Lima en escena

Gloria Alvitres: “Si hay algo que a este país le falta es memoria, repetimos patrones coloniales”

Autora del poemario “Presagio y sedición de la orquídea madre” (Alastor Editores, 2024), mención especial del Premio Nacional de Literatura, categoría poesía, Gloria Alvitres, nos acerca a los temas que aborda su poemario 

La poeta y periodista Gloria Alvitres es poseedora de una lírica cuyo motor es su preocupación por temas relevantes como la migración, la memoria familiar, social, política, el rescate de las lenguas originarias, el medio ambiente y temas afines.  Poseedora de una claridad y objetividad en sus declaraciones, Gloria señala: “Quería plantear que un libro sobre plantas y animales no tiene por qué limitarse a exaltar la naturaleza o celebrar su belleza. También puede revelar las heridas: exponer las formas de violencia que ejercemos contra otras especies y cuestionar nuestra relación con ellas. Hoy, incluso, ampliamos esa mirada para reconocer cómo la colonialidad y las decisiones políticas impactan no solo los territorios físicos, sino también las dimensiones espirituales y culturales de nuestros pueblos…”, asevera ante una de nuestras interrogantes en la presente interviú. Fotos: archivo personal de la autora

Para Lima en Escena es un honor hablar con Gloria Alvitres

-Gloría, permíteme empezar esta interviú sobre tu poemario con el homenaje que haces a los y las luchadoras sociales, activistas y líderes indígenas, amazónicos, caídos en estos últimos años. ¿Por qué es relevante mantener viva la memoria de estas personalidades en una coyuntura social y política como la que se vive en el Perú, particularmente en esta última década?

-Si hay algo que a este país le falta es memoria, repetimos patrones coloniales, se apoya a los mismos líderes que han dañado nuestra Patria. Mantener viva la memoria de líderes sociales que fueron asesinados por buscar defender sus hogares, a los árboles, el agua es necesario para no olvidar que fueron héroes, y que hay gente que todavía da su vida por causas justas. 

En mi experiencia de trabajo en el periodismo ambiental, me encontré con esas historias muy duras; y cómo no homenajearlos, cómo no hacer del libro poético también un registro de nuestro tiempo. Quinto Inhuma, el dirigente kichwa a quién entrevisté en varias ocasiones fue asesinado el 2023, yo creo que esa muerte me afectó, porque luego conocí a su familia, a sus hijos, a la Federación indígena.

 La poesía en nuestro país, no debería dejar de manifestarse, de ser crítica o de mostrarse solidaria.

-Si bien el corpus del poemario “Presagio y sedición de la orquídea madre” reflexiona sobre la naturaleza desde diversos flancos: la tierra, la lengua, el agua, el cuerpo, lo ancestral, está claro su preocupación por problemáticas como la tala ilegal, minería ilegal, narcotráfico y tráfico de tierras. Más allá de su apuesta por la ecología, el poemario asume también una posición política, ¿no?

-Yo creo que este libro es político. Ya no estoy segura de la etiqueta ecologista, realmente, pero sí de la necesidad de manifestarse, porque es muy fácil callarse o mirar a otro lado. Recuerdo, que cuando estaba escribiendo un reportaje sobre la Triple frontera entre Perú, Colombia y Brasil, me di con la sorpresa de que existían comandos paramilitares dominando la zona en los tres países, reclutando jóvenes, comprando voluntades y protegiendo mafias. Es una realidad, que desde Lima puede parecer irreal; pero sucede en nuestro país, y quienes sufren esas violencias siempre son quienes tienen menos recursos. Y no solo se afecta la humanidad, se destruyen bosques, ríos, se ponen en riesgo especies animales e insectos.

Quería plantear que un libro sobre plantas y animales no tiene por qué limitarse a exaltar la naturaleza o celebrar su belleza. También puede revelar las heridas: exponer las formas de violencia que ejercemos contra otras especies y cuestionar nuestra relación con ellas. Hoy, incluso, ampliamos esa mirada para reconocer cómo la colonialidad y las decisiones políticas impactan no solo los territorios físicos, sino también las dimensiones espirituales y culturales de nuestros pueblos…

-A partir de nuestra particular lectura en “Presagio y sedición de la orquídea madre” observamos que tu preocupación mayor es el tema ecológico. Háblanos por esta necesidad de escribir -desde lo lírico- sobre este tema…

-Antes de escribir este poemario, leía mucho ensayo sobre plantas, animales y ecología, estaba investigado herbarios poéticos e ilustración botánica. Me enteré que detrás de la ciencia y el estudio de plantas, por ejemplo, existió todo un proceso extractivista de conocimientos y de intervención en los ecosistemas. En eso coincido con las ecofeministas como Vandana Shiva cuando aseguran que la ciencia no es neutra, y que tras de sí hay siglos de objetivación de los cuerpos.  Por eso, también pensaba en que podemos darles la vuelta a los estudios botánicos para reintepretarlos desde la subjetividad.

Tengo que decir, también, que mi acercamiento a la ecología surgió desde niña, desde el colegio y desde mi propio activismo ambiental. Cuando ocurrió una crisis de la basura en Comas, varios jóvenes y adolescentes creamos un colectivo para generar conciencia e interpelar al Municipio; también, apoyé la defensa de un parque en mi distrito que iba a ser convertido en un Super Mercado. Para mí no tiene sentido ni lógica ese afán por el cemento, por cortar árboles en una ciudad como Lima, donde nos hacen falta áreas verdes, tampoco me parece lógico desde el punto de vista de la salud, el buen vivir, la convivencia ciudadana.  Contaminar, consumir, destruir los ecosistemas es atentar contra nuestra propia especie, es suicidarnos masivamente. Ninguna especie sobre la Tierra atenta contra sus generaciones futuras como hace la humanidad.

Entonces mi necesidad de escribir sobre lo ecológico, entendido como animales, plantas, humanos, espíritus de la Tierra, tiene que ver con ese activismo; y con esa preocupación por lo que está sucediendo con nuestro clima, agua y montañas. Ya existen muchas apuestas importantes de este estilo en todo el mundo, sé que, en Colombia, en su Feria del 2024 le dedicaron todo un pabellón al tema. Mi libro orquídea tiene esa fuerza de lo planta y lo animal que se rebelan ante un sistema capitalista que violenta.

-Finalmente. Vivimos una coyuntura en la que el país ha sido asaltado y saqueado por delincuentes y violadores de corbata afincados en el ejecutivo, legislativo y judicial. El sector cultura atraviesa una de su crisis más severa. ¿Cómo resistir?

-Resistir, en un contexto así, implica no normalizar el deterioro ni el abuso. Desde la cultura, la resistencia pasa por sostener espacios de creación, memoria y pensamiento crítico, incluso cuando las condiciones son adversas. Significa narrar lo que ocurre, documentar las fracturas, cuestionar el poder y acompañar a las comunidades que defienden sus territorios y derechos.

La cultura no es un adorno del Estado: es un campo de disputa simbólica. Resistir es seguir produciendo sentido, fortalecer redes, defender la institucionalidad cultural y apostar por una ciudadanía activa que no renuncie a la ética ni a la imaginación política. En tiempos de crisis, crear también es una forma de resistencia.

Sobre Gloria Alvitres Aliaga

Gloria Alvitres Aliaga (Collique -Lima, 1992) es escritora. Obtuvo la mención especial en el Premio Nacional de Literatura 2025. Publicó los libros: Presagio y sedición de la orquídea madre (Alastor, 2024) y Canción y vuelo de Santosa (Alastor, 2021), poemas suyos han sido publicados en la Revista UNAM Internacional (México, 2023), La Antología de poesía ecofeminista Perú- México Árboles sobre el desierto (Búho Eléctrico, 2023), fue parte de los cronistas que participaron en el libro Andanzas y reescrituras: apuntes para perderse en Lima (Río Hablador, 2022). Coordinó y editó el libro Ser Planta: Herbario poético urbano (Búho Eléctrico, 2024). Realiza talleres de ecocrítica literaria, creatividad, creación poética con reflexión social. Ha publicado reportajes sobre memoria, extractivismo, contaminación petrolera.

ETIQUETAS:
Salir de la versión móvil