Lima en escena

Ilustradoras Peruanas: ¡Crear para resistir!

Fabiola Anchorena, Andrea Balbuena, Andrea Gago, Claudia La Hoz, Flor Padilla y Natalí Sejuro reflexionan sobre qué implica crear en medio de la crisis política local y global

Después de largas décadas de sobrevivencia post guerra interna, el Perú está nuevamente sumido en una grave crisis como consecuencia de una profunda inestabilidad política, severa corrupción e inseguridad ciudadana y descontento social. Todas estas problemáticas sociales como es lógico golpean a los diversos sectores productivos y el cultural no está ajeno a esta coyuntura. Justamente, para reflexionar sobre qué implica crear en medio de los diferentes fenómenos sociales y guerra globales desde el segmento del arte, Lima en Escena entrevistó a las ilustradoras peruanas Fabiola Anchorena, Andrea Balbuena, Andrea Gago, Claudia La Hoz, Flor Padilla y Natalí Sejuro, quienes desde sus quehaceres artísticos laborales y sus particulares miradas abordan sobre el tema. Asimismo, nos adelanten sobre sus proyectos artísticos que pondrán en marcha este 2026.

Fabiola Anchorena

-Para mí, el trabajo creativo requiere de soledad, aislamiento, incomunicación. También requiere, en mí, de mucha quietud. Y no me refiero a la quietud como inmovilidad, sino al sosiego, la calma. En estos tiempos de crisis por todas partes y a la vez, con las cosas cambiando y avanzando a una velocidad violenta, donde parece que todo requiere tener una opinión, un posicionamiento, una postura, sin antes entender realmente los hechos —porque no hay tiempo suficiente para hacerlo—, yo opto por aferrarme a los detalles cotidianos que pueden parecer muy corrientes pero el otoño también está ocurriendo; el caracol que estás a punto de pisar está también cruzando la vereda; y el jacarandá, a pesar de todo, quizá siga floreciendo en octubre.

Tengo la suerte de vivir en una zona donde hay muchos árboles alrededor y puedo distraer mi mente con estas observaciones cotidianas. Soy una persona de hábitos y tengo una rutina diaria que hago por las mañanas después de mi primer paseo por el barrio junto a Lupe, mi perra de casi tres años. Me siento en mi terraza, leo unos veinticinco minutos y hago apuntes de mis observaciones y sensaciones; las escribo y las dibujo a mano. Sin pretensiones: solo las llevo al papel y dejo que esas notas descansen.

Con esto no dejo de saber lo que ocurre en el mundo, pero lo que ocurre en mi alrededor más cercano también está sucediendo. Quizá mi visión sea muy romántica, pero esto me trae mucha quietud para afrontar el día a día y poder seguir avanzando.

Proyectos 2026

-Este año arrancó muy rápido, sin que yo pudiera asimilar su inicio. Tenía planeado dedicar mucho más tiempo a mis proyectos personales, pero las cosas han tomado un ligero desvío. En este momento estoy trabajando en una pequeña novela infantil con una editorial francesa. Es siempre un reto grandísimo para mí trabajar en nuevos proyectos, sobre todo cuando no son propios, porque hay muchas cabezas involucradas en el proceso. Esto puede ser de mucha ayuda, pero también a veces esto puede volverse muy complejo. Felizmente, el equipo es muy atento y estoy aprendiendo muchísimo con la retroalimentación que estoy recibiendo.

Tenía muchas cosas en mente que quería trabajar para mi proyecto personal Different Folks Co., pero ahora lo llevo a otro ritmo, uno un poco pausado, pero no dormido. A finales de abril estaré con este proyecto en una feria. Esto me da un poco de vértigo, porque es la primera vez que voy a estar yo misma mostrando mi propio trabajo; pero a la vez me da mucha ilusión, porque voy a ver de cerca cómo el público recibe mi trabajo, y pienso que eso puede ayudarme mucho a seguir avanzando con este proyecto.

Sobre Fabiola Anchorena

Creció entre Perú y Estados Unidos, estudió arquitectura y se dedica a la ilustración, principalmente con la naturaleza como protagonista. Ha trabajado en iniciativas vinculadas al sector textil y el diseño corporativo. Desde 2015 es la promotora del proyecto Different Folks Co., donde reúne sus creaciones elaboradas con distintas técnicas de dibujo, grabado, escultura y cerámica.

Su libro Esperando el Amanecer (Kalandraka, 2022) ganó el XV Premio Internacional Compostela para Álbumes Ilustrados (España, 2022) y ha sido traducido en más de diez idiomas. Ha ilustrado otros títulos como En Forma de Palabras (Ediciones Castillo, 2024) escrito por Micaela Chirif, Me Quedé Encerrada en el Museo (Polifonía, 2022) y Mi Patineta se Atascó (Lumen, 2020) escritos por Abraham Spak.

Además, es diseñadora y brinda asesorías alrededor del diseño editorial y dirección de arte para libros infantiles. También ha impartido talleres infantiles sobre literatura infantil y expresión plástica, colaborando con entidades como la Biblioteca Nacional del Perú y otras entidades independientes.

Andrea Balbuena

-Vivir en un país con un clima tan incierto, y muchas veces violento, puede generar mucha angustia y dolor. Durante mucho tiempo me pregunté si dibujar era un gesto absurdo o irrelevante frente a esa realidad. Con el tiempo he llegado a pensar más bien lo contrario. Creo que el acto de crear, incluso desde algo tan íntimo como el dibujo, es coherente con el deseo de una sociedad más sensible, justa e igualitaria. Crear también es una forma de resistir a la deshumanización, de insistir en que la sensibilidad, la imaginación y el cuidado siguen siendo valiosos. En ese sentido, para mí dibujar también nos recuerda que somos humanos: no evade la realidad, sino que es otra manera de habitarla y de imaginar que podría ser distinta.

Proyectos 2026

-Hace algunos meses realicé una serie de ilustraciones para un proyecto de libro álbum con el que quedé seleccionada como finalista en la Exhibición de Ilustradores de la Bologna Children’s Book Fair 2026, lo que fue una gran alegría y un reconocimiento muy significativo para mí. Durante este año espero retomar con más calma la investigación y la escritura de ese proyecto, para poder desarrollarlo por completo y, ojalá, publicarlo a futuro. Aprovechando que no hay fechas límite, me gustaría poder sumergirme en el proceso con libertad, explorando el juego y las posibilidades que la ilustración permite. En este proyecto también he empezado a experimentar con el collage, a incorporar fotografías propias, y es la primera vez que trabajo no solo como ilustradora sino también como autora del texto.

Sobre Andrea Balbuena

Andrea Balbuena (Lima, Perú, 1992) es comunicadora de formación e ilustradora autodidacta. Desde 2015 desarrolla su trabajo bajo el pseudónimo rayito verde. Ha sido finalista en la Bologna Children’s Book Fair en 2023 y 2026. En 2024 ilustró Desde la Luna (Editorial Mónimo), seleccionado en The BRAW Amazing Bookshelf 2025, y Pecas y Manchas (Editorial Planeta), así como A donde se va el sol (Editorial Norma). También ha participado en diversas exposiciones colectivas y edita fanzines como parte de su proyecto artístico. Su trabajo se caracteriza por una mirada íntima que explora la memoria y los gestos cotidianos, con una sensibilidad que dialoga con la nostalgia y lo doméstico. Encuentra inspiración en el cine, la lectura y en los recorridos a pie por la ciudad, donde observa y recoge fragmentos de la vida cotidiana.

Andrea Gago

-Como humanidad estamos pasando por momentos muy dolorosos y difíciles, sobre todo por las guerras y el abuso de poder. Todos estamos siendo testigos de eso y es terrible.  En el Perú vivimos en una crisis constante y el arte, entre otras cosas, nos ayuda a resistir gracias a la pasión y el amor que cada artista le pone a su trabajo.  En mi caso la ilustración puede tener momentos difíciles, pero siempre encuentro una palabra amable, una sonrisa, o el disfrute de muchas personas por un libro mío publicado. Además, al estar involucrada en crear libros para las infancias, pienso que mi trabajo demanda un gran compromiso y responsabilidad con esta etapa tan importante. Esto me motiva mucho y me hace seguir trabajando a pesar de cualquier problema.

Proyectos 2026

-Para este 2026 tengo cuatro proyectos que se publicarán en los siguientes meses. Estoy muy ilusionada porque uno de ellos lo vengo trabajando junto a mi editora desde que comenzó la pandemia. Se llama “Quisiera” y tiene algunos dibujos hechos por mi hija cuando ella tenía 8 años. El segundo proyecto se titula “La pesadilla”, es un libro álbum más largo y está basado en un recuerdo de mi infancia. Ambos proyectos serán publicados por Polifonía Editora. Como ilustradora, trabajé en dos libros. Uno titulado “Bombón” escrito por la autora chilena Paulina Jara y editado por Muñeca de trapo.  El otro es un libro para prelectores titulado “Abuela y yo” escrito por Paula Villarreal y editado por Amanuta (Chile). Como proyecto adicional, el año pasado terminé un libro de mi autoría titulado “A book”, que resultó seleccionado para The unpublished book contest y será exhibido en la Feria del libro Infantil de Bolonia en abril de este año.

Sobre Andrea Gago

Estudió Diseño Gráfico en el IPP y trabajó unos años como diseñadora gráfica en agencias de publicidad y productoras del medio. Posteriormente cursó estudios en la especialidad de Grabado en la Facultad de Arte y Diseño de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Desde entonces ha participado en distintas exposiciones colectivas y se ha dedicado a la Ilustración de manera independiente. Desde hace algunos años realiza proyectos de literatura infantil para editoriales como Panamericana, Polifonía Editora, Fondo de Cultura Económica Perú.

Claudia La Hoz

-El quehacer artístico en momentos de crisis como éste, en mi experiencia, se puede vivir desde dos miradas separadas y casi opuestas. Una de estas miradas se preocupa mucho porque el arte pueda resultar poco útil y/o funcional dentro de las problemáticas de la crisis. Esta preocupación tiene que ver con que el arte pueda no aportar en las problemáticas más concretas. Desde esta mirada el quehacer del dibujo puede ser angustiante por estar entregando nuestro tiempo a una actividad que pueda terminar teniendo algo de banal, porque ¿por qué dibujar para transformar a un puñado de personas cuando lo que hay que hacer es cambiar un país?

Felizmente, también hay otra mirada y para hablar de esto, me voy a apoyar en algunas obras del artista Banksy. Banksy es una referencia de que el arte puede ser masivamente transformador cuando logra “dar en el blanco”, cuando es simbólicamente tan potente que todos nos sentimos interpelados y observamos nuestra conducta. Algunas de las obras de Banksy me dicen: “no, el arte puede no ser inútil o banal cuando “da en el blanco”, cuando resuelve simbólicamente algo que todos rumiamos a la vez y nos lo pone delante como un espejo”. Esta es la idea del arte que me salva cuando me ataca la angustia de que la actividad del dibujo puede terminar, con todo, siendo inútil o banal para un país en crisis.

 Proyectos 2026

-Por el momento estoy finalizando un video de animación de dibujo que toca el tema del “cuidado a la cuidadora”. También estoy finalizando un afiche con la misma temática que espero pegar en gran cantidad en muros, postes y calles.

Sobre Claudia La Hoz

Es una creadora multidisciplinaria que usa como herramientas el dibujo, la música, la poesía y el video de animación. También es profesora y mamá. Ha creado un juego de mesa para aprender a leer llamado “Abra Palabra”, y se ha dedicado a la enseñanza de dibujo para niñas y niños. Ha publicado un libro de poesía llamado “El Espejo Despertador” con Polifonía Editora y ha participado en diversas exposiciones individuales con su trabajo visual.

Flor Padilla

-Desde mi experiencia en el quehacer artístico, especialmente en la ilustración, continuar trabajando en un país que atraviesa momentos de crisis implica también aprender a mirar esas circunstancias desde otra perspectiva. Cuando se trabaja de manera independiente, las crisis pueden convertirse en una oportunidad para reinventarse. En mi caso, siempre procuro explorar nuevas formas de aplicar mi trabajo y de llevar mis imágenes a distintos espacios. Busco crear nuevos productos en los que mis niñas soñadoras puedan habitar y, así, llegar a más personas.

Con los años de experiencia uno aprende a no desesperarse ante los momentos difíciles. La práctica constante del oficio y el tiempo también traen consigo cierta sabiduría: la capacidad de transformar la incertidumbre en impulso creativo y de comprender que, incluso en contextos complejos, siempre existe la posibilidad de crecer.

Proyectos 2026

-En ese sentido, este 2026 lo he iniciado con el lanzamiento de nuevos productos utilitarios que incorporan las imágenes de mis niñas. A lo largo del año planeo presentar varias propuestas más, que iré compartiendo progresivamente en mis plataformas virtuales.

Por otro lado, también estoy retomando una parte muy importante de mi trabajo: la pintura al óleo. Durante un tiempo tuve que dejarla de lado por diversos motivos familiares, pero hoy me entusiasma profundamente volver a trabajar en formatos grandes. Actualmente me encuentro realizando los primeros bocetos y desarrollando las ideas iniciales. Espero pronto poder compartir el proceso de estos nuevos cuadros y, si todo avanza como lo imagino, presentar la serie completa en una exposición el próximo año.

Sobre Flor Padilla

Flor de María Padilla Jáuregui (Lima, 1980) es artista plástica peruana. Estudió Zootecnia en La Molina y pintura en Bellas Artes (2013). Desde entonces, desarrolla una obra centrada en el retrato y lo simbólico. Su estilo fusiona realismo con una estética pop surrealista. Recibe influencias del anime japonés y el realismo mágico. Su trabajo nace de la figura femenina y la inspiración de su madre. Explora la fortaleza, resiliencia y sensibilidad de las mujeres. Sus personajes reflejan empoderamiento y búsqueda de libertad. También integra una mirada hacia la naturaleza y su cuidado. Ha expuesto en Perú y en espacios internacionales.

 Natalí Sejuro

 -Se hace complicado porque sí me cuestiono qué sentido tiene estar super concentrada dibujando, por ejemplo, o eligiendo una paleta de color cuando afuera todo está en llamas, pero para mí la respuesta siempre es la misma. Crear es una forma de tener un poco de sanidad mental, por un lado y también es una forma de resistir. Eso que dibujo o que pinto también es la realidad, no solo lo de afuera. Eso que acabo de crear y que no existía antes es otra realidad posible. Cuando eso se materializa en un pequeño dibujo que pego en mi pared o en un libro que van a leer niños, niñas, grandes, chicos, es como si abriera una puerta a esa posibilidad. Podemos compartir ese espacio, ese nuevo mundo y me hace ilusión pensar que eso pueda plantar una pequeña semilla, ya sea para crear o para pasar un buen rato, para imaginar, para cultivar vida interior o para evocar algo que sea significativo.

Proyectos 2026

-Este año quiero dedicarme sobre todo a proyectos personales. Ahora estoy trabajando en un libro sobre las formas de construir un hogar, con quién lo hacemos, entre otros. Tengo el storyboard y la técnica elegida, lápices de colores. Aún estoy haciendo pruebas de personajes, color antes de pasar a escenas completas y definir del todo el estilo, contrastes, etc. Tengo un par de otros proyectos que están en revisión, a ver si ajusto algunas escenas o ya los cierro completamente. Esa etapa es la que más me toma. Seguir con cambios o decir, hasta acá nomás. Finalmente, tengo un par libros en proceso de edición y que ojalá se publiquen este año.

Sobre Natalí Sejuro

Diseñadora gráfica egresada de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Se desempeña como docente e ilustradora infantil. Tiene un Máster en álbum infantil ilustrado. Ha trabajado en la ilustración y diseño gráfico de libros infantiles, material educativo y diversas publicaciones editoriales para el Ministerio de Educación y prestigiosas editoriales. Ha sido incluida en el Diccionario de Ilustradores Iberoamericanos editado por SM. Para DE LIRIO EDICIONES ha ilustrado Hip Hip, el hipopótamo de Carlos Garayar. Mientras que para Polifonía Editora ilustró Las interminables preguntas de Juanito y su bicicleta amarilla.

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