Marisol Zumaeta: “Nuestro trabajo parte de la danza y la ofrenda”

Directora de “Dos mundos, ofrenda de danza”, pieza de flamenco/teatro que se presenta mañana jueves en el LUM, en una entrevista con Lima en Escena

Arquitecta, museóloga y bailarina de flamenco, Marisol Zumaeta se encuentra de visita en la ciudad de Lima, en donde presentará el espectáculo “Dos mundos, ofrenda de danza”, en el marco del Warmikuna Raymi: festival de teatro, evento que se llevará a cabo desde este 06 al 09 de marzo, en el Lugar de laMemoria, la Tolerancia y la Inclusión Social (LUM).

“Dos mundos, ofrenda de danza”, es una pieza de flamenco/teatro que se inspira en los tiempos del Inca Garcilaso de la Vega y en sus escritos, en sus orígenes inca y español, en la Luna y el fuego como ancestros comunes y universales. Al respecto charlamos con la directora de este hermoso montaje Marisol Zumaeta, artífice además del grupo Simbiontes y el proyecto Expresión Flamenca, ambos del Cusco.

-Marisol, este jueves presentas en el LUM el espectáculo “Dos mundos, ofrenda de danza”. ¿Es un tributo al Inca Garcilaso?

-Sí. Está inspirado en el Inca Garcilaso de la Vega, quien tuvo padre español y madre inca. Profundicé mis investigaciones al respecto en el Cusco, ciudad en donde resido desde hace años. Me interesé en su visión del mestizaje. Con todos estos elementos hice “Dos mundos ofrenda de danza”, un espectáculo de flamenco/teatro que recoge sus textos y juega con dos personajes: el toro y el cóndor. Ellos se relacionan y dialogan. Al igual que en nuestros otros espectáculos, en éste destacamos el tema del dialogo entre dos culturas y lo que nos une…

-Permítenos saber más de tu trabajo. Resides en el Cusco en donde te dedicas a la arquitectura y a las artes escénicas. ¿Cómo surgió esta relación, este romance con la ciudad?

-Mi relación con el Cusco es realmente un romance. Llegué al Cusco hace 11 años a propósito de mi búsqueda artística y de un espacio para crear y seguir avanzado con mis investigaciones y práctica de la danza. Asimismo, anhelaba continuar con mi trabajo en los museos, una labor enriquecedora y maravillosa. Empecé a trabajar en ambas especialidades y aquí me tienes entregada totalmente a esta interesante ciudad que me acogió y me ayudó a crecer artísticamente.

-Asimismo das vida a Simbiontes, un colectivo artístico que realiza un importante trabajo en el campo de las artes escénicas cusqueñas. Cuéntanos sobre esta experiencia.

-El colectivo surgió casi como un milagro, una casualidad, una paradoja de la vida. Los dos miembros fundadores y gestores de la agrupación: Augusto Navarro, el director y quien te habla llegamos a esta ciudad con quince días de diferencia. Jamás lo planeamos. Al mes de instalarnos y vivir en el Cusco estrenamos nuestro primer montaje. El director y yo somos unos apasionados de las artes escénicas. También vivimos un proceso de búsqueda de identidad. Es algo que ambos buscábamos. Simbiontes es el resultado de la necesidad por crear.

-¿De qué manera esta búsqueda de identidad se plasma en los montajes que ustedes desarrollan?

-La labor en Simbiontes es un verdadero aprendizaje en todo nivel. Contamos con 10 montajes dirigidos por Augusto Navarro. La primera obra fue sobre el mestizaje y nuestra identidad como personas urbanas. Una forma de desprendernos de Lima para comprometernos con nuevas estéticas. El segundo montaje fue sobre el maíz, el tercero sobre la Coca. Posteriormente, hicimos cosmovisión andina que era un pago a la tierra. Seguimos con Intersticios que habla de dos mundos paralelos. Nuestro último montaje fue Lunarios, sobre los templos de la luna. Nuestro trabajo parte de la danza y la ofrenda. Ofrendamos nuestra historia de vida.

-Siempre están investigando y creando sobre el tema de identidad y la cosmovisión andina. ¿Por qué?

-Porque el arte es una forma de afianzarnos como sociedad y seres humanos. Nosotros contamos con sabidurías ancestrales y contemporáneas que la dejamos de lado y no nos detenemos a observar. Las artes escénicas son un mecanismo, una forma de expresar lo que no lo podemos hacer con palabras a través del cuerpo, el movimiento y el conocimiento.

-¿De qué manera se distribuyen el trabajo al interior del colectivo?

-Somos un colectivo pequeño. Augusto Navarro dirige y hace los videos. La investigación la hacemos de manera conjunta. Particularmente me encargo de trabajar el cuerpo y me responsabilizo de la producción. Entre ambos hacemos la gráfica y la publicidad. Postulamos mucho. A partir de estas postulaciones obtenemos fondos para poner en marcha nuestros proyectos. Dependiendo de la obra hacemos la convocatoria para trabajar con otros artistas. El grupo ha recibido el premio IBERESCENA por Lunarios y trabajamos con compañeros de Argentina y Cusco. Viajamos a Colombia. Participamos en el Fael en Lima.

-En Lima el público acogió su obra Lunarios.

-En Lunarios somos tres intérpretes. Cada intérprete viajaba a un templo de la Luna. Mi compañera cusqueña trabajó aquí en el Templo de la Luna, yo lo hice en Cao en donde hay un altar de la Luna, y la artista de argentina, lo hizo en Catamarca, Argentina. Son rituales que se desarrollan durante la obra.

-¿Qué papel juega Cusco/Ciudad en su proceso creativo?

-El Cusco para nosotros es una fuente importantísima de inspiración y creación. Investigamos y trabajamos con el tema de la hoja de coca desde el 2008. Contamos con una obra base que se llama justamente Coca, un trabajo de vídeo, danza y performance. La hicimos desde diferentes perspectivas. Es la historia de la Hoja y de la Coca… de lo sagrado a lo prohibido.

-¿De qué manera una arquitecta se vincula y teje con disciplinas como la danza?

-Hice danzas peruanas toda mi infancia, los 11 años del colegio. Lo dejé en la universidad hasta que tomé un taller de clown y mi cuerpo lo pidió y decidí volver a danzar. Así mientras trabajaba en mi tesis de arquitectura aprovechaba e investigaba sobre las danzas. Tenía dos libretas de anotaciones. Una dedicada a mi trabajo de arquitectura y otra a la danza.

-¿Y el flamenco…?

-Cuando estudiaba las Casonas coloniales me preguntaba si yo era como una de ellas, así decidí empezar a estudiar flamenco, en el año 2000, buscando mi identidad. Ya son años metida en esta historia. El flamenco se convirtió en mi danza madre.

-A propósito de toda esta pasión por esta danza también manejas el proyecto Expresión Flamenca.

-En el proyecto de Expresión Flamenca estudiamos las danzas de Ida y Vuelta. El flamenco es una disciplina amplia. Las danzas de Ida y Vuelta son las que tienen un vínculo con América y Europa. Vinieron a América y regresaron a Europa por eso se les llama de Ida y Vuelta. Tiene un sabor afroamericano fuerte razón por la cual nos hemos especializado en este tipo de danza. Hacemos también flamenco/teatro y “Dos mundos ofrenda de danza” reúne estos elementos.

-Observamos que en paralelo a tus labores en el campo de las artes escénicas también te desarrollas como arquitecta. ¿Cómo se conjugan ambas especialidades?

-La arquitectura se vincula a las artes escénicas porque se generan experiencias de tiempo y espacio, es un trabajo creativo multidisciplinario y artístico, ambos manejan guiones. En el campo de los museos me dedico básicamente a diseñar. Diseño e implemento. Trabajo siempre en equipo. Dependiendo del proyecto voy incorporando compañeros de otras especialidades: historiadores, antropólogos, entre otros. Me responsabilizo del trabajo conceptual en paralelo con el diseño. Cusco tiene una cantidad impresionante de museos y cuentan con valiosa información. La identidad en esta ciudad está a flor de piel y eso realmente me fascina. Hemos tenido la ocasión de trabajar en alguno de ellos.

Sobre Marisol Zumaeta

Desde el año 2007 forma parte del núcleo creativo del grupo “Simbiontes” con la dirección de Augusto Navarro, participa como intérprete, así como en la producción e investigación. Ha realizado presentaciones en Perú, Argentina y Colombia. Como parte del colectivo formó parte de la Delegación Peruana de Artes Escénicas en el MICSUR 2014 en Mar del Plata y en el MICSUR 2016 en Bogotá. El grupo ha recibido el premio IBERESCENA 2014-15, para la Creación y Producción de Artes Escénicas Latinoamericanas. Desde el año 2012 dirige el Proyecto Expresión Flamenca, que difunde, forma y crea desde el flamenco en la ciudad del Cusco. Arquitecta y Museóloga de profesión, ha participado en numerosos proyectos museográficos desde el año 1999, combinando el quehacer científico con el artístico en sus propuestas.

“Dos mundos, ofrenda de danza” (Cusco)
Día: jueves 8 de marzo
Hora: 8pm
Dirección: Marisol Zumaeta Aurazo / Expresión Flamenca
Intérpretes: Vania Farfán Huamán y Marisol Zumaeta

Periodista y fotógrafa. Siguió la carrera de Comunicación Social y Periodismo Económico. Laboró en los diarios La Voz, Síntesis, Gestión y en la revistas Oiga. Desde el 2010 labora en Lima en Escena.