revalorizada en años recientes, desplegó su curiosidad creativa por diversos géneros y subgéneros literarios a través de más de treinta publicaciones a lo largo de cinco décadas. Así, su obra transitó por la poesía, el teatro, el cuento, la novela, la crónica, el ensayo y la biografía. Al respecto Lima en Escena charló con Mónica Delgado, experta en el tema.
-Mónica, empecemos esta charla con los orígenes de tu vínculo con María Wiesse…
-Mi interés por María Wiesse surge a partir de mis lecturas de Amauta en la universidad. También debido a mi formación como periodista, ya que me interesó en algún momento profundizar en sus textos sobre cine en Amauta cuando egresara, desde mi labor misma como crítica de cine en busca de referentes locales.
– Figura inagotable. La trayectoria literaria de María Wiesse, ¿es una primera aproximación sobre su obra?
-No, esta muestra bibliográfica es la segunda que se hace sobre María Wiesse en el Perú. La primera exposición reunió libros y fotos cuando ella aún estaba viva, en 1944. Se le dio un homenaje en la Asociación Ínsula, del cual ella formaba parte. No hay evidencia fotográfica de esta muestra, pero sí un recorte que guarda la familia publicada en El Comercio, donde se invita al público a asistir. Por otro lado, la muestra actual surge por invitación de los bibliotecólogos del Centro Cultural, Ángela Luna y Luis Sihuacollo, quien con aval del director del centro cultural Hernando Torres-Fernández se pudo hacer todo un trabajo de investigación. El centro cultural Inca Garcilaso viene haciendo una labor de visibilización del trabajo de mujeres escritoras desde hace algunos años. También ha sido vital los permisos y apoyo de las derechohabientes de la familia Málaga Sabogal, en especial a Alhelí Málaga Sabogal y Lucía Málaga Sabogal, a Ricardo Wiesse Rebagliati, quien escribió un libro sobre ella, Letra y Música (2014), y que en el día de la inauguración compartió en una mesa una mirada reflexiva sobre esta obra. Algunos libros exhibidos están bajo el cuidado del Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán, y otros pertenecen a Joel Rojas Huaynates, editor e investigador del Grupo de Estudios Latinoamericanos Pedro Zulen de la UNMSM. Es una muestra que reúne gran parte de la obra literaria y permite ver en panorama su gran labor.
Carta de María Wiesse a María Jesús Alvarado (1924). Reproducida para la muestra del archivo del Centro Flora Tristán
-Poseedora de una vasta trayectoria como escritora, de una admirable y versátil pluma, podríamos afirmar que estuvo invisibilizada también.
-El trabajo de María Wiesse fue muy prolífico y comenzó con pequeñas piezas de teatro, algunas inéditas. Su primera publicación La hermana mayor, de 1918, da inicio a una extensa obra que también contiene cuentos, alguna novela, ensayos, biografías, crónica de viajes, y poemarios, a lo largo de cuarenta años. Logró publicar más de treinta libros. Con el paso de los años su obra ha sido revalorada por partes. Sus trabajos literarios aún siguen siendo poco estudiados. Por ejemplo, muy pocos saben que sus orígenes se adscriben al teatro, con obras que fueron estrenadas, antes que dedicarse al relato o a los poemas. Pero antes que estas primeras ficciones, Wiesse ya había comenzado a publicar en revistas y diarios desde 1916. Así, que no solo su labor literaria sigue siendo poco conocida y difundida, sino que también su labor como periodista. En ese ámbito ella exploró la entrevista, la crónica, la editorial y la reseña, con más versatilidad incluso que mujeres de prensa como Ángela Ramos o Magda Portal. Y, efectivamente, respondiendo a tu pregunta sobre años de invisibilización, dentro de toda esta recuperación y análisis realizados en los últimos años sobre el trabajo creativo de mujeres, tanto de aquellas del siglo XIX como inicio del siglo XX, Wiesse ha estado rezagada, quizás porque no se reconocía ella misma como feminista, y porque en su tiempo no estuvo afiliada a algún movimiento político, a algún manifiesto o a alguna lucha. Si bien perteneció al Consejo Nacional de Mujeres, y fue miembro en otros espacios de articulación, siempre fue una figura solitaria. Colaboró siempre con muchas mujeres, eso sí. Ella publicó en La mujer peruana, de Lastenia Larriva, o en Social de Pilar Laña Santillana. También su obra ha despertado poco interés décadas atrás porque creo que se le vio como alguien que solo escribía sobre “temas de mujeres”, en el sentido más tradicional (pero también peyorativo). Ha habido una subvaloración.
-Incluso la crítica de la época no se ocupó de hablar lo suficiente sobre su vasta obra literaria. ¿A qué le atribuyes esta falta?
-En realidad, la obra de Wiesse sí recibió la atención de la crítica de la época. María Wiesse siempre fue una figura valorada, incluso en los años más tardíos de su vida. Más bien tras su fallecimiento su obra cayó en un letargo. Wiesse fue una personalidad que no vino de la nada, ya que era hija de un reconocido historiador, catedrático de la Universidad Mayor de San Marcos, Carlos Wiesse Portocarrero, cuyo vínculo la insertaba cuasi automáticamente en el entorno literario y cultural de ese tiempo. Ella incluso dio una conferencia famosa en la Sociedad Entre Nous sobre las problemáticas de las mujeres, y en 1919, dio una conferencia en San Marcos sobre un esquema de la evolución de la música. No solo ella obtuvo visibilidad en ese entorno con su matrimonio con el pintor José Sabogal, puesto que años antes ya se había forjado un nombre, incluso desde su seudónimo Myriam, nombre con el cual publicaba en Mundial, Variedades o Revista de Actualidades. Por ejemplo, en 1922 escribió un libro sobre Santa Rosa de Lima que recibió comentarios muy elogiosos de Luis Alberto Sánchez, o en 1932, su poemario Trébol de cuatro hojas tuvo una reseña positiva de Ricardo Peña. Su biografía sobre Mariátegui también tuvo bastante eco. El silencio en torno a su trabajo más bien es producto del desinterés de generaciones posteriores a su fallecimiento.
-Fue colaboradora de la revista Amauta y en menor medida Variedades, Mundial, entre otras. ¿Qué significó para la revista de José Carlos Mariátegui tener en sus páginas a María Wiesse?
-Cuando María Wiesse llega a Amauta, gracias a la cercanía de Sabogal con Mariátegui, ella ya tenía un nombre propio, puesto que llevaba publicando casi diez años sobre moda, pinturas, cine, música y libros en diversos medios. Incluso hay textos iniciales de Wiesse, como uno de 1917, sobre el trabajo de las mujeres, que podría insertarse muy bien en la lógica de avanzada y progresista de lo que sería años más tarde Amauta. Sin embargo, ella llega a la revista de Mariátegui ya con otra forma de comprender los sucesos sociales de la modernidad, desde una mirada conservadora, marcada también por su propia maternidad. Wiesse pasó de estar a tono con algunas ideas de los feminismos reformistas, sin embargo, ya para los tiempos de Amauta, ella ya abrazaba un tipo de feminismo cristiano y maternalista. Así que la presencia de Wiesse en Amauta es la extensión de su trabajo, es fruto del trabajo que ella había realizado años antes. Dudo que Mariátegui haya sido indiferente a esos textos previos. Lo interesante de la experiencia de Wiesse en Amauta es que ella define una línea, decide hablar sobre todo de cine como experiencia que puede resistir los azotes de la modernidad.
-Escribía artículos diversos, sin embargo, destacan sus artículos críticos sobre cine, libros, música… ¿Qué nos puedes decir de su papel como crítica?
-Wiesse fue ante todo una crítica cultural, incluso el libro que hice de ella como crítica de cine, puede ayudar a completar ese panorama de una vasta producción periodística también poco estudiada. En ese sentido, estoy preparando una recopilación de sus textos de prensa cuyo, foco temático es la educación de las mujeres; es decir la prensa como un ente modelador de gustos y aprendizajes en la idea de lo femenino. Sus textos iniciales de periodismo fueron sobre piezas musicales, y ya luego se interesó por escribir de música, cine, teatro, pero también de política. No hay tema que no haya sido abordado por ella: la Patria Nueva de Leguía, la situación del indio, la demanda de mejoras salariales para las mujeres. Pero también abordó temas que hoy pueden ser considerados como frívolos, dedicados al mejor estilo de un sombrero o sobre el uso de un corsé en hombres. Sus textos críticos de moda suelen ser muy irónicos, y eran una forma de abordar de manera satírica diversos sucesos de las élites limeñas.
-Sus enfoques críticos desmenuzaban más las estéticas de las obras sean estas literarias, musicales o cinematográficas. Podríamos señalar que María Wiesse fue una pensadora moderna para su época…
-Sí, fue una pensadora moderna en todo sentido. Justamente con el grupo de estudios latinoamericanos Pedro Zulen, estamos analizando los textos de Wiesse, como tú mencionas, desde ese pensamiento moderno o la tensión de ese pensamiento con relación a las artes, la belleza y las mujeres. No desde una lectura estrictamente filosófica, pero quizás desde un tipo de proyecto estético, y que puede ser analizado desde la tensión dentro de los discursos de la modernidad y los feminismos.
– Ahora María Wiesse es considerada la precursora de la crítica de cine en Perú. Dado tu quehacer como crítica e investigadora, ¿qué nos puedes decir del trabajo crítico sobre cine de Wiesse?
-Hablaré sobre la investigación que hice, que describe cómo se institucionaliza la crítica de cine en el Perú a través de estos textos de Wiesse. Hay varios escritores que escribieron con mucha frecuencia en los mismos tiempos de Wiesse, a través de columnas, con regularidad, y eso también asoma en estos escritos, ya que eso coloca cimentos para una actividad estable, con criterios y juicios propios. Creo que su propio punto de vista fue un requisito básico para comprender el estatuto de la crítica en un entorno donde el cine era valorado o subvalorado como espectáculo de masas. Wiesse exaltaba más el papel protagónico de los actores antes que pensar cómo lo hacemos hoy en día en la figura autoral del cineasta. Entonces ahí hay elementos que me permiten decir que ella hizo un trabajo crítico sobre cine con marca propia y dentro de un proceso de institucionalización, ¿no?, que implica la periodicidad, la firma, la defensa de un punto de vista, determinados criterios para evaluar las películas, entre otros. Todo eso se cumple.
– ¿Qué es lo que más valoras de sus artículos críticos?
-Valoro la posición de Wiesse, la defensa de sus puntos de vista. Y en esa búsqueda de una voz propia, ella usó muchos seudónimos. Ella tuvo como tres o cuatro seudónimos, no solamente el de Myriam, puesto que ella usó otro que se llamaba Mary. También firmaba a veces M. simplemente o como MW también en algunos casos. Pero lo más interesante es que ella creó en 1917 un heterónimo, que se llamaba la Miss Nelly: una viajante, una turista inglesa que llegaba a Perú para criticar cómo eran las élites que enviaba cartas y que Myriam reproducía. Ese era su artilugio. Entonces ese deseo de explorar diversas formas para llegar a los públicos desde el periodismo, desde los textos críticos, me parece sumamente extraordinario.
– ¿Qué papel jugó María Wiesse en el ejercicio del periodismo cultural de la época?
-A la luz de sus textos recuperados, la obra para prensa de María Wiesse invita a una reconstrucción de la historia del periodismo local, un entorno visto desde lecturas históricas masculinizadas. Y este panorama permite valorarla desde un lugar importante, por su versatilidad, su lado prolífico, por su inventiva, y por sobre todo por proponer lecturas desde las mujeres para las mujeres, más allá de las diferencias ideológicas que las dividían.
Sobre Mónica Delgado
Crítica de cine, curadora y comunicadora social. Es directora de la revista Desistfilm. Es profesora en la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Magíster en Literatura con mención en Estudios Culturales y es candidata a Doctor en Historia del Arte por la misma universidad. En 2020 publicó el libro María Wiesse en Amauta: Los orígenes de la crítica de cine en el Perú. Ha brindado talleres y cursos sobre crítica de cine y cine experimental.
Exposición: Figura inagotable. La trayectoria literaria de María Wiesse
Temporada: hasta el 10 de junio de 2025
Visitas: de martes a viernes, de 10 am a 8 pm.
Sábados, domingos y feriados, de 10 am a 6 pm.
Lugar: Jr. Ucayali 391, Cercado de Lima.
El ingreso es libre.
