Roxana Artacho presenta Resiliencia

Serie de 25 vasijas de cerámica son presentadas en el Centro Cultural Peruano Japonés

En la muestra Resiliencia. Serie de 25 vasijas cerámicas (2008 – 2018), la ceramista y fotógrafa Roxana Artacho decide hablar sobre la ruptura y fragmentación como posibilidad de belleza y, al mismo tiempo, de referirse a la autocuración y recomposición del cuerpo-espíritu desde la cerámica, proceso conocido en la cultura japonesa como kintsugi que consiste en la reunión de las partes cuyo realce lo otorga la presencia del oro como parte de esas juntas. “En esta situación de renovación, el kintsugi ofrece, metafóricamente hablando, una posición del renacimiento espiritual que, a pesar de las marcas físicas, la historia y la construcción de la fortaleza del ser humano o la hoja de vida del objeto visible a través de la cicatriz, redimensionan su valor e importancia”, explica Juan Peralta, curador de la muestra.

“Se ha permitido establecer la conexión del kintsugi desplazándola hacia el principio de la resiliencia, que en el ser humano se explica por su capacidad de adaptabilidad y de superar situaciones de tensión y conflicto. Lo interesante del trabajo es que mediante la cerámica, y bajo un lenguaje de texturas y cromatismos que nos exige observarlas con detenimiento, genera una gráfica de la territorialidad escondida, una cartografía del país rica en matices, grietas, zonas de agua, de desiertos, etc. como respuestas de reconocimiento bajo situaciones de desapego, ausencia, alejamiento y emigración”, sostiene Peralta.

Bajo ese aparente minimalismo y el lenguaje austero, la riqueza en la propuesta nos exige abordar la cerámica liberada de esteticismos y formalidades y, a través de ello, reflexionar sobre nuestras condiciones en relación con la sociedad y la cultura, sobre nosotros mismos y nuestras identidades. Roxana Artacho retorna a la forma tradicional de la cerámica mediante la vasija que, como objeto cultural, viene cargada de contenidos, principalmente referidos al desarrollo del hombre y la cultura.

Sobre la artista.

Después de trabajar en agencias europeas de fotografía como reportera de prensa para América Latina, Rusia y Estados Unidos, Roxana Artacho regresa a la cerámica. Durante varios años se dedicó al estudio e investigación en cerámica en Los Ángeles, California, teniendo como maestros a Phil Cornelius, Robert Kibler y Roger Porter. En este proceso, su labor como ceramista gravitaría en el uso del color, la textura y las formas. En Barranco desarrolla “Cerámica para sanar”, talleres grupales e individuales proyectados hacia el arte-terapia. En el 2016 presentó la muestra bipersonal “Separación” en el Museo de Arte Contemporáneo de Lima.

 

Resiliencia

Galería Ryoichi Jinnai
Centro Cultural Peruano Japonés
Av. Gregorio Escobedo 803, Jesús María
Temporada: del 8 al 31 de agosto
Ingreso libre