El escritor arequipeño nos muestra en su segunda entrega un universo narrativo donde la amistad, la rebeldía, el arte, la memoria y las grandes preguntas de la existencia se encuentran
¿Qué queda de nosotros cuando ponemos en duda las certezas con las que hemos aprendido a vivir? ¿Hasta dónde puede conducirnos la necesidad de ser libres? ¿Y qué sucede cuando la literatura deja de limitarse a contar una historia y se atreve a formular su propia visión sobre la existencia?
Estas son algunas de las preguntas que atraviesan El profeta de las cuevas, la nueva novela de Jorge Iriondo, una obra intensa, irreverente y deliberadamente provocadora que combina ficción, memoria generacional, contracultura, filosofía, música, espiritualidad y crítica social.
Publicada por Mesa Redonda bajo su sello Liwru, la novela propone un recorrido narrativo que rompe con la linealidad temporal y se desplaza entre diferentes épocas y escenarios, desde las playas de Camaná y el universo de Las Cuevas hasta Arequipa y Buenos Aires. En ese tránsito aparecen personajes que viven al margen de las convenciones, discuten sobre literatura, música, religión, política y filosofía y convierten la conversación en una permanente exploración del mundo y de sí mismos.
En el centro de este universo se encuentran Orión y Fausto de Paula, este último convertido en el enigmático “Profeta de Las Cuevas”. Su relación funciona como uno de los grandes ejes de la novela: amistad, admiración, aprendizaje, confrontación y búsqueda intelectual se entrecruzan mientras ambos intentan comprender qué significa realmente vivir en libertad.
Sobre el autor
Jorge Iriondo (Arequipa, 1981)
Antropólogo y magíster en Filosofía Política por la Universidad Nacional de San Agustín (UNSA). Es autor de diversos ensayos y de la novela, Peace & love y los chamanes del rock (Mesa Redonda, 2025). Su trayectoria artística abarca la fotografía y el diseño. En 2008, su muestra Arte digital psicodélica renacentista fue galardonada como la mejor exposición del año por la Casona Cultural Chávez de la Rosa. Asimismo, desde 2023 se desempeña como director de arte del Mestizo Festival en Arequipa. Destaca también como activista ambiental en proyectos de conservación y en la defensa del Valle de Chilina, además de su faceta deportiva como campeón nacional de karate y de tiro con arco.
