Brus Rubio: “Si tus cuadros viajan tu cultura también…”

Hasta el 27 de mayo, el artista y activista amazónico Brus Rubio, presentará la exposición individual Mirada Murui en la Galería Selva Invisible en el circuito Monumental Callao. La muestra reúne una selección de cuadros de mediano y gran formato de su última producción pictórica. Justamente esta tarde a las 3:00 p.m. ofrecerá una visita guiada dirigida a los visitantes y al público en general.

Cabe destacar que las pinturas de Rubio exploran y nos acercan a lo más profundo de las etnias amazónicas. A partir de su particular mirada Brus nos conduce a su propio mundo, al real y el imaginado. Precisamente para charlar sobre su conexión con la pintura, Lima en Escena entrevistó al también director de la Galería Selva Invisible.

Fotos: Rosana López Cubas

-Brus, podrías acercarnos a tus primeros lazos con el universo visual. Tus orígenes.

-Mi madre es de la comunidad nativa de Boras y mi padre de Murui, ambos poblados forman parte de Pucaurquillo en donde viví durante toda mi niñez. Desde pequeño me llamó la atención la pintura.

-Cuéntanos sobre tu relación con el arte. ¿Cómo surge? ¿Cómo empieza?

-Todo parte del núcleo familiar. A lo largo de mi infancia y adolescencia observé a mis padres en medio de sus quehaceres diarios. Mi padre es pintor. Sus pinturas, sus cuadros, respondían a una tendencia comercial. Sus clientes eran turistas. Fue en los ochenta, en la época del boom turístico. Recuerdo también que lo visitaban antropólogos, sociólogos y otros académicos con frecuencia. Charlaban mucho. Todo esto me producía curiosidad.

¿En qué terminaba esa curiosidad?

-En la lectura. Empecé a leer. Mi padre pintaba y estudiaba teología razón por la cual a casa le llegaban todo tipo de libros. Me gustaba ojear y leer sus diccionarios de pintura clásica. Me llamaban la atención las pinturas. Los colores. La perfección de los trazos. Confundía a los cuadros con fotos. Pensaba que eran fotos. Cómo una pintura puede parecerse tanto a una foto, me preguntaba. Curiosidades de adolescente.

-¿Así das curso a tu formación como pintor autodidacta?

-Sí. Después empecé a investigar todo lo relacionado con mi cultura. Mis orígenes. Sobre la mitología de mi pueblo. Una vez documentado me volqué a pintar y plasmar todo lo que representa mi etnia. Aproveché sus recursos. Comencé a pintar con los tintes naturales.

-¿Qué edad tenías?

-Tenía 19 años. Una edad en la que todo empezó a fluir. Mi arte. Mi libertad como individuo. A través de mis cuadros decidí hablar de nuestra amazonía, nuestra comunidad, nuestros maestros y líderes. Resolví poner en marcha una propuesta pictórica que viaje y llegue a más personas. Si tus cuadros viajan tu cultura también, me dije…

-Justamente todas estas inquietudes de las cuales nos hablas se percibe en cada una de tus pinturas…

-Claro, cada pintura habla de un tema vinculado a mis raíces, a la energía de nuestra historia. Soy Murui y Bora. Me alimenté de mi cultura. De lo místico y lo religioso.

-Y lo urbano. ¿De qué manera se da este diálogo con lo urbano?

-A partir de mis viajes fuera de mi comunidad empieza todo esta relación con la ciudad y sus contextos. Es una mezcla de culturas. Tengo un cuadro dedicado a la Habana/Cuba. Pinté su Malecón y otras escenas que observé durante mi estancia en Cuba. Podemos ver a su gente. Ellos leen, se divierten, bailan, fuman su tabaco, tocan su guitarra… Desde lo mitológico está también la mirada amazónica, mi mirada.

-Producto de tus viajes empiezas a tejer con otras urbes y otras culturas.

-Exacto. Armo todo un tejido visual. Me conecto e interactuó. Empiezo a crear lazos con otras ciudades, otros países. Se crea y fortalece un diálogo interactivo. Empiezo a reconocer otras culturas.

-A propósito de tu exposición en la galería Selva Invisible. ¿Por qué este interés por pintar al papa Francisco?

-Como artista estoy atento a las cosas importantes que suceden en el contexto social y político. La visita del papa al Perú y su periplo por algunas ciudades del interior del país me interesó como tema para trabajar un cuadro. Es así como en mi pintura dedicada al Papa plasmé este momento. Mostré a este líder universal, este personaje de la Iglesia Católica y su relación con la amazonia. Proyecté el diálogo de madurez entre los líderes de algunos grupos étnicos de mi país y el papa Francisco.

-La Meditación es otra de tus obras que llamó nuestra atención por todos los elementos que vuelcas en el mismo. Todo este discurso mitológico.

-La Meditación, es una obra dedicada a un sabio de Pucaurquillo. Se trata de mi tío Alfonso. Él me trasmitió toda la historia de nuestros ancestros. Este cuadro es en honor a su persona, a su etnia y a su historia. Su nombre debe trascender más allá de nuestro pueblo. Deseo que esta obra vuele por el mundo.

-Qué sigue después del terminar la temporada de tu exposición.

-La presente exposición estará hasta el 28 de mayo. Después viajaré a Suiza para participar en una exposición colectiva.

Sobre el artista

Brus Rubio Churay (1983), miembro de los pueblos Murui y Bora, nació en la comunidad de Pucaurquillo, en la cuenca del río Ampiyacu, Loreto en la Amazonía Peruana. Tempranamente, como ayudante de su padre, inició su vínculo con el arte en la preparación de los tintes para las pinturas que vendía a los turistas. A los 13 años, según cuenta, vivió con sorpresa la experiencia de verlo participar en el Concurso Nacional de Dibujo y Pintura Campesina, organizado por diversas instituciones y la Radio La Voz de la Selva. Al mismo tiempo fue interesándose por la sabiduría de su tierra natal y sus tradiciones.

El año 2002 conoció al antropólogo Jorge Gashé, quien conducía un proyecto destinado al rescate y la valorización de su cultura, enfocado sobre todo en el conocimiento de los abuelos y sabios de su pueblo. Durante ese tiempo descubrió su pasión por la pintura como forma de expresión de la mitología, historia y cultura de los murui y empezó a pintar sobre llanchama (corteza de árbol) con tintes naturales. Gashé, como promotor, hizo posible la muestra colectiva de pintura indígena “Nacimiento de un arte Huitoto – Bora” (2005), realizada en la galería del Banco Continental de Iquitos.

Más adelante y gracias a la motivación del cineasta Renzo Zanelli, Brus construyó una casa taller a orillas del río Ampiyacu (2009) e impartió clases de pintura a los niños y niñas del pueblo, con la finalidad de rescatar el conocimiento tradicional de su comunidad. El 2010, presentó su primera muestra individual en Lima y desde entonces, su trabajo lo ha consolidado como uno de los artistas indígenas amazónicos contemporáneos más importantes de su generación.

Mirada Murui
Galería Selva Invisible
Temporada: hasta el 27 de mayo
Visitas: de martes a domingos
Atención: de 11:00 a.m. a 6:00 p.m.

Periodista y fotógrafa. Siguió la carrera de Comunicación Social y Periodismo Económico. Laboró en los diarios La Voz, Síntesis, Gestión y en la revistas Oiga. Desde el 2010 labora en Lima en Escena.