Ana María Vidal: “Puñales escondidos es una novela que se adelantó a su tiempo”

Después de muchos años la obra narrativa de la escritora Pilar Dughi (Lima, 1956-2006) se pone nuevamente en el panorama literario local con la publicación de la novela Puñales escondidos, plausible iniciativa de Cocodrilo ediciones.

Han pasado dos largas décadas para visibilizar y tener nuevamente en nuestras manos Puñales escondidos (Cocodrilo Ediciones, 2017), novela ganadora del Premio del Banco Central de Reserva del Perú (1997), de la escritora Pilar Dughi Martínez.

Para Fina Artadi, administradora de una agencia bancaria, la irrupción en su vida de una enfermedad incurable y su próxima jubilación empujan su rutina hacia el hartazgo. Es en este escenario de fracasos que surge un misterio a partir de oscuros manejos de dinero, mientras ella se involucra en la vida de personas desconocidas, se enfrenta a la monotonía de una larga
relación y busca tomar las riendas de su existencia.

Las atmósferas que la identifican apuntan en su escritura a la experiencia de la soledad, la frustración, que siempre desemboca en el mal. Esa sensación nos lleva a Puñales escondidos, única novela de la autora. Fina Artadi, que está pronta a jubilarse sufre de una grave dolencia, se da cuenta de ciertas irregularidades en la contabilidad de las libretas de ahorros de sus clientes más importantes, por lo que intentará descubrir a los verdaderos culpables. Para ello urdirá un plan y terminará involucrándose en su propia trama, dice Carmen Ollé, en el prólogo de esta nueva edición.

Al respecto Lima en Escena charló con Ana María Vidal, editora de la nueva y segunda edición de la citada novela.

-Ana María, cuéntanos cómo empieza tu relación con la obra de Pilar Dughi. Este primer contacto literario. Llegas a ella a través de su cuentística o su primera y única novela Puñales escondidos.

-A Pilar la conocí a través de su libro de relatos La horda primitiva. Este libro lo compré hace más de ocho años en una Feria del libro. Por la diversidad de sus historias quedé impactada con este primer acercamiento. El primer cuento nos habla sobre esta mujer senderista, luego el de la pareja de este marino, de este militar… Su percepción del tema del conflicto armado me dejó intrigada. En “Las chicas de la yogurtería”, observamos como la violencia de género está bien marcada en Ayacucho. Al concluir la lectura de todos sus relatos y su novela sentí que tenía una deuda con ella.

-¿Deuda? ¿Por qué?

-Porque después de leer sus libros de cuentos y la antología “Toda la sangre”, este último sobre el conflicto armado en donde figura uno de sus relatos me dije: “tenemos que publicar a Pilar”. En ese momento no tenía ni la más remota idea que en el futuro abriría una editorial propia. Pasó el tiempo y con Pedro, mi pareja, mi compañero y socio en esta aventura editorial decidimos trabajar una antología sobre el conflicto armado invitando a participar a un grupo de geniales escritoras. En esta antología cada relato tiene una potencia temática indescriptible. Para la editorial es un libro importante, vital, y también es un homenaje a Pilar Dughi.

-Me parece interesante como poco a poco te has identificado con la escritura de Pilar. Es vital reconocer en ella su familiaridad en el tratamiento del tema del conflicto armado. Lo comento porque se tiende a pensar y afirmar que esta temática se aborda recién en la última década.

-No, no, no es así. Sobre el conflicto armado son varias las autoras y autores de los ochentas que han escrito al respecto. Pilar destaca por la forma como te habla del tema. Su escritura es sutil, analítica… de un estilo admirable. Sus textos eran absolutamente distintos a la de los autores que en esos años también escribían sobre este tema. Otro punto trascendental en la cuentística de Pilar es la diversidad temática. Ella nos habla de la desolación, del feminicidio, de la violencia doméstica. Pilar se nos fue muy joven pero nos dejó textos de suma valía para la literatura peruana.

-Exacto. Los libros de Pilar son imprescindibles para comprender la literatura peruana contemporánea.  ¿Compartes esta tesis?

-Sí, absolutamente. Sus cuentos hablan por sí solos. Destaca su particular mirada de lo coyuntural. Desde los más íntimos y personales, hasta los conflictos sociales. Su obra es poco conocida. Debemos difundirla más. Tenemos una deuda pendiente con ella.

-¿Cómo se da el tránsito de publicar su primera y única novela después de dos décadas de salir a luz la primera edición?  

-Después de leer a Pilar empecé a investigar más sobre su escritura. Busqué entrevistas, testimonios que me hablen de sus cuentos y su novela. Incluso acudí a los conversatorios y mesas de dialogo en torno a su obra. Sabía de Puñales escondidos. Leí que ganó un premio. Jamás la pude leer. No la encontré por ningún lado. Moví cielo y tierra y al no poder encontrar la novela incluso pensé que se trataba de un mito urbano, sin embargo, Pedro me comentó que había leído la novela. Una excelente novela, me dijo. Después estudiamos la posibilidad de publicar la novela y contactamos con Mariella Sala quien a su vez nos contactó con el hijo de Pilar. Charlamos con él y al comentarle esta iniciativa nos comentó que le parecía interesante la idea. Todo fue lento pero seguro. Demoró su tiempo hasta afinar y finalmente publicamos Puñales escondidos. Después de firmar y tener el libro en las manos me invadió una serie de interrogantes y miedos.

-¿Por qué?

-Porque era un libro que jamás había leído. Empecé a leerlo sola en la quietud de  mi casa y
me di con una sorpresa.

-¿Qué te sorprendió?

-Que se trataba de una novela cuya temática era absolutamente diferente a todos los cuentos que había leído hasta el momento.

-Imagino. Puñales escondidos tiene otra tónica. Con este libro Pilar nos abre a una Lima que da paso a la modernidad. También nos da una idea de lo crudo que puede ser la desolación, la enfermedad…

-Por supuesto. Si bien Pilar en sus cuentos nos ofrece una mirada de una Lima que se cae en pedazos, una observación de una Lima y el país en general sumido en la miseria absoluta, en Puñales Escondidos, su novela nos plantea el cambio de la ciudad. Pilar nos muestra una Lima que empieza a salir adelante con las nuevas tecnologías, con una industria de bienes inmuebles mirada desde una nueva forma de violencia, sin embargo, observamos también a los personajes de la novela que si bien están inmersos en una Lima que empieza a despegar, ellos son conscientes que no tienen espacio en su ciudad que se abre a la modernidad, a la tecnología. En la novela podemos encontrar muchos niveles de lectura. Habla de una relación de pareja desgastada y humillante. Fina Artadi palea su soledad que la lacera poco a poco. El libro nos habla de enfermedades terminales, los grandes miedos que enfrentamos todas y todos. Fina Artadi encuentra la valentía para vivir con ella y para decir: debo de seguir adelante con esto. Debo continuar…

-La actitud detectivesca de Fina Artadi es admirable. ¿Es un recurso que viene de la mano con el tema de denuncia?

-La novela es una gran denuncia contra las corporaciones bancarias y cómo éstas pueden ir capturando tu ciudad. La novela empieza cuando toman preso a un chivo expiatorio de una corporación. Fina Artadi lo deja ir y observa como el sistema se lo traga. Luego lo vuelve a ver y se da cuenta de que son personajes devorados por este sistema. Este médico a quien lo dejan sin trabajo por el solo hecho de hacer que su personal piense, tome decisiones.

-A propósito de los temas como la enfermedad, la muerte, crees que estamos ante un libro premonitorio.

-Sí claro. Lo premonitorio se da en muchos niveles. Los cambios de la ciudad. La enfermedad. Charlé con una serie de personas que han conocido a Pilar. Todos coinciden en que era cerebral, inteligente. Leerla es motivo para saber más de ella, de seguir conociéndola. Desde que empezó a publicar sus cuentos comenzó a trascender. Incluso hasta el momento. Su obra genera emociones y fuerza infinitas. Ella empezó a escribir sobre las corporaciones, las financieras, las constructoras. Si estuviera viva probablemente escribiría sobre cómo las mineras extractivas están apoderándose del país, del estado. Puñales escondidos, es una novela que se adelantó a su tiempo. Es una denuncia a las corporaciones. Lo veo ahora porque el sistema económico nos estalló en la cara y nos damos cuenta cómo se ha optado por un modelo neoliberal a toda costa y en detrimento de los derechos de las personas.

-Las micro historias que se tejen a lo largo de la novela son altamente atractivas. El taller al que se inscribe Fina Artadi, por ejemplo, nos da una panorámica de la literatura japonesa. Es finalmente una radiografía de las lecturas predilectas de Pilar. Fina Artadi, para muchos, es su álter ego.

-Justamente esta parte de la historia nos abre a un tipo de literatura, en este caso a la japonesa, pero también al tema de la globalización. En el periodo en el cual se publicó la novela no se conocía a profundidad a Japón. Tal vez algunos lugares comunes o el hecho mismo de contar con un dictador japonés. La literatura japonesa no se conocía de manera tan amplia como ahora. Era como una caricatura la visión que teníamos de Japón. Pilar empezó a escarbar sobre la literatura japonesa y la fuerza de sus personajes, muchos de los cuales trágicos, que tienden a sufrir, al
suicidio.

-Creo que la manera como da rienda suelta al género policial es otro punto a resaltar. ¿Qué opinas?

-Claro, la novela tiene una serie de niveles para escarbar. Hay párrafos que con solo un quiebre, un gesto, un grito dice todo lo que la tiene harta de esta relación rutinaria, igual con el caso detectivesco de este problema de corrupción en un banco.

– Finalmente, qué tiene planeado Cocodrilo Ediciones con respecto a la divulgación de esta nueva edición de la novela.

Estaremos presentándolo nuevamente en noviembre y esperamos poder llevarlo a algunas ferias del libro internacionales como la de Guadalajara.

Sobre la autora

Pilar Dughi Martínez (Lima, 1956-2006). Estudió Psiquiatría y Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Realizó estudios de posgrado en La Sorbona de París. En 1989 publicó su primer libro de relatos, La premeditación y el azar. Ganó el III Concurso de Cuento de la Asociación Peruano Japonesa por el libro Ave de noche, en 1995. Obtuvo el Premio Copé de Bronce en la IX Bienal de Cuento 1996.

Ese mismo año fue finalista del concurso Juan Rulfo de Radio Francia Internacional. En 1997 obtuvo el primer lugar del Premio de Novela Corta del Banco Central de Reserva del Perú con Puñales escondidos. El libro de cuentos La horda primitiva fue publicado póstumamente en el 2008. A 10 años de su partida, en el 2016, se realizaron numerosos homenajes, ponencias y congresos orientados a resaltar el valor e importancia de su obra en la historia literaria peruana.

Periodista y fotógrafa. Siguió la carrera de Comunicación Social y Periodismo Económico. Laboró en los diarios La Voz, Síntesis, Gestión y en la revistas Oiga. Desde el 2010 labora en Lima en Escena.